Héctor Vargas LP 3

Hector Vargas

(Tampico, Tamaulipas, México), reside en Phoenix, Arizona, después de viajar por el mundo. Autor de varios libros, cuentos y poemas, colaborador en varios periódicos, revistas y libros con artículos motivadores y poesías. Coautor de una extensa colección de manuales de procedimientos para la estatal mexicana Pemex. Autor de Principles of Oleohydraulics, libro técnico de consulta. Su cuentística refleja el estilo tradicional transmitido oralmente, de generación en generación, con un alto contenido didáctico ofreciendo una moraleja en cada relato. Tales consejos se aplican a las vivencias cotidianas, abarcando todas las edades.

Sigamos despedazando al diccionario

Situaciones, es una palabra que ostenta las cinco vocales.

Sigamos aprendiendo y divirtiéndonos con LA PALABRA, enriqueciendo nuestro vocabulario y pasando ratos amenos con las curiosidades que nos brindan algunos autores duchos en Literatura.

Como una mera curiosidad al seguir hojeando el diccionario, me encuentro con lo siguiente:

Las letras más usadas en el idioma castellano son: a – e – o. (Y de éstas, la e).

En toda palabra de dos letras, una de ellas será vocal.

Los artículos son las palabras más usadas conteniendo tres letras. También lo son que, con, por….

La última letra de cada palabra, además de ser una vocal, suelen ser d, l, n, r, s.

Volvamos con los autores, algunos de ellos, Rubén Darío, Enrique Jardiel Poncela, entre otros, nos brindan unos cuentos en donde únicamente se ha utilizado una sola de las vocales. A continuación, presentamos algunos ejemplos. Empecemos con Darío:

 Amar hasta fracasar

La Habana aclamaba a Ana, la dama más agarbada, más afamada. Blas amaba a Ana, galán asaz, cabal, tal amaba Chactas a Atala.

Ya pasaban largas albas para Ana, para Blas, mas nada alcanzaban. Casar trataban; mas hallaban avaras a las hadas, para dar grata andanza a tal plan.

La plaza, llamada Armas, daba casa a la dama. Blas la hablaba cada mañana, mas la mamá, llamada Marta, Albar, nada alcanzaba. La mamá trataba jamás casar a Ana hasta hallar gran galán, casa alta, ancha arca para apañar larga plata, para agarrar adahalas.(1) ¡Bravas agallas!, ¿Mas bastaba tal cábala?. Nada, ¡Ca! Nada basta a tajar la llamada aflamada!

Ana alzaba la cama al aclarar, Blas la hallaba ya parada a la bajada. Las gradas callaban las alharacas adaptadas a almas tan abrasadas.

Allá, halagadas faz a faz, pactaban hasta la parca amar a Blas a Ana, Ana a Blas. ¡Ah, ráfagas claras bajadas a las almas arrastradas a amar!. Gratas pasan para apalambrarlas (2) más, para clavar la azagaya (3) al alma’ ¡Ya nada habrá capaz a arrancarla!.

Pasaban las añadas (4), Acabada la marcada para dar Blas a Ana las sagradas arras, trataban hablar a Marta para afrancar (5) a Ana, hablar al abad, abastar saya, manta, sábanas, cama. Alhajar casa, ¡Ca! ¡Nada faltaba para andar al altar!.

Mas la mañana marcada, trata Marta, ¡Mala andanza!, pasar a Santa Clara al alba, para clamar a la santa adaptada al galán para Ana, Agarrada bajaba ya las gradas; mas ¡Caramba!, halla a Ana abrazada a Blas, cara a cara. ¡Ah!, la a nada hasta para trazar la zambra armada. Marta araña a Ana, tal arañan las gatas a las ratas; Blas la ampara; para parar las brazadas a Marta, agárrala la saya. Marta lanza las palabras más malas a más alta garganta. Al azar, pasan atalayas, alarmadas a tal algazara, atalantadas a las palabras.

¡Acá! Acá!, ¡Atrapad al canalla mata damas! ¡Amarrad al rapaz!

Van a la casa. Blas arranca tablas a las gradas para lanzar a la armada, mas nada hará para tantas armas blancas. Clama, apalabra, aclara, ¡Vanas palabras!, nada alcanza. Amarran a Blas. Marta manda a Ana para Santa Clara; Blas va a la cabaña ¡Ah, Mañana Fatal!

¡Bárbara Marta!, Avara bajasa (6), al atrancar a Ana tras las barbacanas sagradas (Algar (7) fatal para damas blandas). ¡Trataba alcanzar paz a Ana?, ¡Ca!, ¡Asparla (8), alafagarla, matarla!.

Tal trataba la malvada Marta. Ana, cada alba, amaba más a Blas, cada alba más aflatada, aflacaba más. Blas, a la banda allá la mar, tras Casa Blanca asayaba (9), a la par gran mal; a la par balaba (10), allanar las barras para atacar la alfana (11), sacar la amada, hablarla, abrazarla…

Ha ya largas mañanas trama Blas la alcaldada; para tal, habla. Al rayar la alba al atalaya, da plata, saltan las barras, avanza a la playa. La lancha, ya aparada (12), pasa al galán a La Habana. ¡Ya la has amanada! (13), gran Blas, ya vas a agarrar la aldaba para llamar a Ana!, ¡Ah!, avanza, galán avanza. Clama alas el alcatraz, patas el alazán, ¡avanza galán, avanza!

Mas para nada alcanzará la llamada: Atafagarán (14), más la tapada, tapáranla más. Aplaza la hazaña.

Blas la aplaza, para apartar la malandanza, trata hablar a Ana para Ana nada más. Para tal alcanzar, canta a garganta baja:

La barca lanzada
allá al ancha mar,
arrastra a La HabanaabanaNHabanaH
canalla rapaz.
Al tal, mata damas
llamaban asaz,
mas jamás las mata.
Las ha para amar,
faltas las amarras
hará tal galán,
ca, brava alabarda
llaman a la mar.

Las alas, la aljaba,
la azagaya…Bah!
nada, nada basta
a tal batallar.

Ah, marcha alma Atala
A dar grata paz.
A dar grata andanza
A Chactas acá.

Acabada la cantata, Blas anda para acá, para allá, para nada alarmar al adra. (15), Ana agradada a las palabras cantadas, salta de la cama. La dama la da al galán, Afanada llama a ña Blas, aya (16) parda. Ña Blas, zampada a la larga, nada alcanza la tal llamada; para alzarla, Ana la jala las pasas. La aya habla, Ana la acalla, hablas más; la da alhajas para ablandarla. Blasa las agarra,. Blanda ya, para acabar la parda da franca bajada a Ana para la sala magna. Ya allá, Ana zafa aldaba tras aldaba hasta dar a la plaza. Allá anda Blas. ¡Para, para Blas!

Atrás va Ana. ¡Ya llama!, ¡Avanza galán, avanza! Clama alas el alcatraz, patas al alazán, ¡Avanza galán, avanza!

¡Amada Ana!
¡Blas!…
¡Ya jamás apartarán a Blas para Ana!
¡Ah!, ¡Jamás!
¡Alma amada!
¡Abraza a Ana hasta matarla!
¡Abraza a Blas hasta lanzar la alma!

A la mañana tras la pasada, alzaba anclas para Málaga la fragata Atlas. La cámara daba lar para Blas, para Ana…

Faltaba ya nada para anclar, mas la mar brava, lanza a la playa la fragata; la vara.

La mar trabaja las bandas, más brava, arranca tablas al tajamar. Nada basta a salvar la fragata. ¡Ah, tantas almas lanzadas al mar, ya agarradas a tablas claman, ya nadan para ganar playa!. Blas nada para acá, para allá, para hallar a Ana, para salvarla. ¡Ah, tantas brazadas, tan gran afán para nada. Hallarla, mas la halla ya matada!.!Matada!

Al palpar tan gran mal nada bala ya, nada trata alcanzar. Abraza a la amada.

¡Amar hasta fracasar!, clama…

Ambas almas abrazadas bajan a la nada (17), La mar traga a Ana, traga a Blas. traga más… ¡Ca! Ya Ana hablaba a Blas para pañal, para fajas, para zarandajas. ¡Mamá, ya, acababa Ana. Papá, ya, acababa Blas!…

Nada habla La Habana para sacar a la plaza a Marta, tras las pasadas, mas la palma canta hartas hazañas para cardarla la lana.

Rubén Darío

1.- Adahalas, lo mismo que adechalas
2.- Apalambrar, incendiar
3.- Azagaya, dardo
4.- Añadas, el tiempo de un año.
5.- Afrancar, dar libertad, licencia.
6.- Bajasa, mujer mala, (El diccionario de la Academia no la trae).
7.- Algar, caverna o cueva.
8.- Aspar, atormentar.
9.- Asayar, experimentar.
10,- Balar, desear ardientemente.
11.- Alfana, iglesia. Voz de la germanía.
12.- Aparar, preparar
13.- Amanar, poner a la mano. Ya lo tienes a mano.
14.- Atafagar, fatigar, sofocar.
15.- Adra, porción de un barrio, barriada.
16.- Aya, se dice vulgarmente de las criadas de razón.
17.- Almas por cuerpos. Dios nos libre de la impiedad.

El estupendo trabajo de Rubén Darío, nos revela su vasto conocimiento del idioma, espero lo hayan disfrutado con la mejor intención de aprender al mismo tiempo que nos divertimos.

Ahora sigamos con nuestra recopilación de ejemplos de frases y cuentos monovocálicos.

“Acá va la aclamada banda grabada para agasajar al jazz. Banda para pasarla hasta gastar la placa, hará cantar, danzar, saltar, hasta a las almas más apagadas. ¡Van a atrapar a las masas, hará ganar plata a carradas, alcanzará a la fama, agradará. VA!

Perder el tren:

Belén teje, entre tereré verde percebe, entrevé el tren que pretende repeler ese deber de temple en el decente mecer que le cede el descender de frente. El deber de Belén, es ver ese pez rebelde de mes en mes envejecer, temer perderse del presente.

Perecer. El tereré es jerez, leche detergente, el que es pedestre, es excedente. Beber de sed es excelente.

El jefe se mece en ese tren, es el Mercedes, en el jet. El jefe se cree excelente, el jefe de reyes, el gen, el germen, es el referente de mente efervescente, demente. Belén se estremece. Teme de ese tren que vende cheques peleles. Del jefe, teme que él deseé. Que él se exprese, que le pese, que le rete, que él bese, que él penetre, que él reste. Que se envenene. Belén pretende que se regrese en el tren del Este. Que le lleve, Que se quede en ese ente el hereje, que se queme, que cese.

Merced de entender de tener fe, de creer. Belén lee, teje. Creyente, bebe tereré. De repente, ve perderse el tren del lente del presente. Que festeje entre merengue, tres peces quemes de mes en mes. Belén se estremece, teje, lee, bebe el tereré verde percebe.

Je, je!!

NOTA: Se incluyeron las palabra QUE y MERENGUE, , como una dispensa literaria, por que en su pronunciación la letra U es muda.

Difícil vivir sin dimitir y sin pitis. Sin mimis ir piripi.
Difícil vivir sin titis, sin tilín, tipin sin bikini.
Chichis sin tisis ni sífilis, Di mi viril pitilin sin fin, mi misil sin símil civil.
Si, tiquismiquis mi iris, vi gilis y pis.
Viví crisis sin fin, sin bici, sin insti y sin ring, Mil crisis vivir sin ti.
Viví gris, insistí, y vini, vidi vinci y di mitin kinki.
Nota: Se incluyó la Y por la similitud de su sonido.

Chiste al canto: Maripili le pregunta a su mamá: ¿Mamá, tenemos gelatina?. No mi hijita, solo tenemos I latina e Y griega!

Todos los podólogos son llorosos, no como nosotros, los jocosos odontólogos. Los monótonos oncólogos, son los golosos. Los soborno con oporto, porotos, tórtolos. No como los poco honrosos proctólogos, son mocosos, hoscos, poco gozosos. Los conforto con oloroso cloroformo por los poros, no ponzoñoso. Los morbosos zoólogos, yo no los conozco, morbosos octópodos zoomorfos, colosos con ocho horrorosos bototos color rojo.

Nosotros no somos como los Orozco, yo los conozco. Son ocho los monos: Poncho, Totó, Cholo, Tom, Moncho, Otto, Pololo. Yo solo pongo los votos por Rodolfo, los otros son locos, yo los conozco. No los soporto. Stop. Stop.

Poncho Orozco, odontólogo ortodoxo, doctor como Borocotó oncólogo jodón, Morocho tordo Groncho, jocoso. Groncho chocó con los montos, colocó molotov. Bonzo.

Totó Orozco, colofón. Drogón como pocos, tomó todos los hongos. Monologó solo como por dos otoños. Botó formol por los hongos. Tomó cloroformo, Bols, ron, porrón, torronto, toso Norto con bordón. ¿Lo voto o no? Dobló los codos como loco. ¡Coño! Sos vos Totó? ` Corroboro socorro cómo tomó Hot Dog, pollo con porotos, mondongo, Lloró, lloró con dolor. Por cómo lloró tomó como dos hongos. Tocó fondo. Tocó como tocó, contó todo, todo. Todo bochornoso como Coppolo. Stop. Stop.

Cholo Orozco, mocoso soplón moroso. bocón. Chorro como grosso, robó dos potros por comodoro. Los montó, los trotó por bolsón, por los toldos, por chocón. Doloroso. Stop, stop.

Tom Orozco, proctólogo morboso, compró por los shops como dos tomos fotos porno-color. Trozos, cosos, colchón roto. Hornos como gomón, trolos gozosos con condón, Pomos con moños rococó, todos polvos cortos. Fogoso. Stop, stop.

Moncho Orozco solo probó porro. Votó con los ojos rojos por los polos.

Votó por Bonn, por Hong Kong. Por londón, soñó con Yoko Ono. Lloró por John, voló por vos, voló por nosotros, brotó como flor bordó.

Roló pot, nos contó los tronchos son grosos como los conchos. Bocho borroso. Stop, stop.

Pololo Orozco, gordo, flojo, con olor. Mormón, glotón, con jopo. Rostro poroso, roboso, roñoso, como con motor roto. Solo como croto.

Solo como topo, solo como don Bosco con poncho. Cholo. Stop, stop.

Otto Orozco con otros rollos. Con poco ,protocolo. Copó todo como los born.

Don Troncoso floró los lococo, logró otro confort, ojo por ojo.

Controló todo, convocó por fono los otros Orozco. Cortó con todos.

Cobró todos los bonos bocón, colocó montos grosos por Boston.

Compró dos Lotos, compró dos Ford, ocho Volvos, dos Gol, oro, motos, toros, los colocó, rodó, probó. Zorro, stop, stop.

Rodolfo Orozco con voz como John Scott. Roncó, roncó. Formó todos los coros. Tocó, dobró con mollo, mombo con romo.

Ton ton con pomo, joropo con tormo. Bongó con Don Johnson.

Tocó con L.O.T.O, Los Lobos, Los Door, Los Moscos. Compró dos Vox, tocó “Socorro” con Pol. Nos contó con honor: Tocó con Bob!! Tocó con Bob!! Sopló como trombón. Tocó son sonoro con Los Cocos, rock-pop, folk, pogo,

Nos contó como oyó todos los Oh, Oh, Oh, …..

Tocó con todos. Por poco no tocó con Colón.   Coloso!! stop, stop.

De México, traemos varios vocablos originados por deformación del idioma, ya que fueron supuestamente figurados según el sonido percibido en cada caso particular. Dichos vocablos se volvieron de uso popular y algunos de ellos están incluidos en el Diccionario de la Real Academia Española.

En distintas épocas y causas, en varias regiones del País se instalaron varios grupos de colones franceses. Entre ellos, los de la región del Bajío, tenían la tradición de acompañar con música a los participantes cuando se celebraba un matrimonio.

Los naturales del lugar, al escuchar en francés la palabra marriage, durante los preparativos del festejo,, les parecía oírla como ‘mariach”, y asociándola con los integrantes del conjunto que amenizaba el acto, derivó en la palabra MARIACHI para denominar a los ejecutantes musicales.

En la Huasteca Veracruzana, durante el descubrimiento de la riqueza petrolífera de esa zona, llegaron miles de técnicos extranjeros, principalmente de los Estados Unidos, y se diseminaron por toda la región perforando pozos, instalando refinerías, estaciones de bombeo, etc . Una gran cantidad de ellos, gustaban de un pan elaborado a base de jengibre, al que llaman Ginger bread. Algunos naturales, con ideas avanzadas de promoción comercial, se apresuraron a confeccionarlo y lo vendían con el nombre del sonido que ellos creían haber escuchado: CHICHIMBRE. Hasta la fecha, sigue siendo muy popular, ya que ganó igualmente el gusto de los habitantes de la zona.

Mercadotécnica pura.

En esa misma región, particularmente en el Puerto de Tampico, del Estado de Tamaulipas, nació otro vocablo, también relacionado con la panadería.

Los extranjeros disfrutaban, (disfrutan), de una pieza de repostería a la que denominan “Cinnamon Roll”, elaborado a base de canela.

La dependienta de uno de esos comercios, tomó la orden de un cliente poco versado en el idioma Ingles, quien le pidió le surtiese un “City Monroy”, cuando menos, así la dependienta creyó oír lo que el parroquiano le pedía, nombre con el que se le sigue denominando hasta la fecha. Obvio es suponer que la dependienta tampoco sabía Ingles.

En el Puerto de Mazatlán, Sinaloa, durante los meses de invierno los vendedores callejeros ofrecen cacahuates tostados. Pero no lo pregonan por su nombre, le llaman “RUIDO DE UÑA”, debido al sonido que produce al quitarle la cáscara. Por lo que no es extraño escuchar la plegaria de un niño: ¡Mamá, quiero ruido!

En ese mismo lugar, para las gentes de pocos recursos económicos, la transportación local se realizaba por medio de “Calandrias”.

Especie de carroza tirada por un caballo. Un nuevo presidente municipal, amante acérrimo del progreso, viendo el estado poco agradable que aquellos jamelgos ocasionaban en las calles del Puerto, al evacuar sus necesidades corporales, consideró que no era un atractivo turístico y que el Puerto debía presentarse limpio y saludable. Ordenó que se retirasen y a sus propietarios les ofreció financiamiento para que adquiriesen un vehículo consistente en una plataforma con asientos, techo de lona y movida por un motor Wolkswagen, siempre y cuando siguiesen cobrando barato el servicio. Hubo aceptación general, excepto los taxistas, quienes por el costo más alto al operar un automóvil, tenían una tarifa más alta, por lo que la .competencia por precio y rapidez arruinaba su negocio. Para contrarrestar la popularidad de los nuevos vehículos, propalaron entre la población la falacia de que como aquellos artefactos no tenían puertas ni protección lateral, al correr la brisa del mar se colaba por todos lados y causaba mortal pulmonía. El pueblo no aceptó aquella advertencia y desde entonces es cotidiano el oír: ¡Ahí viene mi pulmonía!

Ojalá y lo disfruten. Hasta la próxima…

Héctor Vargas

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