Marieta Alonso Mas LP 3

Alonso Más, Marieta

Nace en Cuba en 1949. Hija de dos culturas, vive en España desde 1971, donde se licenció en Geografía e Historia en la Universidad Complutense de Madrid, en la especialidad de antropología americana.

Sus cuentos han sido publicados en diversas revistas y antologías, como La Isla (2014), Revista Groenlandia (Córdoba, 2013), Futuro imperfecto (Madrid, 2012), Revista el Humo (México, 2010), Jonás y las palabras difíciles (Madrid, 2010), Apenas unos minutos (Madrid, 2007) y Cartílagos de Tiburón (Madrid, 2005).

Su primer libro ¿Habla usted cubano? lo publicó en abril de 2013.

Entiende la escritura como una necesidad, por lo que desde hace algún tiempo lleva su propio blog.

Mi fontanero y Borges

Mi fontanero no tuvo ocasión de pasar más allá del quinto curso de primaria. Eran tiempos difíciles.

Su pasión es la lectura en sus ratos libres por lo que se ha ido haciendo de un vocabulario extenso, de una ortografía aceptable y de unos conocimientos generales con enormes lagunas.

Devora todo libro que cae en sus manos y luego a solas con su imaginación corre mil aventuras con sus personajes favoritos. Julio Verne le hace soñar y como es hábil con las manos intenta emular sus maquinarias fantásticas. Quiso ir más allá y se adentró en los clásicos, palabra que no entiende la busca en el diccionario, ahora lo lleva siempre bajo el brazo. No comprende por qué algunos escritores deslizan palabras en otros idiomas, esto no le facilita la lectura.

Entre el trabajo y su afición literaria se siente feliz, hasta hace pocos días en que se topó con Borges. La bibliotecaria le dijo que era un escritor argentino, nacido en 1899, inteligente, bilingüe, de una vasta sapiencia y con una progresiva ceguera y puso entre sus manos “El Aleph”. Una recopilación de diecinueve cuentos entre los que había uno que también se llamaba así.

Debido a tantas citas, datos históricos, enigmas, tuvo que leerlo veinte veces, antes de apoyarlo en sus rodillas y abrir el diccionario. Se enteró que el título es la primera letra del alfabeto hebreo, la que el pueblo escuchó directamente de la boca de Dios, el símbolo de su Voluntad, del Universo. Claro que, también leyó que en matemáticas así se le llama al número cardinal que caracteriza la potencia de un conjunto. Nunca se le había ocurrido pensar que todos los alfabetos tienen una primera letra. Buscó y encontró Alfa y Omega, principio y fin del alfabeto griego. Pues en español tenía que ser la A y la Z. Mucho más fácil.

Este cuento le introdujo en un laberinto que para encontrar la salida no se sintió capaz. Buscó y leyó que para Borges el laberinto es la prisión en que está encerrado el hombre, el lugar donde encontrará la muerte, que el tiempo es intemporal y que la identidad solo se conoce a medias.

Siente como si tuviera un tornillo flojo en la cabeza. Para empezar el protagonista del cuento también se llama Borges, se le muere una tal Beatriz y es tan profundo su dolor que sigue yendo a su casa donde un primo de la muerta le atosiga con unos espantosos poemas. El trata de inhibirse. El tal primo, un día le lleva al sótano para enseñarle El Aleph y Borges lo ve y a través de él observa el mar, Londres, racimos, nieve, tabaco, vapor de agua, desiertos, el Universo. Y se entera de lo casquivana que fue la tal Beatriz.

No ha leído nunca nada más ambiguo, desconcertante y fantástico. Al final ni el mismo autor recuerda si vio o no vio el Aleph y suelta que la mente es porosa. Eso de poder leer el cuento de múltiples maneras no le entusiasma nada, hasta le hace desear hablar con Borges. Lo intenta. No puede ser. La palmó en 1986.

SIRENAS

Estoy desquiciada. Con lo que me ha costado conseguir a mi hombre. Él de nacimiento y como hobby es… el perfecto mujeriego. Como todas tenemos lo mismo, aunque a unas les luce más que a otras, utilicé la inteligencia… y me llevé el gato al agua.

Le encanta el mar. Tiene una zodiac y vamos de Santa Pola hasta la isla de Tabarca. Nos dicen que con el motor de la zodiac es una locura pero él es así. Un temerario. Me subo al bote con el corazón en la garganta porque soy de secano, ni sé nadar, ni llevar una barca…, el pescado me da alergia.

Durante meses ninguna nube oteó en nuestro horizonte. La soledad de la barca nos unía lo que nunca pude imaginar. Pescaba, se daba un chapuzón y volvía a mí, que permanecía leyendo en aquella chalupa.

Una tarde nos quedamos los dos ensimismados con una puesta de sol maravillosa, las manos unidas, mi cabeza sobre su hombro y de fondo… un canto melodioso. Nos recreamos en el sonido hasta que sentimos un peso en el lateral. Miramos a la vez y nos encontramos con una sonrisa preciosa y un busto de mujer meciéndose entre las olas. Su cola de pez se bamboleaba a un ritmo hipnótico. La melodía seguía acariciando nuestros oídos. Cerré los ojos y los volví a abrir dos veces porque no me creía lo que estaba viendo.

Lo que es la aparición pasaba de mí. Solo tenía ojos para él y él no apartaba de ella su mirada. Sus ojos le decían lo que nunca me había dicho a mí.

Aquel ser mágico con su mirada y su sonrisa le prometía un mundo maravilloso. La atracción se hacía patente. Mi hombre se levantó haciendo que la barca se moviera con gran peligro y sin previo aviso se hundió en el Mediterráneo.

Sigo sin reaccionar. La sirena desapareció con él… y yo estoy mar adentro.

Publicado en: Futuro Imperfecto
Colección Nuevos Narradores nº 6
Edición de Clara obligado
Madrid 2012

2 Comments

  1. Reply
    Héctor García Armenta August 9, 2014

    El mayor placer de vivir está en la comunicación con nuestros semejantes, en conocer sus rasgos de caracter, en descubrir la ruta a veces alucinante de sus vidas. E aquí una escritora, muy simpática, que nace en Cuba, estudió y escribe en España, y publica en el desierto calcinante de Arizona. Cuando leí sus cuentos, en otro libro, sentí la esencia popular del mundo, algo así como estar en una cocina donde hierven al mismo tiempo, la olla de moros y cristianos (platillo popular de Cuba), la sartén de vaporosa paella, y la olla de barro con pozole mexicano. Marieta dibuja magistralmente con palabras el lado simpático de la vida, y creo que cuando el mundo está tenebroso y obscuro, ella lo hace brillante con su imaginación, porque su vocación es buscar el lado amable en todas las cosas. Eso es lo que veo en tus letras, Marieta. Un abrazo afectuoso desde el desierto hasta la bella España.

  2. Reply
    Marieta Alonso Más August 10, 2014

    Muchísimas gracias Héctor por tan hermosas palabras. Me llena de alegría que con mis cuentos hayas disfrutado. Para que aprendas hablar en cubano te diré que a los moros y cristianos también se le llama congrí. La diferencia está en los fríjoles que en una son negros y en el otro colorados. Se me hace la boca agua pensando en ellos. La paella es otro de mis platos favoritos. Tengo que probar el pozole mexicano. Un abrazo desde el Mediterráneo.

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