Chong Hon Yang

Hon Yang, Chong

Mi nombre es Chong Hon Yang, y tengo un nombre español que raramente uso: Xavier. Nací en 1993 y soy licenciado en la lengua española en la Universidad de Malaya. Pasé 6 meses en un programa de intercambio en la Universitat de Jaume I (UJI), Castellón de la Plana, España en 2015. Soy chino de Malasia. Vivir en un país multilingüe y multicultural me hace dar cuenta de la importancia de las bonitas culturas distintas en todo el mundo. Personalmente, me interesan las leyendas, los mitos, los cuentos etc…de todas las civilizaciones.

LA COMPARACIÓN ENTRE LA LEYENDA MIRTHAYÚ DE COLOMBIA Y LA LEYENDA MAHSURI DE MALASIA

1.0 INTRODUCCIÓN

Brujas, dioses, espíritus, santos, gigantes, duendes, dragones, héroes o heroínas, criaturas fantásticas, batallas, magia negra… Todos estos son los elementos que siempre aparecen en los mitos y las leyendas que escuchamos desde la infancia por nuestros abuelos y que seguiremos contando a las nuevas generaciones. El término “leyenda”, según la RAE (Real Academia Española), es una “narración de sucesos fantásticos que se transmite por tradición”, “relato basado en un hecho o un personaje reales, deformado o magnificado por la fantasía o la admiración”. Además, es una “persona o cosa muy admiradas y que se recuerdan a pesar del paso del tiempo.” (Diccionario de la lengua española, Real Academia Española, 2014)

Las leyendas también son cuentos insólitos que entremezclan muchas veces la historia con la ficción, y cuyos orígenes se remontan a tiempos inmemoriales. Las leyendas son una parte importante de cada civilización porque muchas de estas historias son la base de tradiciones, fiestas y rituales que están muy arraigados en el presente. Aparte de eso, las leyendas también contienen moralejas como el ser  honesto, ser valiente, hacer cosas buenas, proteger a tu ser querido, etc., para que la gente aprenda, no repita los errores y merezcan ser transmitidas. Muchas personas piensan que las leyendas son sólo fantasía, sin embargo, a través de ésta se relatan hechos con profundos contenidos culturales como el amor, la amistad, la familia, entre otros.

Cuando hablamos de leyendas, surgen ideas diferentes en la mente de cada persona debido a que todos tienen antecedentes distintos y son de diferentes grupos étnicos. En el libro Mitos, leyendas y dioses chibchas de Jesús Arango Cano, expresó Sainz de Robles: “Cada pueblo de la antigüedad tiene sus mitos característicos, íntimamente relacionados con su religión ancestral y con su alma poética y así existen una mitología china y otra hindú y otra egipcia y otra escandinava y otra ibérica. Son una misma concepción tamizada por distintas culturas, productos de distintos temperamentos” (Cano, 2004). Eso significa que cada región en el mundo tiene sus propias leyendas, depende del área geográfica, el estilo de vida, la creencia y la manera de pensar de la gente, la tribu o la sociedad. Así que podemos decir que las leyendas nos dicen y cuentan la cultura de una población, no simplemente un cuento irreal. Entendemos cómo es la vida cotidiana, cuál es la religión, cómo se realizan los rituales, cuál es el papel de los hombres y las mujeres en la sociedad y mucho más a través de las leyendas. Conocer estos relatos es una manera divertida y original de acercarse a la rica cultura popular.
Por otra parte, los dioses muchas veces aparecen en las leyendas directamente e indirectamente. Es decir, en algunas leyendas, los dioses son visibles y se comunican con la gente; en otras, los dioses son invisibles pero le ayudan cuando enfrenta problemas, como un testimonio de sus existencias, de los dioses. Muchas personas piensan que dios tiene una relación inseparable con nuestra vida o podemos decir que forma una parte fundamental de la vida porque todo, incluidos nosotros, los seres humanos, es creado por dios. Los rituales que llevan a cabo las tribus, los festivales que celebramos, las prohibiciones que no podemos romper, etc., son asociados con dios.
El judaísmo, el cristianismo, el islam, el hinduismo, el deísmo y el budismo… todos ellos ven el concepto de dios diferente. Para conocer más sobre este concepto de dios, una de las maneras para saberlo es a través de las leyendas. Este proyecto muestra el significado de dios en la vida en dos leyendas de distintas regiones del mundo: La leyenda Mirthayú de Colombia (1) y La leyenda Mahsuri de Malasia (2) (ver ilustración 1 en el anexo). Este proyecto también pretende investigar la concepción que tiene la gente sobre dios en las leyendas mencionadas porque no hay investigaciones al respecto.
Se dice que dios es el manipulador de vidas. Nuestro nacimiento, nuestra muerte, el destino de todo, hasta la naturaleza, todo lo que ocurre es la voluntad de dios. En las dos leyendas mencionadas, podemos comparar algunos argumentos que contienen las leyendas y muestran la presencia de dios y la naturaleza. Las dos leyendas convergen en las siguientes temáticas, objeto de análisis del presente estudio: el auge y caída de la tribu de los Taironas (un grupo indígena colombiano) y la suerte de Langkawi (una isla de Malasia), la creación de Mirthayú (personaje de la leyenda colombiana) y el nacimiento de Mahsuri (protagonista de la leyenda malasia), la lealtad de Mirthayú hacia Matambo y la fidelidad de Mahsuri hacia su esposo, la muerte de Mirthayú que muestra su amor hacia Matambo y el fallecimiento de Mahsuri que muestra su inocencia y la injusticia de la que fue objeto, la petrificación de Mirthayú y Matambo y la maldición de Mahsuri, y la naturaleza o el ambiente en que viven los personajes.

2.0 REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

El término “leyenda”, según The Greenwood Encyclopedia of Folktales and Fairy Tales (Hasse, 2008) históricamente, es derivado de la palabra latina legere que significa leer. Se dice que el término es una creación de la Edad Media y se utilizaba para describir la lectura de las historias de los santos cristianos (Günter, 1910). El significado de este término se ha ampliado en esta época. Martyn Whittock define que las leyendas son cuentos que intentan explicar los sucesos históricos y que pueden involucrar a los personajes históricos pero se cuentan de una manera no histórica. Pueden incluir eventos sobrenaturales pero suelen intentar dar una explicación de los tiempos más recientes (Whittock, 2013). Además, el término “leyenda” se usa comúnmente y de manera intercambiable con los términos “mito” y “folclore” (Dundes, 1984). Aunque los tres poseen algunos aspectos similares, es importante tener en cuenta que “leyenda” se ha clasificado como una subcategoría de folclore, junto con “mito” y “fábula” (Bascom, 1965).
Javier Ocampo López, el autor de Mitos y leyendas latinoamericanas, dijo que en todas las regiones existen mitos y leyendas de profundo arraigo popular, que se van legando por tradición de generación en generación y de pueblo en pueblo. También añadió que algunos mitos intentan explicar el origen de los pueblos y esclarecer los fenómenos de la naturaleza. Otros explican la historia de los dioses, demonios, caudillos y héroes sobresalientes (…) (López, 2006). No existen reglas generales sobre la creación de una leyenda porque todo en la naturaleza puede tener una historia y ser una leyenda, por ejemplo las rocas, las montañas, los animales, los lagos, el mar, etc. La gente realiza los rituales para hablar y comunicarse con la naturaleza y los dioses. Según Ineris: “la vida humana está punteada de actos rituales, como lo están los hábitos de los animales. El hombre es ceremonioso por naturaleza, necesita practicar ritos para interactuar con sus semejantes y para rendirle cuenta de sus actos a las divinidades. Un rito es un espacio de comunicación” (Cuello de Avila, 2013).
Nada es imposible en los mitos y las leyendas. La declaración anterior es apoyada por Victor Montoya, quien comentó que en el mundo del mito, no existen fronteras entre las divinidades y los hombres. Los dioses pueden comportarse como simples mortales, y éstos, a su vez, como dioses (Montoya, 2004). Por lo tanto, las divinidades y los poderes sobrenaturales son elementos importantes en las leyendas. En la cultura Tairona, sus creencias religiosas se referían principalmente a los espíritus maliciosos y a los ancestros, particularmente a los sacerdotes (que se les llaman Mamas). La figura principal es “Gauteovan, la madre de todas las cosas. El sol fue creado de su sangre menstrual y ella trajo a la existencia los demonios quienes causaron enfermedades” (Quintana, 1979). Los Taironas tienen mucha fe en las fuerzas sobrenaturales, añadió Quintana, ellos creen que con el conocimiento y el poder mágico, pueden controlarlas para practicar los ritos que repelan las enfermedades, controlar el tiempo y ayudar a las almas en sus travesías al otro mundo (Quintana, 1979).
No hay muchos estudios que hayan analizado y comparado las dos leyendas. Sin embargo, las dos leyendas tienen algunas similitudes. Norhanim Abdul Razak ha descubierto que entre las principales características de los mitos y leyendas malayas es que estos cuentos tradicionales: i) forman parte de los cuentos históricos, ii) contienen los valores universales y locales, iii) tienen la presencia de elementos mágicos y sobrenaturales, iv) están íntimamente relacionados con los rituales, v) poseen creencias religiosas y cosmovisiones tradicionales, vi) presentan la naturaleza como la fuente de los sucesos sobrenaturales y míticos, y vii) sugieren que el mundo humano está ligado al reino sobrenatural (Razak, 2010). Son dos culturas distintas, no obstante tienen muchas semejanzas en relación con las leyendas.
“La topología mitológica en estas tierras de América, es una de las más extensas, significativas y bellas en el mundo de las fantasías populares” (López, 2006), mencionó Javier. Las leyendas sobre tesoros misteriosos escondidos, fenómenos naturales, criaturas o seres sobrenaturales, el Diablo negro, personajes históricos, acontecimientos históricos y religiones son muy generalizadas en Colombia (López, 1996). Además, Hussain Othman también comentó que en comparación con las leyendas de otras civilizaciones, los cuentos legendarios malayos se registraron mucho después de su existencia en la forma verbal (Othman, 2008). Las leyendas nos hacen comprender la importancia de éstas como valores de nuestra cultura y que benefician los lugares de origen de dichas narraciones (Sierra Nevada y Langkawi). Por ejemplo, la arquitectura, la ingeniería, la cerámica, la orfebrería y otras técnicas de la cultura de Tairona son impresionantes (Quintana, 1979) que merece la pena explorar más sobre esta cultura. Por otro lado, Liu y Halim explicaron que se fortalecerá la imagen de Langkawi como la Isla de Leyenda a través de la promoción de sus leyendas y mitos (Liu & Halim, 2011).
Es evidente que sólo hay un reducido número de estudios sobre esta área. Aunque estas leyendas tradicionales son componentes importantes en la cultura de cada civilización, hasta ahora no hay muchas investigaciones que enfaticen la relación entre las leyendas, la naturaleza y los dioses. Por lo tanto, este estudio intenta llenar el vacío y comparar las dos leyendas. La siguiente sección proporciona una explicación del método usado en este estudio.

3.0 METODOLOGÍA

Las fuentes usadas en este proyecto son libros, enciclopedias, artículos, diccionarios y sitios web para obtener una amplia gama de informaciones y conocimientos sobre el objeto de estudio. Como este proyecto es un estudio descriptivo, se analizan y comparan las dos leyendas en una manera descriptiva. Además, cuento con los consejos, sugerencias y orientación de una profesora de Colombia que enseña en la Facultad de Lengua y Lingüística de la Universidad de Malaya, los que son necesarios. El período limitado para finalizar este proyecto es 12 semanas.

3.1 Objetivos de la investigación

  • Comprender los trasfondos culturales de las dos leyendas objeto de estudio.
  • Identificar las disimilitudes y las semejanzas entre las dos leyendas.
  • Interpretar el significado de la naturaleza y los dioses en la vida de la gente en las leyendas.
  • Entender la relación entre la naturaleza y los dioses.

3.2 Preguntas de la investigación

  • ¿Cuáles son las diferencias y las similitudes entre las dos leyendas?
  • ¿Cómo muestra dios su presencia y en qué forma en las leyendas?
  • ¿Cómo está relacionada la vida de la gente con la naturaleza y los dioses?

 

4.0 ANÁLISIS Y DISCUSIÓN

4.1 La Leyenda Mirthayú

4.1.1   El origen de la leyenda Mirthayú

La fantástica historia de Mirthayú tiene lugar en el noroeste de Colombia, la Sierra Nevada de Santa Marta que está ubicada en uno de los 32 departamentos, llamado Magdalena. Esta leyenda se desarrolla durante la civilización Tairona – una de las tribus de la familia Chibcha – que floreció y prosperó entre 200 d.C. y 1600 d.C. en la región mencionada (ver ilustración 2 y 3 en el anexo) (Panda, 2016).
Los Taironas eran hábiles, tanto en la agricultura como en la metalurgia. Los hallazgos arqueológicos desde 200 d.C. muestran que ellos tuvieron el conocimiento y la pericia de cultivo de terrazas, la construcción de canales y obras de piedras. Sin embargo, no son renombrados por esto; son recordados por sus habilidades excepcionales en la guerra, que los convirtieron en una de las tribus más difíciles de ser colonizada por los conquistadores españoles, quienes pudieron derrocar exitosamente a los incas, los aztecas y el imperio maya. Los Taironas terminaron luchando contra los conquistadores por más de 75 años.
La población nativa era muy densa. Había cientos de zonas pobladas en el sur y este de Santa Marta. Los datos históricos han sido corroborados por las investigaciones arqueológicas en la región. El sitio arqueológico de Pueblito fue habitado durante el momento de la conquista. Había 600 casas correspondientes a una familia con un promedio de 5 miembros en cada una, llegaron a una población total de 3000 habitantes aproximadamente. Pueblito es solo uno de los sitios arqueológicos de los Tairona, debe haber más asentamientos como la Ciudad Perdida que localmente es conocida como Teyuna y la población debió ser más numerosa. En esta población tan grande, la autoridad fue dividida entre los civiles y los caciques religiosos, estos últimos eran los más dominantes como se aprecia en la leyenda:

“Hace muchísimos años el Cacique Tairón, vecino de los Michúes tenía como rutina ofrecer un sacrificio…”

“Mirthayú desesperada intentó prestarle ayuda y le pidió apoyo a su jefe Tairón, pero todo fue en vano…”

En los fragmentos previos, el Cacique Tairón realiza los ritos de sacrificio porque es el jefe de la tribu. Este nos muestra que está en un estatus social más alto que las otras personas. Además, cuando Mirthayú enfrenta un problema, le pide ayuda a su jefe, (el cacique) Tairón, porque es la persona más poderosa en la tribu.
El nombre “Tairona” aparece por primera vez en los manuscritos de los cronistas españoles. Gonzalo Fernandez de Oviedo y Valdes, Juan de Castellanos y Pedro de Aguado fueron los tres cronistas del siglo XVI quienes estuvieron en Santa Marta durante la conquista del territorio (Quintana, 1979). Para los españoles, los Taironas eran un pueblo. Sin embargo, como las poblaciones de hoy, había probablemente otros grupos diferentes dentro de lo que es conocido como la civilización Tairona. Hoy en día, los descendientes de los Taironas adoptan los nombres de Wiwa, Arhuacos, Cancuamo y Kogi, quienes aún mantienen sus tradiciones (Rodriguez-Navarro, 2012). La palabra “Tairona” se puede traducir como “hombres” o “hijos de los tigres”.
La leyenda Mirthayú se escucha en la zona del Huila, uno de los departamentos de Colombia y está localizado al suroccidente del país en la región andina. Gigante es un municipio del centro-oriente del departamento del Huila. Este municipio de Huila, Gigante, se llama así, por los gigantes que habitaron en antaño el lugar: el Gigante Matambo y su compañera, Mirthayú. Hoy, después de muchos años, Mirthayú y Matambo están transformados en dos rocas encantadas, visibles desde la carretera central del Huila. Se han convertido en las graníticas rocas icónicas del área porque relatan la bonita historia de amor entre ellos.  Además, las dos impresionan a la gente que transita por sus caminos con los erectos y atractivos senos de Mirthayú y el artístico perfil de Matambo (Sanmiguel Pascuas, 2016).
El encuentro de Mirthayú y el gigante Matambo se convirtió en una leyenda romántica que se narra desde la Sierra Nevada de Santa Marta hasta Gigante en el Huila. Mirthayú lo consideró desde una amenaza hasta un amante cariñoso de quien ella se enamoró es el trasfondo interesante de esta leyenda que se extiende bien lejos hacia el sur de Colombia a partir de su lugar de origen. La explicación se aprecia en un fragmento de la leyenda:
“Juntos resolvieron viajar al macizo colombiano, guiados por el hilo brillante formado por las aguas del rió Guacacalló, hasta llegar a su nacimiento. Al regresar, el gigante tuvo que enfrentarse a la tribu de los valientes Michúes, quienes se opusieron a que Matambo cruzara por sus predios.”
Los dos enamorados comenzaron sus viajes escalando las montañas grandes y altas, pasaron por el centro de Colombia para llegar al macizo colombiano. Siguieron los arroyos del Río Magdalena como guía. Sin embargo, Matambo falleció por la lucha que enfrentó contra los Michúes cuando retornaron al lugar donde empezaron el viaje. Mirthayú murió por su amor hacia él y los cuerpos de los dos se quedaron en el Huila. Así que esto explica la ubicación de las rocas y la expansión de la leyenda (ver ilustración 4). 

4.1.2   El papel de dios en la tribu de los Taironas

Desde la antigüedad hasta la actualidad, desde la mitología antigua hasta la ciencia moderna, han existido siempre varios dioses en todo el mundo. El Dios Ra, era dios del cielo, dios del Sol y del origen de la vida según la mitología egipcia. El Dios Zeus, era el Rey de los Dioses que supervisaba el universo, además era el dios del cielo y el trueno en la mitología griega. Dentro del hinduismo el Dios Shiva es considerado el supremo y el Dios Krisna se venera como el Dios creador. Los cristianos adoran a Dios, que según el cristianismo, es el ser divino que creó el universo. Dios y la religión son necesidades fundamentales para una vida normal y sana individual y colectiva en las naciones (Gandhi, 1955). No importa cuándo ni dónde, la gente siempre cree en la existencia de los dioses.
En la leyenda Mirthayú, ella fue entregada a la tribu de los Taironas por una diosa cuando estaban realizando un ritual de sacrificio. La diosa mencionada, no se especifica claramente en la leyenda, es decir, no sabemos quién es la diosa. Sin embargo, en la creencia y religión de los Taironas, la figura principal es Gauteovan, la madre del universo o madre de todas las cosas, creadora del sol y de los espíritus causantes de todas las enfermedades. Por eso, es posible que la diosa sea Gauteovan. Además, en la leyenda, nos dice que los Taironas creen que la diosa que llega durante el rito es la deidad a quien ellos le están ofreciendo el sacrificio. Esto nos hace creer más que la diosa es Gauteovan. Se puede ver en un fragmento de la leyenda:
“Entre más se acercaba, era más fácil distinguir que en su seno iba una mujer muy hermosa. Tairón y su tribu cayeron de rodillas, lanzando exclamaciones y gritos de alegría, pues creyeron que llegaba a ellos el dios a quien le estaban ofreciendo el sacrificio”.
La existencia de Mirthayú está estrechamente relacionada con el destino de la tribu Tairona. Ella es como un regalo de la gran diosa, Gauteovan a los Taironas. Mirthayú atrae la riqueza, la prosperidad y la buena suerte. Toda la gente adora a Mirthayú, incluso la tribu de los Michúes, vecina de los Taironas, por todos sus atributos. Los Michúes respetan mucho a Mirthayú y esto mejora la relación entre las dos tribus. Además, Mirthayú ayuda al desarrollo de las dos tribus porque ellos pueden intercambiar ideas y técnicas en beneficio de la gente. Mirthayú, una figura de belleza, de gran personalidad y amorosa, nos muestra su poder de reunir a la gente sin discriminar a nadie.
La única reina de los Taironas, Mirthayú también muestra su valentía cuando se enfrenta al gigante. No tiene ningún miedo de luchar contra éste que es una amenaza para la tribu. Al ver a la preciosa Mirthayú, el gigante se rinde y deja de sembrar el terror en la tribu. La salvación de Mirthayú trae paz y un lugar seguro a todos para vivir. Aunque el gigante es considerado como una amenaza, Mirthayú lo acepta como un amigo y después nace el amor entre los dos. Otra vez Mirthayú nos muestra su bondad por la aceptación del gigante, Matambo. Todos sus atributos y contribuciones se muestran en los siguientes fragmentos de la leyenda:

“Mirthayú se convirtió en la adoración de los Michúes por su belleza, personalidad y el amor que manifestaba hacia su tribu (…)”

“Mirthayú se enfrentó al gigante y éste al verla quedó hipnotizado por su belleza. Entonces, inclinó reverente su cabeza ante la reina y le pidió disculpas por el atropello que estaba cometiendo contra los suyos. Así todo volvió a quedar en paz y armonía.”   

Para Gandhi, Dios es verdad y amor; es ética y moralidad; es valentía; es la fuente de luz y vida pero aun así está por encima y más allá de todos estos; es incluso el ateísmo de los ateos (…) (Gandhi, 1955). Los dioses  son concebidos como nuestros protectores, guías de nuestra vida, un puente que conecta y une a la gente. Solucionan los problemas, pacifican y dan esperanza. Todo lo mencionado anteriormente es el significado de la presencia de Mirthayú en la tribu de los Taironas. Después del fallecimiento de Mirthayú por su amor, los Taironas pierden a su reina y nadie está para guiarles. En consecuencia, perdieron sus hogares cuando los españoles invadieron su tierra.
Todo sucede por una razón. La entrega de Mirthayú por parte de Gauteovan a la tribu de los Taironas tiene significado. La diosa tiene su propio motivo para hacerlo. Puede ser que fue una prueba para ellos criar a Mirthayú. Un desafío para ver si era gente responsable, cariñosa y tenían paciencia con la niña. Es posible también que Mirthayú sea simplemente un obsequio de Gauteovan, porque ellos respetan la naturaleza, ya que no destruyen, sino que construyen y viven en armonía con el medio ambiente. Los Taironas son sinceros y fieles a su diosa: “Hace muchísimos años el Cacique Tairón, vecino de los Michúes tenía como rutina ofrecer un sacrificio (…)”, podría ser que Mirthayú fuera la respuesta de su petición. Antes de la llegada de Mirthayú, los Taironas vivían llenos de miedo por el gigante, Matambo. Los Taironas piden ayuda a su diosa (Gauteovan) y se presenta Mirthayú para librarlos de él.
Los dioses están en todos los lugares, si tú crees en ellos. No depende de cuál religión estás practicando, sino cómo comprendes su filosofía y enseñanza; cómo te conduces en la vida y esto muestra la presencia de dios. La religión misma no prueba la existencia de dios, pero la gente sí. Según Kaplan, la esencia de la religión no está en la creencia, sino en la energía viviente que existe en todos los grupos sociales (Kaplan, 1995). En pocas palabras, distintas religiones tienen diferentes pensamientos, creencias y enseñanzas, pero todas nos enseñan la absolución, la bondad, el amor, la honestidad y todas las buenas acciones.

4.1.3 La lealtad de Mirthayú que le trae la muerte y la    petrificación

La lealtad es una cualidad importante del ser humano porque es un requisito fundamental para tener confianza en otras personas. Es decir, la gente cree en las personas que son fieles a sus familias, a la sociedad y al país. Además, una persona fiel no traicionará a sus seres queridos cuando suceda algo grave. Mirthayú, la reina de la tribu Tairona, es un buen ejemplo porque nos muestra su fidelidad hacia Matambo, su amante, cuando enfrentó a los Michúes. Ella no lo dejó en el campo de batalla cuando Matambo perdió la lucha y se cayó en el suelo, sino que recorrió todos los lugares para encontrar la manera de resucitarlo. Aunque al final los dos se convirtieron en dos rocas, la lealtad de Mirthayú hacia Matambo todavía se recuerda por la gente.
La muerte de Matambo no se puede evitar, pero la de Mirthayú es una decisión suya. El sacrificio de ella se debe a su lealtad y amor. Si ella no hubiera sido fiel a Matambo, no andaría por todas las partes de su tribu buscando un remedio para resucitarlo. Si ella no hubiera sido sincera, lo dejaría en el campo de batalla y volvería a su tribu. En otras palabras, si ella no fuera leal, no moriría. Sin embargo, Mirthayú como la reina y líder de los Taironas, como una figura que influenciará a toda la gente, no puede ser infiel a su amante porque todas sus acciones serán un ejemplo para su gente. En consecuencia, los Taironas empezarían a adoptar esta mala conducta y podría llevar a la pérdida de confianza entre ellos. Mirthayú quiere mucho a Matambo hasta que está dispuesta a morir para salvarlo. Su acto se puede interpretar metafóricamente como la presencia de dios, quien tiene fe en su gente y país. Aunque Mirthayú no sabía si había algún remedio para salvar a Matambo, ella aún tenía fe en el cacique de la tribu de los Taironas y en la diosa, Gauteovan. Ella creía que ellos podían ayudarle a Matambo para volver a tener vida, pero no se puede manipular el destino de Matambo. Todas sus acciones se pueden ver en estos fragmentos de la leyenda:

“Mirthayú desesperada intentó prestarle ayuda y le pidió apoyo a su jefe Tairón, pero todo fue en vano.”

“La reina recurrió a los hechiceros para que le devolvieran la vida a su amado, pero ellos nada pudieron hacer. Recorrió los senderos en busca de auxilio y arrancó su rubia cabellera, el viento se la arrebató de las manos y (…)”

“Mirthayú desfalleciente y de rodillas pidió protección a Tairón y a sus dioses y cuando menos lo esperaba se aproximó una nube de colores de la que descendió su madre (…)” 

A pesar de que los dos se convirtieron en dos rocas grandes, sus ánimos, orientaciones y almas siguen presentes el día de hoy. Su petrificación ha formado parte del ambiente; continúan dando energía a la naturaleza e inspirando a la gente al ver las rocas. Cuando las personas ven las rocas, recuerdan la bonita historia, la reina que es conocida por su belleza y sus atributos, Mirthayú y el gigante quien es su amante, Matambo. La diosa los petrificó en el Huila para que ellos puedan seguir amándose, y ambos miran hacia el cielo como un agradecimiento a la diosa. Se puede observar en un fragmento de la leyenda: “Ella con sus atractivos “senos de reina” y él con la perfección de su perfil, ambos mirando hacia el cielo.” Las dos grandes rocas también son símbolos de conmemoración de los fallecidos para que la gente no los olvide, porque son personas grandes que han contribuido a la sociedad y ayudado a mucha gente (ver ilustración 5 y 6).
Los Taironas tienen mucha fe en su diosa porque realizaban un rito de sacrificio. Por eso, cuando la diosa entregó a la niña Mirthayú a los Taironas, ellos la aceptaron sin duda. Esto es porque ellos creen que Mirthayú es una bendición de la diosa, nunca han sospechado sobre su identidad. Los Taironas nunca han tenido desconfianza de Mirthayú porque ella también confía en su gente. Se puede decir que la lealtad y la confianza no son valores en una sola vía, sino que van en dos direcciones. Mirthayú y los Taironas confían entre ellos, así que todo lo que hace Mirthayú o un Tairona es para el beneficio de todos, no para beneficio propio e individual. Es decir, son personas generosas y que siempre piensan en los otros. En un entorno en el que la gente tiene buenas relaciones entre sí, ellos se sienten seguros y viven felizmente.
La lealtad, según Royce, se entiende como la devoción dispuesta, práctica y absoluta de una persona a una causa. Una persona es fiel cuando tiene alguna causa en la que confía; cuando se dedica voluntariamente y completamente a esta causa (…) (Royce, 1995). La lealtad y la devoción podrían llevar a vivir y probablemente a morir. Una persona leal siempre lucha por la justicia y esto trae la envidia de otras personas que la consideran como un obstáculo para alcanzar sus objetivos. A menudo las personas fieles no tienen un buen destino por su devoción a la sociedad y al país, pero siempre mueren con dignidad.

4.2 La Leyenda Mahsuri

4.2.1 El contexto histórico de la leyenda Mahsuri

La isla de Langkawi, uno de los principales destinos turísticos de Malasia, es bendecida por abundantes atracciones naturales y culturales. Este conjunto de 99 islas está separado del continente de Malasia por el Estrecho de Malacca y es un distrito del estado de Kedah en el norte de Malasia. La isla está situada aproximadamente a 51km al oeste de Kedah y se conoce oficialmente como la joya de Kedah. Langkawi está muy cerca de Tailandia, ya que está adyacente a su frontera. Además, es un lugar que alberga muchos mitos y leyendas fascinantes (Razak, 2010) y la leyenda Mahsuri es una de ellas (ver ilustración 7, 8 y 9 en el anexo).
La leyenda de Mahsuri sucedió entre finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, durante los reinados del Sultan Abdullah Mukarram Shah III (1778-1797) y el Sultan Ziauddin Mukarram Shah II (1797-1803) (Syed, Muzaffar & Usmani, 2011). En ese tiempo, Kedah era uno de los estados vasallos de Siam y cada tres años, un árbol de oro y plata era enviado al rey de Siam como tributo. Este tributo también consistía en algunos regalos costosos como armas, mercancías y, además, esclavos. El tributo de Kedah a Siam fue considerado como un símbolo de amistad y los reyes siameses sostenían que era un reconocimiento de su soberanía. En 1786, el rey de Kedah, Raja Abdullah ofreció Pulau Pinang a los británicos sin autorización de Siam. El rey de Siam se enojó con este acto porque Pulau Pinang estaba en el estado de Kedah que fue conquistado por Siam. En el siglo XVIII también hubo una guerra entre Siam y Birmania que llevó al gobierno de Siam a caer (Ahmat, 1957).
Como se ha mencionado anteriormente, la leyenda Mahsuri ocurrió en Langkawi, pero específicamente tiene lugar en Padang Matsirat, un distrito que está situado en la parte occidental de la isla. Padang Matsirat no sólo es el lugar de origen de la leyenda, sino también el lugar de nacimiento de Mahsuri, el espacio donde está su sepulcro y donde dejó la maldición. Los padres de Mahsuri se trasladaron de su tierra natal, Phuket de Tailandia a Langkawi para tener una mejor vida. Langkawi tenía una economía agrícola de arrozal, el cultivo de caucho y la pesquería antes de ser una atracción turística famosa. Por eso, la mayoría de los habitantes fueron agricultores y pescadores. La gente no era rica por la tensión entre Siam, Kedah y los británicos, además tenía que pagar impuestos para que el gobierno pudiera enviar el árbol de oro y plata a Siam a tiempo.
Mahsuri, una hermosa doncella que vivió en Langkawi hace más de 200 años, fue falsamente acusada de adulterio y fue condenada a morir por aquellos que estaban celosos de su belleza. La sangre blanca rezumó tan pronto como fue apuñalada, proclamando su inocencia. La isla fue maldecida, y debía quedar estéril por 7 generaciones por Mahsuri con su último suspiro. El mausoleo de Mahsuri (ver ilustración 10 en el anexo) es un sombrío recordatorio de la víctima. Resultó que en 1821, Langkawi fue salvajemente atacada por Siam. Al saber el destino inevitable de la isla por la guerra, Datuk Kerma Jaya Wan Yahya, el jefe del pueblo Kampung Raja, la antigua capital de Langkawi, ordenó a la gente de Padang Matsirat a quemar los graneros y a envenenar los pozos para que pasaran hambre los enemigos. Desde entonces, la isla entró en un periodo de letargo (Ismail, 2000).
Se lo considera superstición o coincidencia de todas maneras, ya que la inactividad de la isla se terminó después de 7 generaciones. Langkawi se moderniza y los paisajes se renuevan hasta que muchos turistas de todo el mundo empiezan a visitar la isla, por las playas, las montañas y algunos eventos internacionales. La población de Langkawi aumenta desde menos de 2000 en los años 1970s hasta hoy con una población más de 50000 habitantes. La maldición de Mahsuri se rompió y la leyenda se contará, además que continuará viviendo en todas las partes de la isla.

4.2.2 El nacimiento de Mahsuri y la suerte de su pueblo en Langkawi

“Los niños son un regalo que Dios nos confía y con el cual nos bendice, pues «herencia del Señor son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre»” (Salmo 127:3, versión King James). Muchas personas quieren tener hijos porque piensan que son bendiciones de su dios (varía según las religiones). Por otro lado, hay gente que los considera como problemas y cargas porque criar a un hijo requiere grandes esfuerzos en términos de dinero, tiempo, además de la fuerza mental y física. No importa cuál sea, esto depende de la actitud de la gente sobre los niños. Según Kohler, tener hijos tiende a aumentar la satisfacción individual y posiblemente las relaciones sociales (Kohler, 2012). Por eso, se puede decir que los niños traen felicidad, esperanza y enriquecen la vida.
En la leyenda Mahsuri, Pandak Mayah y Endak Alang (el padre y la madre de Mahsuri) son una pareja que no tiene hijos aunque están casados por muchos años. Mahsuri es verdaderamente un regalo de dios porque sucedió algo extraordinario durante su llegada. El padre de Mahsuri, Pandak Mayah descansaba en una cabaña antigua después de trabajar en el campo. De repente, escuchó un llanto de bebé y miró a su alrededor. No vio ningún rastro humano en todas las partes de la cabaña. Una cosa rara pero maravillosa fue vista por él en la cabaña, fue una corteza de arroz en el suelo. La cogió para comprobarla y estaba sorprendido porque el llanto cesó inmediatamente. Desde entonces, la vida de los pobres Pandak Mayah y Endak Alang cambió totalmente (Ismail, 2000).
En la comunidad de agricultores malayos, el arroz es un símbolo de la prosperidad y la fuente de ingresos que debe ser respetado. Además, el arroz es vida porque nos alimentamos de arroz para tener energía y continuar nuestra vida. Como un bebé es una vida, se cree que el llanto es el espíritu del arroz. Mahsuri trae buena suerte y prosperidad a su familia porque su padre empieza a hacer negocios con los comerciantes chinos de Pulau Pinang y al final se convierte en una persona adinerada. Y la belleza y personalidad de Mahsuri atrae mucha atención de toda la gente, no sólo de su pueblo, sino también de otros lugares. Se puede decir que el nacimiento de Mahsuri ha facilitado la vida de sus padres quienes han sido respetados por la gente. La existencia de Mahsuri también indirectamente trae prosperidad a su pueblo porque mucha gente va a Langkawi y significa que hay más oportunidades de negocios.
No todas las cosas hermosas traen sólo lo bueno. La belleza de Mahsuri atrae también la envidia, la enemistad y el odio de otras mujeres que están celosas de Mahsuri por los cumplidos de los hombres hacia ella. En consecuencia, su belleza trae la muerte porque fue acusada de adulterio, cosa que no cometió. Las mujeres querían deshacerse de ella y que abandonara su pueblo porque la consideraban como una enemiga. Ya que ella era inocente, su maldición se realizó y esto llevó  la mala suerte a Langkawi por 7 generaciones. Los alimentos no crecián y Langkawi fue atacada por Siam. La realización de su maldición es como un castigo de dios a la gente. Si la gente hubiera sido amable y generosa, el destino de Langkawi podría haber sido diferente y continuar floreciendo y prosperando.
La familia de Mahsuri salió de Langkawi ya que Pandak Mayah y Endak Alang perdieron a su hija, y el hijo de Mahsuri perdió a su madre. La presencia de Mahsuri trae la prosperidad a su familia pero su belleza es la razón que causó la caída de Langkawi y su muerte. Esto significa que cuando dios concede la belleza a Mahsuri, su belleza atrae lo bueno y también lo malo porque dios es justo. Es un desafío para Mahsuri en la vida.

4.2.3 La muerte de Mahsuri que muestra su fidelidad y la maldición se realiza

Existen muchas maneras de mostrar nuestra lealtad, independientemente de si es hacia una persona, la familia, la sociedad, el país o un dios en el que se cree. Respetar a las personas, ser honesto con la familia, ayudar a la sociedad, apoyar a las industrias locales y amar a dios; todas esas acciones demuestran que manifestamos lealtad en la vida todos los días. A nadie le gusta una persona infiel porque no se puede confiar en ella. Serán llamados “traidores” o “traidoras” cuando están vivos, y cuando mueren, nadie los recuerda porque no merecen la pena. Mahsuri no era una persona infiel ni traidora, tenía buen carácter y era hermosa, por eso, la gente la recuerda por siempre.
Mahsuri, en la leyenda, era inocente de lo que se le imputó. Como su existencia eleva la reputación de su familia, atrae también muchas envidias de la gente del pueblo. Wan Mahora, la esposa de Datuk Kerma Jaya Wan Yahya, el jefe del pueblo Kampung Raja, es la persona que más la envidia. Ella aprovechó la oportunidad de la ausencia de Wan Darus, el esposo de Mahsuri, para incriminarla con Deraman, un joven inmigrante. Aunque Wan Mahora sabía que los dos eran amigos, no le importaba y los culpó de adulterio. En ese tiempo, Mahsuri era la madre de un niño y Deraman era un joven trabajador. El acto de Wan Mahora había destruido sus vidas.
Mahsuri misma, sus padres y Deraman, el joven inmigrante, sabían que eran inocentes, pero no podían hacer nada porque la acusadora era una persona poderosa. Los vecinos tampoco podían salvarlos porque no querían oponerse al jefe del pueblo y a su esposa. No deseaban que les sucediera algo malo. No había nada que pudiera probar su inocencia, ni sus propias palabras o familias porque la acusación fue una gran injusticia. No investigaron a conciencia antes de echarles la culpa a ellos. Aunque Mahsuri sabía que era una injusticia, no pensaba en escapar o resistirse porque esa acción hubiera demostrado que era culpable. Mahsuri era sincera y religiosa, tenía fe en su dios (Alá). Creía que dios le mostraría a la gente que era inocente aunque su muerte fue inevitable.

La gente era injusta, pero el dios es justo, bondadoso y amoroso. Una lanza apuñaló a Mahsuri pero con la fuerza de Alá, no pudo entrar en su cuerpo. El dios la estaba protegiendo y probando que era inocente. La gente estaba sorprendida por el fenómeno. Después de alguien haber intentado apuñalarla varias veces, Mahsuri era incapaz de soportar la tortura y les dijo que sólo el keris (una daga tradicional malaya) de su familia podía matarla. Se cree que la daga es “el keris sagrado”. Ella maldijo a Langkawi mientras la sangre blanca fluía desde la puñalada en su cuerpo. El color blanco significa pureza, limpieza y lealtad. El suceso demostró la inocencia de Mahsuri, quien era una mujer pura que estaba limpia de pecado.

La maldición de Mahsuri se realiza y es como un castigo de dios a la gente. Un castigo para que ellos recuerden que la injusticia es un gran pecado. La injusticia no sólo ha costado la vida de Mahsuri y Deraman, el joven inmigrante, sino también ha afectado la suerte de Langkawi y, por consiguiente, la vida de la gente. Wan Mahora no pensó sobre las consecuencias de su acción, no consideró que ella tenía familia y amigos. Todo lo hizo por su envidia extrema. En pocas palabras, se puede decir que la muerte de Mahsuri ha mostrado su fidelidad y también se ha hecho realidad la maldición.
Una cita de Jesse Jackson dice, “Una persona debe estar dispuesta a morir por la justicia. La muerte es una realidad ineludible y la gente muere a diario, pero las buenas acciones viven para siempre” (Seka, 2014). La inocente Mahsuri y todos sus buenos actos se recordarán, pero la mujer malvada Wan Mahora se recordará por la acusación falsa.

4.3 Comparación de Las Dos Leyendas

4.3.1 La creación de Mirthayú versus El nacimiento de Mahsuri

Mirthayú y Mahsuri son las personas claves en el desarrollo de las dos leyendas. Se puede decir que los incidentes que suceden en las leyendas son debidos a ellas. En otras palabras, son las causas de los acontecimientos. Aunque la identidad de Mirthayú y Mahsuri es distinta en las leyendas, tienen una vida y destino parecido.
Se dice que la llegada de las dos a este mundo está vinculada con algunos sucesos extraordinarios e increíbles. Una diosa ha aparecido en un ritual y un llanto de bebé ha sido oído desde una corteza de arroz en las leyendas de Mirthayú y Mahsuri, respectivamente.  La aparición de dios con la llegada de Mirthayú y Mahsuri a esta tierra es diferente: se ve la diosa, Gauteovan directamente por los Taironas en la leyenda Mirthayú, y en la leyenda Mahsuri, el dios ha dado una pista y rastro sobre su aparición en una corteza de arroz, pero no ha aparecido directamente. Desde estos dos incidentes, se asume que en la cultura de los Taironas, su dios es más cercano y práctico porque tiene una interacción directa con la gente. Por otra parte, en la cultura islámica que posee la gente de Langkawi, su único dios, Alá, es tan grande que no se puede ver. Estas son las evidencias que prueban la existencia de dios.
Como se ha mencionado, la forma de aparición de dios es diferente en las dos leyendas. La diosa Gauteovan llega a la tribu de los Taironas en una nube de muchos colores en la leyenda Mirthayú y el dios da vida a una corteza de arroz, como un símbolo de su existencia en la leyenda Mahsuri. La imaginería de nubes ha tenido una función simbólica en diversas culturas occidentales y no occidentales (Basker, 2006). Las nubes representan el misterio divino, la protección, la creación, la fertilidad y la fuerza divina, y se usan ampliamente en el arte y la literatura. Las nubes de mil colores pueden relacionarse con un fenómeno natural que se llama las nubes iridiscentes o nubes de arcoíris. Como el arcoíris representa la esperanza, la llegada de Gauteovan se puede entender como la aparición de la diosa quien trae esperanza y da vida nueva a la tribu de los Taironas. En la leyenda Mahsuri, ella está relacionada con el encuentro de una corteza de arroz. El padre de Mahsuri es un agricultor; para su familia, el arroz tiene un significado mucho más amplio que un alimento. Según Gomez, en esta parte del mundo, el arroz no es sólo un cereal, sino la raíz de la civilización. El arroz es la esencia de la vida, también impregna todos los ámbitos de la existencia; desde la música, el arte, la poesía y la escultura hasta la tradición, los rituales y el idioma (Gomez, 2001). El arroz es también una bendición de dios, pues nos da la vida en este mundo. Por eso, el arroz tiene un significado muy profundo y los agricultores lo respetan. Las figuras simbólicas de dios son distintas en las dos leyendas por la diferencia de las dos culturas.
Es innegable que Mirthayú y Mahsuri son obsequios y bendiciones de dios a los Taironas y a la gente de Langkawi, por la riqueza, la fortuna y el bienestar que han traído a sus pueblos. Con las cualidades y la belleza que tienen las dos, han obtenido la adoración de la gente. A diferencia de Mirthayú, Mahsuri, no ha recibido sólo el afecto, sino también la envidia y el odio de la gente. Todos los Taironas consideran a  Mirthayú una reina y una salvadora, pero la gente de Langkawi, especialmente las mujeres, consideran a Mahsuri como a una enemiga por envidia. Las mujeres son celosas de su belleza porque todos los hombres del pueblo están atraídos hacia ella, incluidos los maridos de las mujeres. Por eso, ella es una amenaza para las mujeres del pueblo.
La creación de Mirthayú y el nacimiento de Mahsuri han ocasionado muchos cambios a su tribu, familia y pueblo. Mirthayú se hace amiga de Matambo que se considera como una amenaza, trae paz a su tribu y se convierte en una roca que forma un paisaje hermoso; Mahsuri trae la prosperidad a su familia que le proporciona riqueza a su padre. Además, ella nos muestra que la injusticia es algo terrible y se cumple su maldición porque Mahsuri es inocente.
No importa quién seas, una reina o una aldeana, una diosa o una mujer mortal, una salvadora o una pecadora… si estás dispuesta a sacrificarte por la injusticia y el amor, mereces ser recordada como Mirthayú y Mahsuri.

4.3.2 El auge y la caída de la tribu de los Taironas versus La suerte de Langkawi

La tribu de los Taironas y Langkawi han pasado por muchos momentos históricos, etapas y cambios. Hoy en día, Pueblito y Ciudad Perdida, donde habitaron los Taironas en Santa Marta, se han transformado en sitios arqueológicos importantes; y Langkawi se ha convertido en un lugar turístico famoso de Malasia que atrae muchos turistas cada año. La tribu de los Taironas y Langkawi están en dos regiones diferentes del mundo, la gente no habla el mismo idioma, tiene cultura distinta y parecen que no tienen similitud entre los dos. Sin embargo, tienen una historia y un destino parecido.
El destino de la tribu de los Taironas y Langkawi está relacionado con dos mujeres. Es decir, en las dos leyendas, existen dos mujeres que son tan importantes que pueden manipular, cambiar o determinar el destino de la tribu Tairona y de Langkawi. Mirthayú de la tribu de los Taironas y Mahsuri de Langkawi son las dos figuras cuyas existencias desempañan un papel significativo en los dos lugares. Ellas han atraído la prosperidad, la riqueza y la buena suerte a su tribu, familia y sociedad donde ellas viven cuando están vivas. Por el contrario, la muerte de las dos ha traído la desgracia y la pobreza: la invasión de los españoles en el área donde vivían los Taironas y Langkawi perdió la guerra con Siam que ha causado muertes, caos y destrucción. En pocas palabras, la tribu de los Taironas y Langkawi prosperan con la presencia de las dos mujeres y fracasan con la ausencia de ellas.
El auge y caída de una sociedad o un país son determinados por múltiples factores y aspectos diferentes. Por ejemplo: la gente, el sistema o funcionamiento de la organización, el medio ambiente, la economía, la ubicación, etc. En la leyenda Mirthayú, la gran causa de la caída de su tribu es la muerte de Mirthayú, la única reina de los Taironas. Como los Taironas la pierden, no se dan cuenta sobre los problemas que tienen que afrontar y no están preparados para solucionarlos. Se puede ver una diferencia entre las dos leyendas en este punto. En la leyenda Mahsuri, puede afirmarse que el fracaso de Langkawi es un castigo de dios (Alá). Como la gente del pueblo de Mahsuri es tan mala, injusta e inmoral, es probable que dios quiera castigarla. La caída de la tribu de los Taironas no es un castigo de dios porque los habitantes son gente buena, respetuosa y aman a Mirthayú. Es simplemente que los Taironas pierden una gran reina para guiarlos.
El destino de la tribu de los Taironas y Langkawi también depende del liderazgo de sus autoridades. Los Taironas pierden a su reina poderosa y responsable que tiene una gran personalidad, Mirthayú y esto causa la caída de la tribu. En la leyenda Mahsuri, la caída no se debe a la muerte del jefe del pueblo, sino que tiene un dirigente malo e impotente. Datuk Kerma Jaya Wan Yahya, el jefe de su pueblo no realiza una investigación adecuada antes de acusar a Mahsuri por adulterio. Él sólo escucha y sigue ciegamente las palabras de su esposa envidiosa, Wan Mahora. Si el líder de un pueblo es tan malo e irresponsable, está dando un mal ejemplo a toda la gente a seguir. En consecuencia, la corrupción, la injusticia, la discriminación y todo lo malo empiezan a suceder. Por eso, también se puede decir que la mala suerte de Langkawi es por un acto humano.

La naturaleza es una de las creaciones de dios. Nos proporciona el aire, la tierra, el agua, los árboles y los cultivos entre otros. Cuando la gente de la tribu Tairona y Langkawi tiene una vida buena, en otras palabras, cuando Mirthayú y Mahsuri todavía están en sus pueblos, la naturaleza y el medio ambiente se enriquecen. Hay muchos árboles en el entorno y la tierra es cultivada de manera óptima. La tierra es tan fértil que la gente tiene suficiente comida para vivir. Desafortunadamente, se destruye todo en la naturaleza por las guerras después del fallecimiento de Mirthayú y Mahsuri. Las guerras de los colonizadores españoles, en el caso de los Taironas, y los conflictos entre Langkawi y Siam han destruido sus hogares, cultivos y todo lo que tiene la gente. En pocas palabras, el auge y caída de la tribu de los Taironas y Langkawi afectan mucho a la naturaleza.

En síntesis, el auge y la caída de la tribu de los Taironas y Langkawi es por el destino de Mirthayú y Mahsuri, un castigo de dios y el liderazgo de las autoridades. Además, la suerte de las dos también puede afectar al medio ambiente (ver ilustración 11 y 12).

4.3.3 La muerte de las dos protagonistas por amor: La lealtad de Mirthayú hacia Matambo y La fidelidad de Mahsuri hacia su esposo

La lealtad o la fidelidad hacia una persona, un amigo, una familia, una sociedad y un país son por amor. Es decir, si quieres a alguien, vas a ser fiel a él o ella; si adoras a tu familia, no vas a engañarla; si amas a tu país, no vas a traicionarlo. Hay muchas maneras de manifestar el amor, y la lealtad es una de ellas.
En las dos leyendas, Mirthayú y Mahsuri mueren por amor y por consiguiente muestran su lealtad hacia sus amados. El sacrificio de Mirthayú se debe al amor que siente por Matambo, ella quiere salvarlo y no lo deja solo en el campo de batalla. Aunque Mirthayú no puede resucitarlo al final, muestra su fidelidad hacia él y su grandeza buscando medios para salvarlo e implorando ayuda a Tairón y a los hechiceros. En la leyenda Mahsuri, la muerte de ella también muestra la fidelidad hacia su esposo, Wan Darus, porque sale la sangre blanca de la puñalada de su cuerpo que prueba su inocencia. A diferencia de Mirthayú, Mahsuri no sólo muestra la fidelidad hacia su pareja, sino también hacia su familia, sus padres y amigos. Ella no huye, no se resiste y no le echa toda la culpa a Deraman, el joven inmigrante, para proteger a su familia y amigo. Ella teme que si opone resistencia, podría causarles daño. Además, ella muestra su valentía y dignidad por no tener miedo a la acusación.
Mirthayú tiene fe en la diosa Gauteovan, quien también es su creadora; al igual que Mahsuri, ella tiene fe en su dios, Alá. Como dios es tan poderoso y es el creador de todo, ¿por qué no salva a Mirthayú y Mahsuri cuando tienen problemas? En mi opinión, aparte de la declaración sobre el destino de las dos, se pueden indicar otros puntos de vista. En la leyenda Mirthayú, cuando ella murió por amor, la diosa Gauteovan sabía que Mirthayú amaba mucho a Matambo y su vida no tendría propósito sin él. Gauteovan, quien también es su madre, entendía que eran inseparables y decidió no resucitar a su hija. Los petrificó con la intención de que estén juntos eternamente. La otra idea sobre este punto es que la diosa no la salvó ni ayudó porque Mirthayú tenía un amor prohibido con Matambo y su muerte era como una penitencia. Ya que Mirthayú era la hija de Gauteovan, se consideraba una diosa también. Los mortales e inmortales no podían enamorarse y Mirthayú rompió la regla, pero Gauteovan era generosa y no los separó, sino que los petrificó al ver el amor de los dos.
En la leyenda Mahsuri, ella cree que Alá es justo y también es el juez del incidente. Sólo Alá puede juzgarla y probar su inocencia a toda la gente. Alá no salvó a Mahsuri porque dios es invisible, no puede ser visto por la gente, quiere mantener la reputación y la dignidad de Mahsuri y su familia. Además, quiere hacer que la gente culpe a Datuk Kerma Jaya Wan Yahya, el jefe del pueblo, de la muerte de una doncella inocente. Como el destino de una mortal es inalterable, la muerte es la única manera de manifestar su inocencia y su lealtad hacia su esposo, Wan Darus quien la quiere mucho.

Los soldados inmolan sus vidas para defender a sus países, los padres se sacrifican por sus hijos, los amantes ofrendan su amor a sus parejas, las mujeres ofrecen todo a sus amados… El amor de Mirthayú y Mahsuri hacia Matambo y Wan Darus es genuino y sin prejuicio. Su amor hacia ellos es tan grande que la muerte y el sacrificio es algo insignificante. Confucio dijo: “El sabio no considera el oro y el jade como preciosos tesoros, sino la lealtad y la buena fe” (Seka, 2014). Mirthayú y Mahsuri son verdaderamente mujeres fieles.

4.3.4 La petrificación de Mirthayú versus La maldición de Mahsuri

Todos los seres humanos pasaremos por un mismo ciclo de vida: el nacimiento, la juventud, la adultez, la vejez, y la muerte que es la última etapa en este ciclo de vida. Muchos piensan que la muerte de alguien significa que perdemos a esa persona por siempre. En realidad, la muerte es sólo la desaparición física de alguien porque todavía tenemos el recuerdo de él o ella que siempre permanecerá. Un poeta fallecido aún está vivo por su poesía, un difunto cantante vivirá para siempre por su voz y canciones, un finado pintor no será olvidado por sus obras… Mirthayú y Mahsuri serán recordadas por lo que nos dejaron: las rocas encantadas y el recuerdo de la maldición.
Mirthayú y Mahsuri eran mujeres buenas cuando estaban vivas, hicieron muchas obras benéficas y trajeron riqueza a sus tierras. Aunque la muerte de las dos es una tristeza, sus contribuciones no se van a desvanecer. La muerte de las dos nos enseña todavía los grandes valores. La petrificación de Mirthayú muestra su amor hacia Matambo hasta que puede sacrificarse para resucitarlo. El amor es altruista, requiere de mucha dedicación y une a la gente como una familia, una sociedad y un país. La maldición de Mahsuri es un testimonio que demuestra su inocencia y que es una mujer digna. También muestra que la justicia es imparcial, escucha las declaraciones de todos. Martin Luther King dijo: “La injusticia, en cualquier parte, es una amenaza a la justicia en todas partes” (Amnistía Internacional, 2015).
Se considera que la petrificación de Mirthayú es algo bueno y hermoso porque las rocas son símbolos de amor. Las dos rocas han formado un paisaje maravilloso para la gente que pasa por el camino. Las rocas encantadas recuerdan a la reina de los Taironas, Mirthayú y a su amante, Matambo y también el sacrificio de ella y la bonita historia de amor entre los dos. Por otra parte, la maldición de Mahsuri es considerada como una expresión extrema de su sentimiento que hoy en día la gente la considera como una reflexión. Cuando la gente visita su mausoleo, rememora a la doncella hermosa, Mahsuri y el dolor que sufrió injustamente.
Las dos formas que nos hacen recordar a Mirthayú y Mahsuri son un poco diferentes. No obstante, las dos formas, la petrificación de Mirthayú y la maldición de Mahsuri, involucran la presencia de dios. En la leyenda Mirthayú, la diosa, Gauteovan petrificó a Mirthayú y Matambo, y se convirtieron en dos rocas. Se puede interpretar la transformación de los dos por el significado que representa la roca o piedra. La roca simboliza dureza, seguridad, firmeza y eternidad (Ladislao, s.f.). Su amor es como la roca, inalterable y durará para siempre. En la leyenda Mahsuri, Alá, su dios en el que ella tiene mucha fe, cumplió la maldición y convirtió a Langkawi en un lugar infecundo por 7 generaciones. La realización de la maldición parece un acto atroz porque la gente no puede vivir en armonía. Desde un punto de vista distinto, si la maldición no se hubiera cumplido, no se hubiera mostrado la inocencia de Mahsuri y hubieran sucedido más casos de injusticia en el pueblo. Además, el fracaso del liderazgo de Datuk Kerma Jaya Wan Yahya, el jefe del pueblo Kampung Raja es también un factor para el destino de Langkawi. Por eso, la maldición es un castigo de Alá a la gente y a Langkawi.

“Al morir, los tigres dejan atrás su piel y los humanos dejan atrás su nombre” (Rohsenow, 2003). Tu riqueza, juventud, posición y fama no van a durar eternamente, pero tus contribuciones a la sociedad o al país (tu dignidad, altruismo, generosidad y lealtad), sí durarán perpetuamente como Mirthayú y Mahsuri.

5.0 CONCLUSIÓN

Las leyendas existen en todas las civilizaciones y naciones, o en todas las regiones del mundo. Las tramas de las leyendas son distintas unas de otras, pero contienen los mismos elementos: los personajes son muy importantes, las temáticas tienen relación con eventos religiosos o no religiosos, los objetos naturales o artificiales como símbolos recuerdan y engloban valores significativos, entre otros. Las leyendas no sólo cuentan una historia del pasado, sino que también transmiten mensajes notables e informaciones valiosas.
No importa si las leyendas son sucesos reales o son sólo imaginaciones e historias creadas por la gente, de todas maneras, son la base de nuestra civilización. Las leyendas han formado nuestra cultura, tradición, creencia, estilo de vida y la manera de pensar. Esto es porque las leyendas representan lo que nuestros ancestros creían y conservaban desde la antigüedad y lo han legado y transmitido de generación en generación. Es decir, nuestros pensamientos y percepciones son las experiencias de nuestros ancestros que se han convertido en lo que somos el día de hoy.
En esta era de globalización, muchos ciudadanos actuales piensan que las leyendas son antiguas y cuentos no importantes. De hecho, las leyendas nos enseñan valores morales profundos, nos ejemplarizan las buenas acciones, nos educan sobre la necesidad de estar agradecidos a todos aquéllos que han contribuido al bien de las naciones, etc. Debemos reflexionar sobre lo bueno y lo malo de las leyendas porque no es posible que repitamos los mismos errores.
Las leyendas también son una parte de nuestra identidad porque muestran nuestra raíz. Al leer las leyendas, conocemos y aprendemos un poco de una cultura específica. Es decir, podemos saber y entender más sobre una cultura a través de las leyendas. No necesitamos ser parte de una civilización específica para saber su historia y sus leyendas. Se puede decir que estas narraciones también unen a la gente porque son como un puente que conecta a culturas distantes.
Aunque la leyenda Mirthayú y Mahsuri son distintas, contienen los mismos valores: el amor, la lealtad, la muerte, el sacrificio, el altruismo, entre otros. Las leyendas deben seguir transmitiéndose a las nuevas generaciones para que no perdamos esas enseñanzas valiosas.

6.0 NOTAS

  • La leyenda Mirthayú de Colombia:
Hace muchos años, una diosa entregó a los Taironas una niña durante un ritual de sacrificio y les ordenó a criarla. Le pusieron Mirthayú como su nombre y la eligieron como su reina de la tribu. Desde entonces, Mirthayú se convirtió en un ser adorado por la gente, debido a su belleza, personalidad y el amor que manifestaba hacia su tribu. Un día, ella se enfrentó a un gigante malo llamado Matambo que quedó totalmente hipnotizado ante la belleza de la diosa y dejó de sembrar el terror en la tribu de los Taironas. Entre Mirthayú y Matambo nació una amistad que después se convirtió en amor. Posteriormente, Matambo falleció debido al ataque de los Michúes por entrar en sus predios. Mirthayú no encontró ningún remedio para resucitarlo y al final entregó su alma al creador del universo. Los dos se convirtieron en dos rocas encantadas, visibles desde la carretera central del Huila, en el país de Colombia.
  • La leyenda Mahsuri de Malasia:
Mahsuri era una doncella hermosa quien vivió en la isla de Langkawi, Kedah en el siglo XIX. Su padre y madre fueron a Langkawi desde Siam para tener una mejor vida. Mahsuri se casó con Wan Darus, un guerrero quien también era el hijo del jefe del pueblo, Datuk Kerma Jaya Wan Yahya. Una vez, Wan Darus tuvo que salir del pueblo para ir a una guerra. Mirthayú se hizo amiga de un joven inmigrante, Deraman, quien también era un trabajador de su padre, durante la ausencia de Wan Darus, su esposo. Debido a su belleza, todas las mujeres de Langkawi la envidiaban, especialmente Wan Mahora, la esposa del jefe del pueblo. Ella empezó a extender un rumor malicioso que Mahsuri tuvo una aventura con Deraman. Nadie de su pueblo le creyó y los habitantes la condenaron a morir. Mahsuri fue apuñalada con el keris sagrado (una daga tradicional Malaya) de su familia porque los otros no funcionaron. La sangre blanca rezumó de su cuerpo que mostró su inocencia y con su último respiro, maldijo a Langkawi para que tuviera mala suerte por 7 generaciones.

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Anexo

Ilustración 1: Mapa del mundo y la ubicación de los países Colombia y Malasia.

Ilustración 2: América Latina y la ubicación del país Colombia.

Ilustración 3: Las cordilleras de Colombia y la ubicación de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Ilustración 4: El país Colombia y la línea roja indica la posible vía de sus viajes, de Santa Marta al macizo colombiano y después al Huila.

Ilustración 5: Ilustración de los senos de la reina Mirthayú.

Ilustración 6: Ilustración del cerro Matambo.

Ilustración 7: Mapa de Asia y la ubicación del país Malasia.

Ilustración 8: El país Malasia y la ubicación de la isla de Langkawi.

Ilustración 9: Mapa de la isla de Langkawi.

Ilustración 10: El mausoleo de Mahsuri en la isla de Langkawi.

Ilustración 11: El paisaje de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Ilustración 12: El panorama de una playa de Langkawi.