Emilio Barraza Durán

Barraza Durán, Emilio

En mi calidad de maestro, considero importante la literatura en general y la poesía, en particular. En especial, me interesa el proceso creativo en la escritura. Escribo desde adolescente, cuando un grave accidente me mantuvo en cama por varios años, y la lectura y la escritura fueron mis compañeras inseparables. En el año 2013 publiqué mi primer libro “El Callejón de los Corderos” editado por Editorial Mago Editores Santiago de Chile. El 2014, resulté finalista del concurso.

Viña del Mar
Chile

EPOC SEVERA

(Emilio Barraza Durán)

El círculo angular del tabaco
es todo un espectáculo.
Los payasos bailan directamente
en los pulmones de los fumadores.
Hacen piruetas en los alvéolos
se enredan graciosamente
en los intersticios.
Cuando uno de estos sujetos
tose desesperadamente
los trapecistas de las pompas
fúnebres se frotan las manos
y se lanzan al ataque.
Los magos del circo
hacen aparecer unas cajetillas
en forma de ataúdes
y retiran al sujeto
en medio de grandes aplausos
porque la función
fue todo un éxito…

 

CAFÉ CORTADO

Al viejo combustible
que circula en tus arterias
le queda poco tiempo:
muy pronto tendrás que mirarte
en el espejo negro
y cruzar la frontera
donde los ángulos rectos se diluyen
en los ácidos tristes de la tierra.

Muy pronto Las Parcas
tejerán sus regalos
con las hilachas rosadas de tus venas.

(Un niño se forma con palabras
en el diccionario materno de la espera)

Cuando un poeta muere
sus poemas quedan
como un poco de café
lanzado a las estrellas…

 

HERRAMIENTAS

Avestruces de metal profundamente sólidas
picapedrero infernal machacando fierros
desarmando estructuras de piedra y acero
el acto sexual de Polifemo
con las ninfas de Tracia.

Los sementales negros entierran herraduras
trillan insolentes sobre la tierra tibia
siembran estantes y latas de sardinas
donde los amores, las flores y los sueños
mueren asfixiados por los ventiladores.

Es el triunfo final de los martillos neumáticos
la danza salvaje del fierro fundido
ornitorrincos borrachos lanzando saliva
en el discurso feroz de los clavos muertos.

Ahora las grises herramientas tienen el poder absoluto
dictan los decretos que absuelven los alambres
elevan los tornillos a categoría de ángeles
e imparten las liturgias para adorar a las máquinas…

 

ORILLAS ROTAS

Por las esquinas del padrenuestro
no hay márgenes ni cifras
sólo espejos que reflejan
infinitos desiertos
jugadores insomnes y solemnes
condenados para siempre
al inconcluso mar de los retratos.

(O sea tú, una máscara más
en estos profundos laberintos
lleno de botellas y carteles
que dicen hoy no se fía
mañana es el apocalipsis).

Por las esquinas del padrenuestro
andan los abortos de la sal y del cuchillo
con sus guillotinas a cuestas
cortando
los hermosos rizos de la poesía.

(Creyentes muertos + muertos sin victoria:
ustedes que ayer cayeron díganme
dónde está el paraíso, dónde
no lo encuentro en estas oraciones).

Por las esquinas del padrenuestro
hay fracasos llenos de pastillas
para calmar los nervios.

(Porque estoy enfermo
y al sol se lo comieron las polillas).

Por eso los poetas se suicidan
En el lado norte del espejo.

Porque la poesía es otro padrenuestro
Lleno de sílabas podridas.

Por las esquinas del padrenuestro
se deshace lentamente
una triste avemaría.

(Porque estoy enfermo
y el holocausto se me vino encima).

Porque al final
por las orillas del padrenuestro
camina una triste pesadilla
un animal de parches y remiendos
hilado y deshilado
por la blanca memoria de dioses antropófagos…