Alma Hoffmann

Hoffmann, Alma

Su niñez transcurre en Puerto Rico donde finaliza sus estudios de bachillerato y universitarios. Después de graduarse trabaja como profesora de escuela secundaria. Su pasión por las artes visuales y el diseño le motivan a seguir estudios de post grado.  Se traslada a los Estados Unidos donde obtiene un grado de maestría en Diseño Gráfico de la Universidad del Estado de Iowa.  Actualmente es Profesora Asistente en la Universidad del Sur de Alabama. Su labor como diseñadora se ha destacado tanto a nivel local como internacional por lo que ha obtenido varios premios. Para más información sobre como conocer y obtener su trabajo visite su página de web:almahoffmann.net o almahoffmann.com

IMÁGENES, LENGUAJE, Y SÍMBOLOS EN UNA MENTE BILINGÜE

Nacer y crecer en Puerto Rico, fue para mí, una experiencia bilingüe. A pesar de que mayormente hablaba español, el inglés era una presencia constante. En la escuela primaria e intermedia a la que asistía, el Colegio Luterano, la maestra de inglés era norteamericana. Todos los días en su clase estudiábamos, leíamos, hablamos, escribíamos, y contestábamos todo en inglés, pues esa era su regla, solo inglés en su clase. Esta experiencia fue tan intensa que, al ir a la escuela superior, los estudiantes que habíamos asistido al Colegio Luterano, encontramos que la clase de inglés era fácil. Por un lado, no iba a tener que dedicar mucho tiempo a esta clase, pero a la vez me hizo sentir que me iba a atrasar.

Las razones precisas para mi afinidad con el idioma inglés no están completamente claras en mi mente. Quizás era una combinación de escuchar a mi papá decir que una persona bilingüe tiene más oportunidades de trabajo, o porque en Puerto Rico en aquel tiempo, y así continua hoy, la conversación política estaba intensamente polarizada en tres campos: independencia, estadidad, o el Estado Libre Asociado. Las conversaciones y discusiones en la mesa y en actividades familiares era continua y ardua. Pero a pesar de la animosidad política entre los diferentes campos, el consenso siempre era el mismo: ser bilingüe es un ideal por que provee más oportunidades de trabajo, más oportunidades de interactuar con otras personas, y más cultura.

Los programas de televisión que veíamos podrían compararse a un menú intercultural: estaba por supuesto la programación local marcada por las famosas novelas de televisión, pero además estábamos expuestos a programas argentinos, españoles, mejicanos, norteamericanos, y a veces hasta asiáticos. Esta diversidad en la sala de mi casa, quizás ayudo a reforzar mi deseo de aprender inglés. ¿O quizás fue el hecho de que mi papá salía con mi maestra de inglés?

Ir al cine a ver películas subtituladas me entrenó a sintetizar lo verbal con lo visual. Aunque yo sabía que las palabras en la pantalla eran en español, el oírlas en inglés y leer en español al mismo tiempo me ayudaba a ver e imaginar las palabras en mi mente fluyendo en los dos idiomas al mismo tiempo. Aún escuchar música era un ejercicio de entrenamiento para el oído. Mientras más escuchaba en inglés, más me acostumbraba al lenguaje.

Sin embargo, por un tiempo parecía que mi habilidad de pensar en dos idiomas simultáneamente desapareció. Al no tener más contacto con otras personas con quien hablar en inglés, mi habilidad parecía desaparecer. No fue hasta muchos años después cuando me mudé a Estados Unidos para continuar estudios avanzados que empecé a practicar otra vez. Poco a poco recuperé mi habilidad de ver el mundo en dos idiomas.

Durante el tiempo que estudié diseño, completamente sumergida en el idioma inglés, me di cuenta que el lenguaje, como cualquier otra materia, esta intrincadamente ligado a las imágenes. Allan Paivio (1925-2016), profesor de psicología, propuso la teoría de codificación doble en el aprendizaje. La teoría establece que, aunque la modalidad visual y auditiva se procesan en diferentes áreas del cerebro, estas áreas trabajan en conjunto, en cooperación, y simultáneamente. En otras palabras, las imágenes y las palabras actúan en cooperación para formar memorias y continuar aprendiendo. En el caso de alguien que es bilingüe, quizás podríamos sugerir que hay más abundancia de estímulo e interacción mental produciendo memorias y formando parámetros para interpretar las experiencias diarias.

Sin embargo, un componente crucial es el contexto en el que estos estímulos ocurren. En muchas ocasiones personas bilingües confrontan momentos donde al recibir un estímulo verbal o visual, recibido en diferente contexto o por canales no familiares, podría producir momentos donde las palabras no hacen sentido o pierden el significado usual. Muchas veces estos son momentos de humor, pero otras veces son momentos donde la comunicación podría afectarse o momentos embarazosos.

Mi intención, en este corto ensayo, es invitar al lector a experimentar situaciones donde palabras comunes o quizás no tan comunes produjeron trabajos de arte que me ayudaron a mostrar como una mente bilingüe experimenta imágenes, lenguaje, y símbolos.

Flexible Sauce: Salsa Flexible

Durante un episodio de un programa de aprender a cocinar, la cocinera comentó al preparar su salsa, “this is a very flexible sauce!” Ella quería decir que se podría usar en una variedad de platos. Pero cuando yo la escuché, no podía dejar de preguntarme, ¿cómo puede ser una salsa sino flexible, ya que se amolda a cualquier envase? Me imaginé a una gimnasta en una posición que demostrara flexibilidad y decidí crear un díptico fotográfico.

Green Tasting: Saboreando en Verde

Este trabajo fue combinado con estrofas del poema Romance Sonámbulo de Federico García Lorca. En otro programa de cocina, donde la cocinera expresa cuan intenso es el sabor verde de su ensalada. Durante el programa, me quedé pensando, ¿a qué sabe el color verde? Recordé el poema de Lorca, Romance Sonámbulo y  combiné estrofas del poema con la frase que escuché en el programa.

Butterfly: Butter with a fly: Mariposa

Algunas palabras, tanto en inglés como en español, no hacen sentido si uno medita en ellas un poco. Por ejemplo, la palabra “butterfly” es una palabra compuesta de dos palabras: “butter” y “fly.” “Butter” significa mantequilla y “fly” significa mosca. Me imaginé una barra de mantequilla que vuela siendo arrastrada por una mosca. Con un poco de investigación aprendí que la razón por el uso de la palabra “butterfly” es porque el excremento de las mariposas es parecido al color de la mantequilla.

Bear: Bare: Desnudo

Las palabras onomatopeyas existen en ambos idiomas. La palabra “bare” significa desnudez, no estar cubierto con ropa o algún otro material. La palabra “bear” se refiere al animal, un oso. Cuando tomé esta foto pensé en estas palabras y aunque suenan diferentes, hay algo quizás misterioso en decir que la desnudez es como un oso. En un sentido la desnudez es atrevida, tímida, y a la misma vez tiene una presencia imponente.

Más recientemente continúe con el tema del bilingüismo, pero esta vez decidí usar la idea del acento como mensaje. Cuando las personas son bilingues, en muchas ocasiones, se puede reconocer un acento. Pero muchas veces las reacciones a la presencia de un acento son prejuiciadas. Sin embargo, la presencia de acentos es quizás inevitable. Estos dos trabajos comunican que los acentos no solamante son algo hermoso, pero son también evidencia de una vida rica en experiencias y procesos mentales únicos.

Estas dos piezas son 5’ x 2’ y fueron hechas completamente a mano.

Everybody has One: Todo el Mundo Tiene Uno

Puntillismo, marcador de felpa, lápices a colores, tinta, y pintura.

Noticeable: Notable

Acrílico en papel de acuarela