Daniel Vargas Minerbi LP 8

Vargas Minerbi, Daniel

Nació en la Ciudad de México, México. Vivió en el barrio de Coyoacán en sus años universitarios, cursando la carrera de Diseño Gráfico en la Universidad Iberoamericana. Trabajó como diseñador gráfico, fotógrafo y director de arte para Televisa, Bancomer, Secretaría de Pesca y el Museo del Virreinato en Tepozotlán. Emigró hacia los Estados Unidos donde obtuvo en Arizona State University una licenciatura en Español, una maestría en Literatura en Español con énfasis en la literatura Chicana, y un doctorado en Literatura Chicana en Español. Ha impartido cursos en dicha universidad en los niveles inferiores y superiores de español, cultura y literatura, así como también ha colaborado en revistas universitarias/académicas como Sammis Magazine, Voces Eulatinas y La Palabra. En este momento trabaja en la Universidad Estatal de Arizona como Instructor y Supervisor y preparando su primer libro sobre la autobiografía eulatina. Ha participado en congresos literarios y culturales en Venezuela, Colombia, Argentina, México, España, Irlanda y Estados Unidos. Tiene publicados tres artículos sobre sus investigaciones sobre identidad, exilio y migración, uno en Mérida, Yucatán, Puebla, México y otro en Cork, Irlanda. Ha trabajado como traductor, editor, diseñador, fotógrafo y muralista en el área de Phoenix. En sus ratos libres participa activamente en la Comunidad Hispana en el área metropolitana de Phoenix, en eventos culturales y sociales en el Consulado General de México, entre ellos un taller de escritura creativa dirigido a jóvenes migrantes.

JOAQUÍN MURRIETA: BANDIDO EULATINO REVOLUCIONARIO POSCOLONIAL

Las obras teatrales de Pablo Neruda y Luis Valdez relatan a dos héroes que usaron como armas las pistolas y el discurso social como medios de comunicación, para transmitir una ideología poscolonial y trasnacional desde y hasta Latinoamérica, desde y hasta la California del siglo XIX. Los dos personajes Joaquín Murrieta y Tiburcio Vásquez, pueden ser vistos como caudillos poscoloniales y trasnacionales por su trascendencia, ambos expresan una aversión a las injusticias del gobierno anglosajón establecido en California en la mitad del siglo XIX. Ambos sueñan con una mejor vida a través de ser considerados como resistance fighters por su propia gente, y por otro lado aparecer como estereotipos dentro de la historia estadounidense del Viejo Oeste (“Bandido” 97). Murrieta fue considerado una leyenda más grande y más mitificada que Vásquez, este último cerró las páginas de los bandidos en California. Los dos muestran que están rodeados de una diversidad multicultural en la parte norte de California de la última mitad del siglo XIX. En las dos obras teatrales aparecen personajes de origen mexicano, chileno (Fulgor 42), argentino (Fulgor 40) californios (Bandido 112) eulatino, anglosajón (fulgor 44), indígena y francés en la obra de Valdéz (“Bandido” 100) y de origen negro en la obra de Neruda (Fulgor 43). Debido a la carga multicultural, estas obras crean un espacio lingüístico e ideológico que abarcan varias culturas colonizadas que se desempeñan en un ambiente colonizador y establecen un vaivén que se desplaza ignorando fronteras físicas y temporales. Ambos aparecen en un momento donde hay un gran desarrollo en el poder expansionista de los Estados Unidos, tanto interna como externamente, a Vásquez, la frontera lo ha cruzado (Chicano 30) dejándolo con las manos vacías, y a Murrieta, la frontera lo ha deslumbrado pidiéndole sus manos para trabajar las minas de oro.

Del material existente podemos mencionar la obra de Yanira Paz, “Pablo Neruda e Isabel Allende: las dos sagas de Joaquín Murieta” (2005), en la cual aborda los textos de Fulgor y muerte de Joaquín Murieta, de Pablo Neruda y Hija de la fortuna, la novela de Isabel Allende. En este ensayo crítico se aborda dos distintos enfoques identitarios de Joaquín Murrieta visto como héroe y antihéroe. En el texto crítico de Jorge Huerta Chicano Drama: Performance, society and myth, se aborda el personaje de Valdéz en bajo el apartado “Re-writing a historical California myth: Bandido!”, donde se observa la figura mítica de Vásquez que ve de la vida a la muerte, convirtiéndose de antihéroe a héroe ante su misma cultura. Este proceso se logra con exageración, como lo indica el término melodrama en el título de la obra teatral (30). El personaje de Joaquín Murrieta es introducido por Neruda en Barcarola (1967), en el cuarto episodio con el mismo título de su obra teatral posterior, “Fulgor y muerte de Joaquín Murieta”, dándole un formato de novela y poesías o canciones. Asimismo, en Hija de la Fortuna, Isabel Allende aborda a Joaquín Murieta… de lo cual habla en su entrevista en el DVD de Máximo Valdéz. De Ignacio Ossa, se observa el ensayo “Empresa poética del rescate: Fulgor y muerte de Joaquín Murieta” (2002), en el cual se aborda la imagen de Joaquín Murieta tanto en La Barcarola como en Fulgor y muerte de Joaquín Murieta, analizando los poemas contenidos en la primera y las canciones de la segunda.

Con los movimientos poscoloniales y trasnacionales se analizará la carga multicultural de los dos textos para descubrir su huella dejada a través de su pensamiento y de su voz. La estereotípica imagen latinoamericana de inferioridad mental y laboral contrasta con la rebeldía y el ser revolucionario de estos dos personajes, lo cual da paso a una reacción que interrumpe lo tradicional y da paso a la importancia de la otredad (“Latino” 4). Sin embargo, el carácter épico de estos dos antihéroes los hace transcender dentro del sistema hegemónico, cuya trayectoria aprovechan tanto Neruda como Valdéz. La perspectiva poscolonial de Pablo Neruda con respecto al sistema que domina al mundo se puede observar en su obra autobiográfica Confieso que he vivido: Memorias, donde el autor expresa una vez que fue invitado a un congreso de Pen Pal a Estados Unidos y hace el comentario cuando habló entre estudiantes y gente común, “Comprobé a quemarropa que los enemigos norteamericanos de nuestros pueblos eran igualmente enemigos del pueblo norteamericano” (434). Ese pueblo norteamericano de estudiantes y de gente común, también es el público que apoya y se deleita con el compromiso social abordado en las obras de Luis Valdéz, cuyo pensamiento proviene de la comunidad no lucrativa alejada de la corriente anglosajona de carácter más comercial (“From” 44).

El Tiburcio Vásquez de Valdéz y el Joaquín Murieta de Neruda comparten una voz multicultural de palabras típicas como cueca (Fulgor 31), pisco (Fulgor 38) pucha, enchilada, chicha, whisky (Fulgor 40), tamal (bandido 114) las cuales reflejan tradiciones de varios países del cono sur, como Chile, Argentina y otras naciones más septentrionales como México, mezcladas con palabras inglesas. Hay hasta frases que combinan los dos idiomas como, “Hay que pedirlo con water” (Fulgor 40) compadre (121) Canción masculina, mexicanos, nicaragüenses, peruanos (Fulgor 87). Se observan reminiscencias hacia su origen en diálogos como “Qué hora será en Valparaíso (Fulgor 41), así como un sentimiento de no pertenecer en la expresión de Tiburcio Vásquez, “Alien yankee land” (115 bandido), donde se le coloca la etiqueta que ahora es muy común entre los inmigrantes sin documentos de alien.

A través del movimiento poscolonial y trasnacional se analizan estas dos obras encontrando una identidad de cada uno de los protagonistas, así como las diferentes visiones de Neruda y Valdez en contraposición a un sistema hegemónica. En este ambiente marginal, se reescribe desde una perspectiva sociocultural que apoya la latinización presente y futura de una nación que cada vez se acerca más hacia el sur. Este fenómeno que ahora ocurre desde las zonas urbanas estadounidenses, se puede crear un puente que acaba en la situación rural de las tierras californianas del siglo XIX. En las representaciones de estas obras, presentadas en Estados Unidos y en varios países latinoamericanas, hay elementos poscoloniales y trasnacionales que permiten establecer un espacio donde se reúnen el pasado con el presente y el futuro. En la obra de Valdéz, al retomar elementos culturales y religiosos mexicanos y exportarlos a su Teatro Campesino, pudo apreciar los movimientos sociales latinoamericanos e integrarlos a su propia realidad rural en la California de los 1960 (“From” 44).

Tiburcio Vásquez, de bandido a héroe cruzafronteras

En la obra dividida en 2 actos de cuatro escenas cada uno, Luis Valdéz nos expone un Tiburcio Vásquez aparece como víctima de las acciones de del sistema de justicia anglosajón. A través de este enfoque, la imagen icónica de bandido pierde fuerza y se transforma en un antihéroe para la justicia hegemónica, que el panorama eulatino rescata como un héroe que busca justicia social para el sector de la población oprimido. Esto se logra cuando el personaje rompe barreras temporales, lingüísticas y físicas que lo convierten de bandido en héroe (Bandido 124). Esto se logra al ir y venir entre casi 100 años de 1875 a 1973, entre la escena dos y tres del primer acto (111). En la escena dos aparece en la cárcel municipal de San José entablando un diálogo con el carcelero y un empresario (106), en la escena tres aparece en unas cuevas que llevan su nombre en The Pinnacles, después que ha regresado de estar oculto en México y ahora planea robar trenes en lugar de caballos (117). Sobre este tópico de tecnología, se abordan varios descubrimientos de los cuales Vásquez ha sido testigo como la fotografía, el telégrafo y el ferrocarril (126), lo cual le otorga una imagen de mexicano civilizado (105). Durante la obra también vemos varios objetos que nos traen de atrás para adelante como el catálogo de Sears Roeubuck (119) y una salsa Tabasco (120) que lo convierten en un personaje más cerca de la cultura estadounidense. Este refinamiento llega a un grado mayor cuando entabla una conversación con una dama de negro quebequense que le pregunta, parlez-vous français? A lo cual él le responde, un peu (126). Así como Murrieta, el personaje californio de Vásquez también vive entre otros eulatinos, mexicanos, peruanos (104).

Términos para seguir investigando este tema en Bandido:
Greasy neck (103)
Many joaquines (115)
Tarjeta autografiada (127)
Mala yerba nunca muere (111)
Cheap dime novel (110)
www.scvhistory.com/scvhistory/vasquez-alasenorita.htm (128)

Obras citadas

Allende, Isabel. La hija de la fortuna. Nueva York: Rayo, 2002.
Gilbert, Helen. Post-Colonial Drama: Theory, Practice, Politics. London: Routledge, 1996.
Huerta, Jorge. Chicano drama: performance, society and myth. Cambridge:
Cambridge University Press, 2000.
Marrero, Teresa M. “From el teatro campesino to the gay 1990s: Transformations and fragments in the evolution in chicano/a to latina/o theater”. The estate of latino theater in the united States: hibridity, transculturation and identity. London: Routledge, 2002.
Neruda, Pablo. Fulgor y muerte de Joaquín Murieta, bandido chileno injusticiado
en California el 23 de julio de 1853. Santiago: Zig Zag, 1967.
_ _ _. La Barcarola. Buenos Aires: Editorial Losada S.A., 1967.
_ _ _. Confieso que he vivido: Memorias. Buenos Aires: Editorial Losada S.A., 1974.
Ossa, Ignacio. “Empresa poética del rescate: Fulgor y muerte de Joaquín Murieta”. Taller de letras, PS46, 2002
Ramos-Garcia, Luis A, ed. The State of Latino Theater in the United States:
Hibridity, Transculturation and Identity: London, Routledge, 2002.
Rizk, Beatríz J. “Latino Thearer in the United States”. Ed. Luis Ramos-Garcia, The State of Latino Theater in the United States: Hibridity, Transculturation and Identity: London, Routledge, 2002.
Valdéz, Luis. “Bandido! The American Melodrama of Tiburcio Vásquez:
Notorious California Bandit”. Zoot suit and other plays. Houston: Arte
Publico Press, 1992.
Valdés, Máximo. Fulgor y muerte de Joaquín Murieta, bandido chileno en California. Lib. Pablo Neruda. Música y Entretenimiento S. A.: Santiago, 2006. DVD