Martín de Rada LP 7

Rada, Martín de

(Pamplona, 1533-Mar de Borneo, 1578)

Siguiendo con los personajes españoles que han tenido que ver con China, uno de los más importantes es el agustino Martín de Rada, nacido en Pamplona en 1533. Cosmógrafo y matemático, estudió en la Universidad de París y posteriormente en  el Convento de San Agustín de Salamanca. Su inteligencia y cultura hicieron que el rey Felipe II quiso que le nombraran obispo de Jalisco (Nueva España) durante sus estancia en América, pero el prefería la acción misionera y sobre todo China.

Embarcado en la expedición de Legazpi, a Filipinas, en 1564, siendo el primero que evangelizó Cebú a donde llegó el 27 de abril de 1565. Sin embargo no cejaría en su empeño de evangelizar China, siendo ya Provincial de los agustinos de Filipinas. No olvidemos que los agustinos filipinos fueron un puntal importante de la colonización tanto en lo social como, sobre todo, en convertir a Filipinas en la única nación mayoritariamente católica de Asia.

Empezó a estudiar chino con un natural de la numerosa colonia del Celeste Imperio en Filipinas y cuando el al mirante chino Ho-Mol-Hong, que había ido a Manila para observar la penetración española en las islas y su fuerza, volvió a China le acompañó el Padre Rada y el Padre Jerónimo Marín.

Viajaron por las ciudades de Toncoco, Tangoa, Chincheo y Hochin, en las que fueron recibidos por las respectivas autoridades, quienes les agasajaron con banquetes y regalos. De paso, ellos aprovecharon para ir recogiendo información sobre los usos y costumbres del país, sobre religión e historia, administración y navegación, etc. Igualmente trajeron numerosos libros que trataban de diversos temas, en un momento que China era avanzada de la cultura. No pudiendo llegar hasta el Emperador, de momento, – como era su deseo -, decidieron regresar a Manila.

Deseando ampliar los conocimientos sobre el Imperio y poder llegar hasta la capital imperial para conseguir autorización para evangelizar el país, volvió a embarcarse hacia la zona, pero esta vez acabó en fracaso, pues fue abandonado y apaleado por los chinos que le transportaban. Afortunadamente un militar español que surcaba la Punta de Bolinao (Luzón) los liberó.

Pese al fracaso siguió con su interés y lo transmitió al Padre Gonzalo de Mendoza que aprovechó esos conocimientos en su Historia de China.

Siguiendo con sus viajes no solo de índole misionera, también científica, marchó a Borneo, muriendo en el navío que le volvía a Manila.

Este gran navarro fue el primero que estuvo en China y vislumbró la grandeza de la nación asiática, sin olvidar lo más importante, labor misionera que no pudo llevar a cabo, aunque abrió la puerta para posteriores expediciones de misioneros.

(http://reflyan.blogspot.com/2013/02/martin-de-rada.html)

TRES CARTAS AL VIRREY DE LA NUEVA ESPAÑA (MÉXICO)

Cebú, 8 de julio de 1569.


CARTA DEL P. MARTÍN DE RADA AL VIRREY DE MÉXICO, DÁNDOLE IMPORTANTES NOTICIAS SOBRE FILIPINAS.

Muy Ilustre Señor. El espíritu santo more sienpre en su ánima de V. Excelencia. Gracias é dado a dios infinitas en sauer que V. Excelencia avía venido por visorrey de esa nueua españa, por la fama que ay de sus virtudes y prudençia y çelo a las cosas tocantes al serviçio de dios nuestro señor, y de su magestad, en espeçial, porque, según lo que por acá se á dicho, á mostrado calor y voluntad a querer fauoreçer esta jornada, y ser ynstrumento que tanta multitud de infieles, como ay por aquí, vengan a conoçimiento de la ley verdadera. Este á sido la causa que me á mouido a escriuir a V. Excelencia estos rringlones, haziendo en ello lo que soy obligado, en dar quenta del estado y calidad de la tierra. Estas yslas, en que estamos, son muchas y algunas grandes, porque a lo que se puede colegir, la ysla de lusón terná cerca de sieteçientas leguas de box, y toda la tierra rrica la más, que ay en estas questán descubiertas, porque son casi todos mercaderes y vienen chinos a tratar con ellos. Está deste puerto la tierra más çercana de los, ques ybalón y los camarines, 50 ó 60 leguas de aquí. En esta ysla de lussón ay mucho bastimiento de arroz, puercos, cabras, búfalos. Ay oro mucho en rrespeto destotras y cosas de la china. La ysla de burnei terná casi 500 leguas de box; ay en ella oro, pimienta, sándalo, alcanfor y otras drogas. La de baguindanao y la de panae son casi cada vna de 300 leguas de box; la de panae, rrica de bastimentos, y la de baguindanao, de oro, canela, pimienta; cada vna dellas está desviada casi 40 leguas deste puerto. La de masbat tiene muchas minas de oro. Ay otras muchas yslas, que por hevitar prolixidad no las quento. Todas en general tienen oro, vnas más, otras menos, parte en los rríos, parte en minas, y desto ay clara muestra, porque todos, chicos y grandes, lo traen, y los naturales, en viendo el oro, luego lo conocen de dónde es, y dizen esto es de tal ysla, y estotro de aquella, y tanbién porque andan continuamente muchos mercaderes de lussón y burnei y xoló y de otras partes por todas estas yslas, y lo que buscan es oro o esclauos, avnque ningún yndio destos tiene sino muy poco oro, que en teniendo dos pares de orejeras y dos de bracaletes, y vn par de argollas para los pies, no buscan más, porque no procuran de atesorar, y es la gente más aragana que ay en el mundo, y los esclauos los más libres que puede [aver?], porque no hazen más de lo que quieren, y allende desto, por la poca lealtad que se guardan vnos a otros, que, avnque sean parientes o hermanos, en topándose en descanpado, el que más puede prende al otro y lo rrescata, y así no se atreue ninguno alexarse vn poco de su pueblo. Si acaso biene algún junco de merchantes, cónpranles fiada toda la rropa, y después para pagar se junta todo el pueblo, y va con armas al lauadero o a las minas, porque nadie se les atreua, y así sacan lo que an de dar. Si se puebla de españoles, tengo entendido que con el ayuda de dios avrá avundancia de oro, de lo que ellos sacaren, porque de los naturales poco es lo que podrán tomar; ay tanbién perlas en algunos cabos, y otras cosas como son pimienta, canela y drogas.

Para conquistar esta tierra no son menester soldados, porque ellos no miran por el bien de la tierra, sino cómo ynchir de presto para boluerse a su tierra, y como no se puede cunplir su deseo destruyen y abrasan la tierra, mas avían de ynbiarse pobladores que pretendiesen permanesçer en ella. La gente destas yslas son sin rrey ni señor, sin ley los más dellos, y algunos fáçiles para convertirse y tomar nuestra fee, antes como monos deseosísimos de ymitarnos en el traxe y en la abla y en todo lo demás. Es tan grande el miedo que dios les á puesto, que por grande pueblo que sea, como vayan a él vna docena de españoles, saldrán luego, las manos atadas, pidiendo paz y que darán el tributo que les mandaren; y así quando por vía de paz se lleuaua, teníamos abundançia de donde traer lo neçesario; mas de dos años a este cauo se an dado a rrienda suelta a rrovar a amigos y enemigos, que ya estamos en estrema neçesidad, y sin aver de donde traer nada como antes, si los barcos para traerlo faltasen, porque los más de los pueblos en toda la comarca, por más de 40 leguas a la rredonda, están yermos y despoblados, y a donde quiera que bayan españoles ya no les osan aguardar, sino huirse todos con el cargo al monte, y así çierto, a lo que alcanço, si dios milagrosamente no nos socorre, nos perderemos de presto. Nuestra falta á sido sienpre que no emos tenido caueça, no porque por su mandado se aya hecho alguna desorden, sino porque lo á disimulado, y así agora no es bastante a rremediarlo, y el más rruín soldado se le atreue a no aguardar su instruçión y no haze sino lo que se le antojare, y saue ya que después todo se pasará con detenelle en su casa quinze días; demás desto es muy atado, y no ay honbre en el rreal que mire por el bien común, sino cada vno para sí. Esto escriuo a V. Excelencia para que se ponga rremedio en ello, porque al tienpo doy por testigo, que si no ay otro conçierto y otro que menee la masa, ni la tierra valdrá nada, ni el rrey lleuará prouecho, ni la gente será aprouechada, sino todos morirán de mala muerte en breue tiempo, y toda la tierra se destruyrá. La tierra toda es fértil y abundante de comida, y morimos todos de anbre; ay mucha madera y muy a pique fáçil de sacar, y no tenemos barco, antes los que de ay traximos los emos perdido. Está toda muy poblada; ya emos hecho despoblar muchos pueblos, pues no tienen muchas rriquezas los soldados, que quando mueren no les allan más de vnos trapos viejos, que no pueden servir sino es para hecharlos en la mar, pues no ternemos más el año que viene, sino mucho menos.

Si su magestad pretende la china, ques tierra muy larga, rrica y de gran poliçía, que tiene ciudades fuertes y muradas, muy mayores que las de Europa, tiene neçesidad primero de azer asiento en estas yslas; lo vno, porque no sería azertado pasar por entre tantas yslas y baxíos, como ay a la costa della, con navíos de alto bordo sino con navíos de rremos; lo otro también, porque para conquistar vna tierra tan grande y de tanta gente, es neçesario tener cerca el socorro y acogida para qualquier caso que suçediere, avnque según me é ynformado, así de portugueses como de yndios, que tratan con ellos, como de vn chino que tomaron los días pasados en vn junco, la gente de china no es nada belicosa y toda su confiança está en la multitud de la gente y en la fortaleça de las murallas, lo qual sería su degolladero, si se les tomase alguna fortaleça, y así creo que mediante dios fáçilmente, y no con mucha gente, serán sujetados.

Esto é querido escriuir confiando en el señor que por medio de V. Excelencia esta tierra á de rreçeuir la fee y á de aver entrada en la china, que por la gran inçertidumbre y por no sauer si su magestad nos á de mandar dexar esto, no nos emos atreuido a baptiçar, que creo que si a ello nos pusiéramos, vbiera ya más de veinte mill cristianos; en sauiendo la voluntad del rrey, con gran façilidad tomarán nuestra fee. Nuestro señor, etc. De çubú ocho de Julio de 1569 años.

AGI (Archivo General de Indias), Aud. de Filipinas, 79; 2 hs. fol. ; copia.

CARTA QUEL PADRE FRAY MARTIN DE RADA, PROVINCIAL DE LA ORDEN DE SAN AGUSTÍN QUE RESIDE EN LA CHINA ESCRIBE AL VIRREY DE LA NUEVA ESPAÑA FECHA EN LA CIUDAD DE MANILLA A 10 DE AGOSTO DE 1572

Archivo General de Indias

Patronato, 24, nº 1, R.22

Carta de Martin de Rada al Virrey de Nueva España 10 de agosto de 1572

La gracia del spriritu santo more siempre en el anima de Vuestra Excelencia. La de vuestra excelencia recibí y por ella se entiende el zelo cristiano de vuestra excelencia y quan de veras desea que dios sea servido y de hacernos a los que aca estamos toda ayuda. Nuestro señor sea el Remunerador de vuestra excelencia pues por aca no podemos hazer otra cosa mas que rogar a dios por Vuestra excelencia.

Las cosas de esta tierra van como suelen con mucha tibieza y rreposo y poque creo que los que alla van daran larga Relacion dello no ay para que alargarme mas que por la manera de la maña que aca se dan y por el provecho que se sigue se vera sea verdad lo que por otras e escrito a vuestra excelencia. Aunque quanto a los robos y agravios que a los indios se hazian como los van repartiendo ya no son tantos. Aunque ay algunos que porque les esprimen demasiado sacan sangre y por querer aprovecharse aflixen mucho a los indios y aun los alborotan y por eso vienen a matar ellos a sus indios o sus indios a ellos que en esto no hay mucha advertencia pues la boca del encomendero es la medida de lo que quisiera poder sacar de sus indios y estan con sus arcabuzes armados y prestos como lo haze el salteador al que topa por los caminos. Pasose el governador a vivir a esta isla de Luzon al pueblo de manilla de mal puerto y enfermo aunque abundante de comida, tratan aqui los chinos del pueblo de Chinchiu y Hocchiu y segun su parecer es gente mas domestica digo de los chinos y humilde y de mar. Tienen las casas de cal y canto y de ladrillo, las ciudades muradas y de silleria y segun la relacion de un chino principal, llamado Canco, que tuve yo en nuestra casa de çubú casi medio año será el Reyno de la China el mayor del mundo porque ocupa desde la costa que corre hacia el nor nordeste 700 leguas y tiene de travesia desde la costa hasta los fines della cuatro o cinco meses de camino y alla confina con la gran tartaria y tiene una muralla bravisima que divide sus terrenos de los de los tartaros. La cual a su cuenta tiene de largo mil leguas grandes que parece yncreyble. Digo leguas grandes porque las que llaman ellos phout llamo yo legua porque dizen que un phou haze diez dijs y un dij es dos vezes quanto se oye la voz en tierra llana de suerte que su legua sera 20 vozes y dizen que en sus caminos reales y calçadas en cada dij de camino tienen levantada una piedra con la señal del numero de los dijs que sean. Andado tiene el Reyno en la China quinze provincias treze que llaman ponchin y la de paquiaa y la de Canquiaa. La de Paquiaa es la corte donde reside el Rey y la de Canquiaa es la de su hermano. Las demas son governadas por visorreyes (pag. 2 ) que llaman Ponchinsi y cada uno dellos reside en la ciudad mas principal de su provincia y pone otros ocho tenientes en ocho ciudades de su virreynado y cada uno destos tenientes pone diez governadores en diez pueblos sujetos a su ciudad los quales tambien son pueblos grandes y tienen sujetas muchas aldeas que cada una dellas terna de jurisdiccion diez o doze leguas. Dizen ser tierra pobladisima y tan avasallados que pasando por alguna calle qualquier governador todos los dela calle aun mucho antes que llegue se arriman a las paredes y le hazen gran humiliaçion y nadie le habla sino es de rodillas y los ojos bajos. Todos han de tener officio. No es nadie governador ni soldado de guarnicion en su tierra sino de otras provincias ponen los mandadores y la gente de guarnicion en cualquiera de las ciudades y solo estos pueden traer armas, los demas ni aun tenerlas en sus casas y asi es la gente mas vil para la guerra que ay en el mundo aunque pelean a cavallo y a pie pero el de cavallo no lleva espuelas y para pelear suelta las riendas y pelea a dos manos. No dura un officio de estos mas de tres años y cada año les enbia el rey un visitador. Esto y otra cosillas se supieron por la relacion de aquel chino que hasta que se vean no se pueden tener por ciertas.

Quisimos en un navio dellos embiar alla un par de religiossos porque los mismos chinos se ofrecian a ello pero nunca quiso el governador sino fuese o por mandato del rey o de vuestra excelencia. Dixome que avia embiado a pedir licencia al governador de Chinchiu para embiar alla el año que viene un par de hombres a tratar con el de la paz y contratacion. No se que respuesta daran a vuestra excelencia. Suplico embie a mandar que si pudiera ser se embien alla un par de religiosos por que de mas de que podra ser se abra gran puerta al evangelio y servicio de nuestro señor servira tambien de que ternemos de alla verdadera noticia de lo que ay y ellos declararan a los chinos la grandeza de nuestro rey y quan bien les esta en tener su amistad y si ellos reciben la fe les daran a entender la obligaçion que tienen a servir a su Magestad pues a su costa y provision les embia ministros que les enseñen y aunque no fuese más de servir de lenguas y que se pudiese contratar con ellos, no sería poco importante su ida, y para ello, si a mí me lo mandasen, lo ternía por particular merced, y lo haría de muy buena voluntad.

En lo que toca a la conversion y cristiandad de estas yslas como es gente indomita y que nunca supo obececer ni ser sujeta éntrales muy poco a poco aunque algunos se convierten y ha hecho y haze cada dia dios milagros por el bautismo de enfermos y a desesperados An sanado luego en bautizandose (pàg. 3) como sucedio a un muchacho llamado diego y a dos nietos Andres y maria y otra Ynes y un Anton, y un nicolas y dos pedros de los quales el uno ya estaba llorado y hecho el ataud y parece que antes avia pedido el bautismo y estando ya mas muerto que bivo. yendo un padre a bautizarlo torno luego en si y siendo bautizado luego estuvo bueno y otras muchas personas que aunque no tan evidentemente pero dios les a querido dar salud bautizandose por enfermedad. La mayor faltza es de ministros y lenguas aunque tenemos muy poca ayuda en los españoles porque ven muy contrarias las obras de lo que por palabras se les predica y así entiendo que en los lugares donde menos vezes acuden españoles hara mas ympresion la palabra de dios aunque como los indios no saben dar sino pedir por las necesidades que ay y a avido no podemos estendernos entre ellos por no nos poder sustentar ni hazer casas para nuestra morada.

Aunque vuestra excelencia mando agora un año se diese para nuestro sustento a cada religioso cien pesos los quales en esta tierra no son bastantes, como si vuestra excelencia embia o comete a quien lo tase aqui moderadamente se hallara pues asta ahora no hay limosna si no es de difuntos que algunos de ellos nos han sustentado y dios sabe como y con que trabajo gracias a los que ovieren destas en los pueblos de los indios no ternan nada pero con todo eso tomaríamos por partido que aunque se nos diese en paz mas cuestanos tanto trabajo que si no fuese por la estrema necesidad no hablariamos en ello y jamas lo an querido dar por junto sino que a de ser por tercios lo cual es muy gran inconveniente porque los que estan a cavallo en Oton que estan 120 leguas apartados de este por mas de la mitad de lo que les an de dar gastaran en embiar por ello se an de embiar dos o tres vezes al año porque el alquiler del varco y el de los indios que an de remar que por lo menos han de ser veynte y el de un español todos que an de venir por ello por causa de los corsarios y que han de tardar por lo menos dos meses en ir y bolver por causa que ningún viento corre que la mitad del camino no les sea contrario por las bueltas que se dan entre las yslas y el matalotaje y comida para el camino si bien se cuenta no ay mas que no llegue a 50 pesos pues dos que viven en Cuba se embian por el socorro dos vezes al año gastan en ello los 100 pesos que es la mitad y esto fuera (Pàg. 4) de los peligros de la mar y de que los hurten grandemente que los indios es gente muy ladrona en especial estos que llaman moros. Demas de esto si en la cosecha del arroz no se proveen para todo el año no lo hallaran despues y costara los ojos de la cara y aun ogaño nos an dicho que no tiene el rey aqui bienes de que darnos de comer y asi solo nos an dado a veinticinco pesos para cada uno que primero nos dixeron que vendrian ciertas cosas y nos darian para la mitad del año despues no se nos dieron y de los tributos de un pueblo nos dieron la quantia que digo. Yo tengo harta verguenza en tratar materia tan baja y si no me yncunbiera por el oficio antes comiera una tortilla que hablar en ello a vuestra execelencia suplico que se provea como o aca nos den de comer o si aca no lo tiene el rey se nos provea de ahí que doce religiosos que aca quedamos podamos sutentarnos o embiar por nosotros. Aunque de nuestra parte estamos aparejados de pasar cualquier miseria que sea por servir a dios ya dixe arriba que esos campos aun no dan bastante para el sustento y casas que se han de hazer digo de palos cañas y paja porque no se piense que edificamos como en esa nueva españa, y servicios que se han de comprar y sustentar y vestido y calçado y lo demas necesario como generosamente vuestra excelencia comete a alguno que aqui lo tase. Tambien en el vino de las misas para nosotros y los padres clerigos que por todo éramos diez sacerdotes nos dieron solo una pipa y aun esa no venia llena con mas de tres arrobas lo cual bien se ve que para un año de mas que a una necesidad es menester a las vezes gastar un trago de vino y cada dia enfermos acuden con demanda de ello que seria frustarlos denegarselo aviendo aunque se dixe de decir misa Vuestra excelencia como cristianisima provea en todo.

Si acaso vuestra excelencia no quisiere enviar mas religiosos para que nos ayuden en esta santa obra pues somos tan pocos para tanta multitud de gentes podran ahorrar a su magestad de harta costa en que no ay por aca necesidad de que traigan ornamentos si no es acaso algunas casullas simples de cafetan algunos calices senzillos porque de presente esto nos basta.

Algunos de los que estan aqui casados con naturales me parece que los embian de vuelta a Nueva España por portugueses y dexan a ellas aca; ya ve vuestra excelencia el inconveniente que ay en ello apartando al marido de la muger y que sera causa que el uno y el otro vivan en perpetuo adulterio suplico a vuestra excelencia que como cristianisimo provea o que ellos vuelvan aca o que lleven alla a sus mujeres.


CARTA DEL P. MARTÍN DE RADA AL VIRREY DE MÉXICO, DÁNDOLE IMPORTANTES NOTICIAS SOBRE FILIPINAS.

AGI, Aud. de Filipinas, 79; 2 hs. fol. ; copia.

Cebú, 8 de julio de 1569.

Muy Ilustre Señor. El espíritu santo more sienpre en su ánima de V. Excelencia. Gracias é dado a dios infinitas en sauer que V. Excelencia avía venido por visorrey de esa nueua españa, por la fama que ay de sus virtudes y prudençia y çelo a las cosas tocantes al serviçio de dios nuestro señor, y de su magestad, en espeçial, porque, según lo que por acá se á dicho, á mostrado calor y voluntad a querer fauoreçer esta jornada, y ser ynstrumento que tanta multitud de infieles, como ay por aquí, vengan a conoçimiento de la ley verdadera. Este á sido la causa que me á mouido a escriuir a V. Excelencia estos rringlones, haziendo en ello lo que soy obligado, en dar quenta del estado y calidad de la tierra. Estas yslas, en que estamos, son muchas y algunas grandes, porque a lo que se puede colegir, la ysla de lusón terná cerca de sieteçientas leguas de box, y toda la tierra rrica la más, que ay en estas questán descubiertas, porque son casi todos mercaderes y vienen chinos a tratar con ellos. Está deste puerto la tierra más çercana de los, ques ybalón y los camarines, 50 ó 60 leguas de aquí. En esta ysla de lussón ay mucho bastimiento de arroz, puercos, cabras, búfalos. Ay oro mucho en rrespeto destotras y cosas de la china. La ysla de burnei terná casi 500 leguas de box; ay en ella oro, pimienta, sándalo, alcanfor y otras drogas. La de baguindanao y la de panae son casi cada vna de 300 leguas de box; la de panae, rrica de bastimentos, y la de baguindanao, de oro, canela, pimienta; cada vna dellas está desviada casi 40 leguas deste puerto. La de masbat tiene muchas minas de oro. Ay otras muchas yslas, que por hevitar prolixidad no las quento. Todas en general tienen oro, vnas más, otras menos, parte en los rríos, parte en minas, y desto ay clara muestra, porque todos, chicos y grandes, lo traen, y los naturales, en viendo el oro, luego lo conocen de dónde es, y dizen esto es de tal ysla, y estotro de aquella, y tanbién porque andan continuamente muchos mercaderes de lussón y burnei y xoló y de otras partes por todas estas yslas, y lo que buscan es oro o esclauos, avnque ningún yndio destos tiene sino muy poco oro, que en teniendo dos pares de orejeras y dos de bracaletes, y vn par de argollas para los pies, no buscan más, porque no procuran de atesorar, y es la gente más aragana que ay en el mundo, y los esclauos los más libres que puede [aver?], porque no hazen más de lo que quieren, y allende desto, por la poca lealtad que se guardan vnos a otros, que, avnque sean parientes o hermanos, en topándose en descanpado, el que más puede prende al otro y lo rrescata, y así no se atreue ninguno alexarse vn poco de su pueblo. Si acaso biene algún junco de merchantes, cónpranles fiada toda la rropa, y después para pagar se junta todo el pueblo, y va con armas al lauadero o a las minas, porque nadie se les atreua, y así sacan lo que an de dar. Si se puebla de españoles, tengo entendido que con el ayuda de dios avrá avundancia de oro, de lo que ellos sacaren, porque de los naturales poco es lo que podrán tomar; ay tanbién perlas en algunos cabos, y otras cosas como son pimienta, canela y drogas.

Para conquistar esta tierra no son menester soldados, porque ellos no miran por el bien de la tierra, sino cómo ynchir de presto para boluerse a su tierra, y como no se puede cunplir su deseo destruyen y abrasan la tierra, mas avían de ynbiarse pobladores que pretendiesen permanesçer en ella. La gente destas yslas son sin rrey ni señor, sin ley los más dellos, y algunos fáçiles para convertirse y tomar nuestra fee, antes como monos deseosísimos de ymitarnos en el traxe y en la abla y en todo lo demás. Es tan grande el miedo que dios les á puesto, que por grande pueblo que sea, como vayan a él vna docena de españoles, saldrán luego, las manos atadas, pidiendo paz y que darán el tributo que les mandaren; y así quando por vía de paz se lleuaua, teníamos abundançia de donde traer lo neçesario; mas de dos años a este cauo se an dado a rrienda suelta a rrovar a amigos y enemigos, que ya estamos en estrema neçesidad, y sin aver de donde traer nada como antes, si los barcos para traerlo faltasen, porque los más de los pueblos en toda la comarca, por más de 40 leguas a la rredonda, están yermos y despoblados, y a donde quiera que bayan españoles ya no les osan aguardar, sino huirse todos con el cargo al monte, y así çierto, a lo que alcanço, si dios milagrosamente no nos socorre, nos perderemos de presto. Nuestra falta á sido sienpre que no emos tenido caueça, no porque por su mandado se aya hecho alguna desorden, sino porque lo á disimulado, y así agora no es bastante a rremediarlo, y el más rruín soldado se le atreue a no aguardar su instruçión y no haze sino lo que se le antojare, y saue ya que después todo se pasará con detenelle en su casa quinze días; demás desto es muy atado, y no ay honbre en el rreal que mire por el bien común, sino cada vno para sí. Esto escriuo a V. Excelencia para que se ponga rremedio en ello, porque al tienpo doy por testigo, que si no ay otro conçierto y otro que menee la masa, ni la tierra valdrá nada, ni el rrey lleuará prouecho, ni la gente será aprouechada, sino todos morirán de mala muerte en breue tiempo, y toda la tierra se destruyrá. La tierra toda es fértil y abundante de comida, y morimos todos de anbre; ay mucha madera y muy a pique fáçil de sacar, y no tenemos barco, antes los que de ay traximos los emos perdido. Está toda muy poblada; ya emos hecho despoblar muchos pueblos, pues no tienen muchas rriquezas los soldados, que quando mueren no les allan más de vnos trapos viejos, que no pueden servir sino es para hecharlos en la mar, pues no ternemos más el año que viene, sino mucho menos.

Si su magestad pretende la china, ques tierra muy larga, rrica y de gran poliçía, que tiene ciudades fuertes y muradas, muy mayores que las de Europa, tiene neçesidad primero de azer asiento en estas yslas; lo vno, porque no sería azertado pasar por entre tantas yslas y baxíos, como ay a la costa della, con navíos de alto bordo sino con navíos de rremos; lo otro también, porque para conquistar vna tierra tan grande y de tanta gente, es neçesario tener cerca el socorro y acogida para qualquier caso que suçediere, avnque según me é ynformado, así de portugueses como de yndios, que tratan con ellos, como de vn chino que tomaron los días pasados en vn junco, la gente de china no es nada belicosa y toda su confiança está en la multitud de la gente y en la fortaleça de las murallas, lo qual sería su degolladero, si se les tomase alguna fortaleça, y así creo que mediante dios fáçilmente, y no con mucha gente, serán sujetados.

Esto é querido escriuir confiando en el señor que por medio de V. Excelencia esta tierra á de rreçeuir la fee y á de aver entrada en la china, que por la gran inçertidumbre y por no sauer si su magestad nos á de mandar dexar esto, no nos emos atreuido a baptiçar, que creo que si a ello nos pusiéramos, vbiera ya más de veinte mill cristianos; en sauiendo la voluntad del rrey, con gran façilidad tomarán nuestra fee. Nuestro señor, etc. De çubú ocho de Julio de 1569 años.

AGI, Aud. de Filipinas, 79; 2 hs. Fol,