Saúl Cuevas LP 7

Cuevas, Saúl

(Álvaro Obregón, Durango) “Una partera (mi madre no recuerda su nombre), me trajo al mundo en los llanos frijoleiros el 11 enero 1952, al mediar el día. Crecí en San Juan de la Tapia, en el merito Zacatuercas eterno. Fui malcriado en Los (Angeles, a partir del 2 noviembre1965). El vendaval me arrastró hasta la Finiquera (Phoenix); Manolo (Murrieta) me rescató del olvido y publicó Barriozlán (1998), Ensueños (2004); promete Desierto mojado (2015); Eduardo y Yoli editaron una bella edición anotada de Barrioztlán (2010); Verde, una utopía de guerra entre grupos raciales, está en corrección de galeras; Laboro en la novela Lala, una utopía del cine mudo y la comida callejera…”

SEGUNDA PARTE: LOS DÍAS QUE A VECES VIVIMOS

Pasó el tiempo y arribó la nueva tecnología.

Una madrugada me entretenía leyendo en La Pantalla a Schopenhauer, otra de las influencias de Borges. Pulsé una tecla equivocada, al intentar enmendar mi  yerro, pisé una tercera tecla, tras una pausa un tanto alargada, poco a poco, van tomando cuerpo letras: Catálogo de catálogos. Examino con cuidado.

Ahí estaba El dios de los Gongs, traducción de Borges, lo leo. Pulso otra tecla, me lleva al original de Chesterton, lo devoro.

Doy un largo sorbo de agua, a través de la ventana se anunciaba el sol, bostezo,  al azar escribo: 31 de marzo.

Algo, contra toda lógica sucedió. De la nada aparece una nariz, peluca alba. Reconocí el esplendor del retrato de Haydn, autoría de Thomas Hardy; enfocaba cuando la imagen cobra vida y empieza a relatar su curriculum: de pibe en el coro de San Esteban; ya crecidito, dando serenata en las calles de Viena; en Eterhazy tocando en el baryton, uno de sus 123 tríos; de ahí salta a un quinteto, sin duda el N°4 en ut mayor[1] (do) con el grupo de Albert Berg que por arte de magia muda a otro quinteto con Mozart en la viola, Haydn en el primer violín; su estrecha amistad con el travieso Mozart; su tirante relación con el indómito Beethoven; triunfante  se pasea por Albión, cunden las notas de zingar, el trio para piano, violín y cello, dedicado a Rebecca; la dilatada composición, La creación da un salto a una elusiva inmortalidad, Vivía tan aislado que fui obligado a la originalidad, así pasé de la elaborada artificialidad a lo simple, a lo galante, sin deseos de impresionar, sólo de gustar.

Por las zonas etéreas el austriaco me encamina hasta la barroca Opera del Mangrave en Bayreuth. Entramos a la magna sala, un cuarteto mixto se adentra en las cuerdas del Op. 20 no. 4., para dos violines, un tenor y un violencello obligato, de acuerdo al manuscrito que Preston ofertó desde su warehouse en la Strand; aunque imposible precisar si en realidad fue a deux violons viola et violoncello impreso por Iohann Iulius en 1776; en Opus 20 el revolucionario compositor hace eco de una musette de cour (cornamusa); aparece el instrumento en una pintura de Rigaud, en el dibujo de la Encyclopédie, en el óleo de Brugghen; mientras suenan las notas de Rameau; en la tercera un allegretto alla zíngara, Prima[2] arranca chispas de un violín; adormecido con “la charla de cuatro personas racionales”, incrédulo sobrevolaba libre de melancolías, de vigilias, de achaques, extasiado bebí profundo del aguacero impulsivo, sediento[3], tormentoso, cuando el entusiasmo de mi amigo Garci, a través del teléfono, me arrancó del encanto y me devolvió a un presente problemático.

¿Qué sucedió? Acaso Xochipilli me permitió, por fin, acariciar por un breve instante El libro de arena, ese libro mágico que Borges tuvo en sus manos y aterrado abandonó en la Biblioteca Kirchener del Puerto. Al recapacitar, caí afiebrado, delirante.

Cuando superé las calenturas juré no volver a La Pantalla. Doné todos mis libros a la Badwill y me refugié en el jardín de espinos.

[1] Sin duda el KV 515 de Mozart.
[2] Es probable que se trata de un violinista zíngaro.
[3] A qué demonios se refiere el autor con un  ‘aguacero sediento’, sea lo que fuere es una pésima imagen del sturm und drang. Otros son de la opinión que el original decía: “el compositor me invitó una copa de su favorito, un tokaji eszencia”, al parecer fue eliminada por ridícula.