Armando Miguélez LP 7

Miguélez, Armando Antólogo

Armando Miguélez (Santibáñez de la Isla, León, España). Fundador del Academic Language Institute (A.L.I) de Alicante, España. Lleva estudiando la herencia chicana desde la década de 1970 y es uno de los pioneros de los estudios chicanos en España. Su tesis doctoral -”Antología histórica del cuento chicano literario, 1877-1950”- es uno de los trabajos más extensos y citados sobre la cuentística chicana anterior al Movimiento Chicano. En la actualidad reconstruye el legado literario y cultural de los hispanounidenses, identificando, clasificando, analizando, periodizando y criticando sus textos literarios escritos, con el propósito de darle un vuelco completo a la historiografía literaria de los EEUU, pasando a ver ésta más como un todo multicultural que anglocéntrico. Ha coeditado también La literatura de la Revolución Mexicana en el exilio: Fuentes para su estudio. Desde hace tiempo viene coleccionando una inmensidad de documentos históricos (editoriales, cuentos, ensayos, columnas periodísticas, etc.) de una engente lista de periódicos, desde las Californias hasta el Este del país, en particular la región de Nueva York. Todo este material aparecerá en una nueva Página Web titulada “Hispanounidenses”, codirigida con Justo S. Alarcón.

LOS 50 MEJORES SONETOS HISPANOUNIDENSES – PARTE I

El soneto siempre ha sido, desde el Renacimiento, la composición poética por excelencia. Todo buen poeta que se precie tiene que ser capaz de hacer un soneto, o por lo menos experimenta con él. En la lengua española entró de la mano de Juan Boscán y Garcilaso a estancias de “Il Navaggiero” en el siglo XVI:

“…Porque estando un día en Granada con El Navagero.. tratando con él en cosas de ingenio y de letras, y especialmente en las variedades de muchas lenguas, me dijo por qué no probaba en lengua castellana, sonetos y otras artes de trovas usadas por los buenos autores de Italia. Y no solamente me lo dijo así livianamente, mas aún me rogó que lo hiciese…Mas esto no bastara a hacerme pasar muy adelante, si Garcilaso con su juicio el cual, no solamente en mi opinión, mas en la de todo el mundo, ha sido tenido por regla cierta, no me confirmara en esta mi demanda…” ( de la Carta del poeta Juan Boscán a la Duquesa de Soma)

Y así lo han entendido nuestros poetas hispanounidenses que nos han dejado un sin fin de ellos para nuestro deleite a través de cerca de dos siglos.

El soneto con su composición típica, 14 versos divididos en dos cuartetos y dos tercetos y rimando entre sí con varias combinaciones de rimas, ha abundado en la historia de nuestra poesía. Siempre se ha escogido como la composición poética que diera fe de los grandes acontecimientos en la vida colectiva o personal de nuestro pueblo hispanounidense. No ha habido, o no hay todavía, ceremonia o acto solemne que no se haya inmortalizado o se inmortalice con un soneto. Para ello siempre aparece el versificador de turno que la sociedad, y él/lla, saben no puede faltar en tales actos.  Cuando se celebran las fiestas patrias o se conmemora un acontecimiento histórico o ritual en la vida de las personas el rapsoda, el declamador, el poeta o la poetisa, aparece para dignificar el acto y la comunidad lo demanda y aclama, para que dé fe de aquello.  Bien sea el 5 de mayo, 15-16 de septiembre, Día de la Raza, Navidad, Semana Santa. También los días del ciclo de la vida: nacimiento, quinceañeras, bodas y muertes. Todo ha quedado o queda plasmado en un soneto.

Y no digamos las expresiones de amor más profundas, esas también se expresan en el formato del endecasílabo rimado con dos cuartetos y dos tercetos en la estrofa renacentista por antonomasia. Es una estrofa que cuesta por su encorsetada métrica, ritmo y rima consonante. Sólo a Lope de Vega, “El Monstruo de la Naturaleza”, que se cree que compuso más de 3000 sonetos,  le salía el soneto como por arte de magia. En su famoso soneto “A Violante” (1617) nos explica el proceso de la composición de un soneto,  que compone por encargo sobre la marcha, medio de burlas burlando y por arte de birlibirloque : “Un soneto me manda hacer Violante/ que en la vida me he visto en tal aprieto….” Y así va pasando de verso a verso, de cuarteto a cuarteto y de ahí a  los tercetos, hasta terminarlo con el verso: “contad si son catorce, y está hecho”.

Los sonetos hispanounidenses, siguiendo esta tradición, también son poemas por encargo, muchos, y aparecieron mayormente en los periódicos, para homenajear a alguien o celebrar una efemérides; para recordar algo o a alguien; para reflexionar sobre la vida y la muerte en acontecimientos tristes y solemnes; para bromear sobre algo o alguien; para sorprender a alguien; para declararse amorosamente a alguien. Es la estrofa  en la que se pueden meter los más profundos pensamientos en momentos reflexivos.

Hemos destacado aquí 50 pero hay miles por todas las páginas literarias de la prensa hispanounidense, y por algunos libros con dedicatorias en verso a la vieja usanza.

De nuevo, con la recopilación de este puñado de ellos, podemos ver lo profunda y rica que es la tradición literaria del pueblo hispanounidense.  El soneto inmortalizó de esta manera, usando el arte del verso como lo hizo o hace el corrido,  aquellos momentos de su historia que el poeta, el cronista del pueblo, quería que la comunidad memorizara. Son estas composiciones instrumentos nemotécnicos usados por los sonetistas a falta de una historia oficial de sus vidas colectivas.

Tenemos aquí sonetos neoclásicos, románticos, modernistas, gongorinos. Se puede a través de ellos apreciar los gustos de los poetas en diferentes etapas de la historia de la literatura hispanounidense así cómo ver los diferentes talentos de cada poeta en particular para la confección de esta estrofa clásica. Hoy nos pueden gustar más o menos, debido al cambio del gusto del lector contemporáneo, pero no podemos dejar de apreciar la gran habilidad de que hacían alarde los sonetistas hispanounidenses para meter en pocas palabras grandes conceptos  así como de la destreza en el manejo de la lengua y de las diferentes imágenes, referencias cultas y tropos poéticos al uso en cada época.

Sonetos hispanounidenses

 

Anónimo

Con rostro humilde, en actitud llorosa,
Suelto el cabello, que antes encubría,
La triste Melpómene enternecía
La morada del Pindo silenciosa:

Y al compás de su lira dolorosa,
Con que las piedras a piedad movía,
Lloró el estrago de la mano impía,
Que desoló la ilustre Zaragoza:

Mas al ver que muriendo eterna gloria
El nombre de sus hijos alcanzaba;
Que de lauro mayor que de victoria

El mismo Marte a Palafox ornaba,
“Tus timbres cantó, ”dijo en aquel punto
“ Nueva Numancia, imagen de Sagunto”

( Mercurio de Nueva York, NY,6-VI-1829,pág.4)

 

Melquíades Antonio Ortega

¡Oh parca, eres fiera y atrevida!
¿Cómo con mano injusta y vengadora
Has disparado el dardo fementida
Contra la bella América aurora?

De LOBATO aquella alma esclarecida,
Se apartó de su cuerpo sacrosanto
Quedando sepultada en tierno llanto
La república fiel federativa.

Murió, dejando el suelo de sus manos ..
Miento, no ha muerto, pues aún vive siempre
Su memoria en los nuevo-mejicanos.

Y en señal del perpetuo sentimiento
Que sus fieles amigos han tenid
La pira está cercada del lamento.

(1829)
B.M.B

 

A ti

Un tiempo fue que lleno de ternura
Fino adoré tu celestial belleza,
Y el corazón henchido de pureza
Idolatraba ciego tu hermosura.

Batió sus alas la calumnia impura,
Y a pesar de sus tramas y bajeza
Más era mi cariño y mi firmeza,
Más cifraba en tu afecto mi ventura.

Pero hoy que el velo desgarré a mis ojos
Y el desengaño cruel hirió mi frente
Dando a mi corazón crudos enojos.

¡Cuánta era mi pasión efervescente,
Cuánto era de tu amor el poderío
Es hoy mi indiferencia y mi desvío!

(El Bejareño, San Antonio, Tx.,10-IX-1855)

 

A Washington

No en el pasado a tu virtud modelo
Ni copia al porvenir dará la historia,
Ni el laurel inmortal de tu memoria
Marchitarán los siglos en su vuelo.

Si con rasgos de sangre guarda el suelo
Del coloso del Sena la memoria,
Cual astro puro brillará tu gloria,
Nunca empañada por  oscuro velo.

Mientras la fama las virtudes cuente
Del héroe ilustre que cadenas lima,
Y la cerviz de los tiranos doma,

Alza gozosa, América la frente
Que al Cincinato que formó tu clima
Lo admira el  mundo y te lo envidia Roma.

( El Clamor Público, Los Ángeles, California,3-VII-1858)

 

Ignacio Palomares

Defunción

El día 9 del corriente mes , como a las ocho de la mañana murió repentinamente  DON MARIANO ALVARADO, quien al parecer se hallaba en esa hora bueno y sano, trabajando en abrir una acequia en su misma casa y labor en el Cabildo de San José; cuando violentamente  vino la muerte  y lo arrebató del amparo de su esposa  enferma y dejando en la orfandad una numerosa familia en lo más florido de  su edad. No sabemos positivamente el año que nació pero hemos  averiguado  poco más o menos  que andaba en los cuarenta y dos años. A todos sus parientes y amigos la muerte de un paisano tan honrado  y lleno de virtudes , los ha dejado en la mayor tristeza, porque  su vida no la pasaba  sin trabajar  con exceso , y es muy probable que este continuo ejercicio lo haya  precipitado a su eterna mansión. ¡Ya no existe! Suplicamos pues a sus amigos  que nos acompañen en el sentimiento  que nos ha causado la muerte de este compatriota , y rueguen al Todopoderoso que su alma descanse en paz.

 

Soneto

Este miembro que veis patria doliente
Con tan fea sevicie mutilado
Es uno de tus hijos que esforzado
Rindió su vida repentinamente:

Cante su triunfo la inclemente muerte
Llevándose a un despojo tan  amado,
Inmortal será  y consagrado
A nuestra gratitud eternamente.

Este pesar será constantemente
Con la pérdida de un hombre  tan virtuoso;
Cuyo carácter, sencillo, generoso

No se apartarán jamás de nuestra mente :
Que su alma goce en eterno reposo
Roguemos pues al Ser Omnipotente.

San José, mayo 11 de 1859

( El Clamor Público, Los Ángeles, California, 14-V-1859)

J.B.P. de L.

 

A la libertad

¡Oh cara libertad! tu imagen veo,
No en furiosa bacante retratada
Con hachas y alaridos, desgreñada,
Que las calles recorre a su deseo.

Te admiro, te respeto, adoro y creo
En muy grave matrona transformada,*
Quién nunca ante el poder está humillada.
Ni se mancilla con [nada] de orden feo

Te describo también cual te comprende
El hombre probo, que te consolida,
Y que a la UNIÓN y bien común propende:

Que toda esclavitud quiere extinguida,
Y tus fueros impávido defiende,
Con sus luces, su hacienda y con su vida.

*Así con poco diferencia, la definía el diputado D. Francisco Martínez de la Rosa, en su discurso del 7 de setiembre de 1820.

N.del A.

( El Continental, Nueva York,11-XII-1862)

N.P.Llona e Isabel A. Prieto

 

Un tipo del siglo

( A mi estimado amigo y colega, el distinguido profesor, íntegro y elocuente diputado D. D. Pedro J. Calderón)

I

Contraste

Jazmín la tez y rosas la mejilla;
Esculturales líneas y facciones;
Frente inefable, cielo de ilusiones;
Ojos do el rayo de otros mundos brilla;

Cuerpo que al de la antigua Diana humilla
En el andar y augustas proporciones;
De terrestres y etéreas perfecciones
Prodigioso compuesto y maravilla;

Tal la beldad: la juzga excelsa Dea,
Absorta al verla y escuchar su acento
El alma, que en sus sueños se recrea…

¡Mas, si su pecho explora y pensamiento,
no halla en su mente, atónita, una idea,
ni halla en su corazón un sentimiento!

II

Retractación

Dije mal; no se encuentra, no, vacía
La cabeza gentil de la hermosura,
Ni su seno de nítida blancura
Sólo encierra la nada inerte y fría;

Torpe o ligera asaz, la lengua mía
Profirió, sin quererlo, una impostura;
Pero mi distracción o mi locura
Sensata enmendará mi poesía:

Que piensa la beldad, pues, sin ambages
Diré, y son los conceptos de su mente…
¡Palacios, joyas, telas y carruajes!

Siente… del lujo inmensa sed facticia,
De materiales goces ansia ardiente,
Seco egoísmo, vanidad…¡codicia!

N.P. Llona*

 

Al desgraciado autor de “UN TIPO DEL SIGLO”

Tú que así la mujer has concebido
Y con tan negras sombras la has pintado,
¿No has sido, por tu mal, jamás amado,
ni lo que es el amor has comprendido?

¿Una madre amorosa no has tenido
que tu sueño infantil haya arrullado,
ni el beso fraternal, puro y sagrado,
del labio de una hermana has recibido?

Si de una casta esposa la ternura,
de una madre el afecto sobrehumano
Hubieras conocido, en tu locura.

No ultrajaras con labio audaz, profano,
A la que es el consuelo y la ventura
Del niño, del adulto y del anciano.

I.[sabel].A. P[rieto].**

(El Nuevo Mundo, San Francisco, Cal.,6-VII-1864)

*Numa Pompilio Llona (1832-¿) fue un intelectual y poeta ecuatoriano de proyección panhispanoamericana. Vivió en Colombia y sobretodo en Perú. Su esposa fue la también poeta peruana Lastinia Larriva de Llona.

** Estos sonetos, los de N.P. Llona y el que responde I.A.P. se publican en “El Nuevo Mundo” precedidos de una introducción por el editor [José María Vigil] que dice así:

“A principio de este año, un periódico de Lima, “El Comercio”, publicó dos sonetos del Sr. N.P. Llona, que él tituló “Un tipo de este siglo” en los que se hace una pintura muy lisonjera de la mujer físicamente considerada, pero muy miserable, muy odiosa bajo el punto de vista moral. Una señorita mejicana, que se encuentra hoy en San Francisco, vio hace pocos días esos sonetos, los cuales le inspiraron otro soneto que bondadosamente nos ha facilitado y que tenemos el gusto de insertar precedidos de los del Sr. Llona. Creemos que nuestros lectores, y particularmente nuestras amables lectoras, verán con sumo interés los delicados conceptos de la defensora de su sexo, en los que, a par del inconcuso mérito literario, resalta ese sentimiento celeste, esa grandeza de pensamiento propios de la mujer, y que el sarcástico poeta peruano, le niega. La señorita I.A.P. no se desata en injurias ni amenazas contra el detractor de su sexo: se preocupa tan solo de la desgracia del autor que no ha podido disfrutar de la dicha que la bondad de la mujer proporciona al hombre en diferentes estados, y lo  compadece: lo compadece, no lo maldice .¡Oh la señorita I.A.P. debe encerrar una alma noble y tierna! La grandeza de sus pensamientos, la delicadeza de sus sentimientos son la mejor réplica de que pudiera hacerse al Sr. Llona y no dudamos que, si esta composición llega a sus manos, como esperamos, se apresurará a satisfacer a esa preciosa mitad del género humano, que si arrastrado por el deseo de lucir su despejado ingenio, pudo un momento cegarse y ser injusto, estrechado hoy por el irresistible argumento del hecho, abrirá los ojos y confesará que la mujer siente y piensa en más elevados y tiernos objetos que palacios y vanidad.

( El Nuevo Mundo, San Francisco, Cal.,6-VII-1864)

Por lo que sabemos, que Isabel A. Prieto es mejicana y que residía en San Francisco. “El Nuevo Mundo” ( 4-X-1864),  también publica otro poema  ”¡Pobre flor!” ((dedicada a José María Vigil y con un lugar y fecha al calce del mismo: Escoba, agosto 25 de 1860).

Si bien este soneto responde a una incipiente conciencia feminista sobre todo por ver ultrajados, por un  N.P. Llona irreverente y condescendiente, los valores femeninos de ternura, comprensión, y apuntalamiento masculino, en las redondillas “¡Pobre Flor!”, sin embargo,  trata de hacer de la efímera flor una metáfora de los atributos femeninos tradicionales,  delicadeza, resignación, humildad, y dolor.

 

José María Castaños

El Nuevo Mundo

En alas de su genio cuando vino
El gran Colón al Nuevo Continente
Que halló grabado en su entusiasta mente
Por el oculto dedo del Destino;

Poniendo trabas al poder divino,
Se alzó ignorante su cobarde gente
A detener su genio prepotente,
Que el fin osó marcar de su camino;

Y a Papas, Reyes, nobles y pecheros
Que con sus fanatismos embusteros,
En ella hablaban contra solo un hombre,

Pidió él tres días: bastan a su intento,
¡Triunfó la libertad del Pensamiento,
y al Nuevo Mundo le legó  su nombre!

San Francisco, junio de 1864

( El Nuevo Mundo, San Francisco, Cal.,29-VI-1864)

 

Anónimo

Encargos a Maximiliano

Rey estafermo, mercader villano:
Importa bajo el mando de traidores,
Con tu corona, el luto y los horrores,
Y la afrenta del pueblo mejicano.

Ya te hizo emperador la infame mano
Que levanta lacayos y honores
Cuando al ungirte te escupió el tirano.
Venga contigo favorito hambriento,

Que de los pueblos todos beba el jugo:
Venga contigo tu acreedor contento,
Y salde sus rapiñas nuestro yugo:

No traigas tu mujer…que en un momento,
Pudiera enternecer a tu verdugo.

( El Nuevo Mundo, San Francisco, Cal.,21-VII-1864)

 

Anónimo

A una flor marchita

( Imitación)

¿Dónde está tu belleza y tu tersura?
¿Dónde está tu fragancia y lozanía?
¿Acaso ya perdiste ¡oh flor de un día¡
Tu célica ilusión y tu ventura?

¿Por qué te hallas marchita y sin frescura,
Pálida, sin color, triste y sombría?
¿Por qué tu altiva frente ya no ansía
A otras mil eclipsar con su hermosura?

Pobre flor…¡Tan galana y tan graciosa!
Descollabas gentil entre otras flores,
Encanto de la alegre mariposa…

Y ahora te encuentras seca y sin colores,
Yo, al contemplarte exclamó:¡Oh flor hermosa!
¿Sucederá lo mismo a mis amores?

( Tucson ,julio 5 de 1878)

 

“El Joven de la Cachucha”

Soneto

¿Por qué por esa frente alabastrina
En que brilla, la luz de la pureza,
Nubes de negra, de fatal tristeza,
Pasan sombreando esa tu faz divina?

¿Por qué cual melancólica ambalina
Que se oculta humildosa en la maleza,
Ocultas en la sombra tu belleza,
Que al rudo peso del dolor declina?

¿La memoria de un ser, es amuleto,
Que quita el brillo a tu mirar de fuego?
¿Es religioso y místico respeto

Que en esa flor derramamos como un riego?
¡Yo quisiera que vieras su esqueleto
A ver si no corrías luego,¡ luego!

Corpus-1879

(El horizonte, Corpus Christi, Texas, 5-XI,1879)

 

Andrés Jiménez

(En la muerte de mi hija Librada)

¡Lejos, muy lejos de su patrio suelo
Do le llevara el viento del destino
Al rudo golpe del inmutable sino.
Dejó esta vida y remontóse al cielo!

¡Hundido en insondable desconsuelo
Yo también en el mundo peregrino
Quiero en pos de su espíritu divino
Lanzar el alma en anheloso vuelo.!

Y lejos, ¡ay! sin que tu padre pueda
Ir a llorar sobre tu tumba fría…
Porque el destino inexorable veda

Aun tan triste consuelo todavía;
Y si algo tierno al corazón le queda
Es tu dulce recuerdo, ¡ hija mía!

Corpus Christi, noviembre de 1879

(El Horizonte, Corpus Christi, Texas, 29-XI-1879)

 

Ramón Ulloa

Sus ojos y sus sonrisas

Cual de amante paloma encarcelada
Tiene los ojos la adorada mía,
Y mana de sus labios  la ambrosía
Como néctar de rosa  perfumada.

No sé qué admiro más, si  la mirada
De sus ojos, que causan mi alegría,
O esos labios de rosa alejandría,
De cuyas gracias  mi alma está prendada.

Mirar y sonreír  le basta a ella
Para las  almas dominar galana;
Su mirar tiene el brillo de la estrella.

Su sonrisa la luz de la mañana;
Pero es su corazón aún más hermoso,
Porque es noble , sincero y generoso.

( El Cronista, San Francisco, Cal, 2-IV-1884, pág.3)

 

  1. M. Ibarra

Acróstico

( En el álbum de la señorita Anita Smithers)

Allá donde la tarde dibuja sus celajes
A donde el sol oculta su rojo resplandor
Nadar quisiera verte en nítidos  encajes
Insólita flotando en alas del vapor,

Tirada en níveo carro  por celestiales pajes
A cuyo suave empuje  temblara la creación.
Sirviéndote  de alfombra  suavísimos plumajes
Mecidos por  el céfiro travieso  y juguetón;

I hacerte de los astros  corona refulgente
Tus sienes palpitantes ceñir con su capuz
Haciendo que  partieran los focos de tu frente

El fuego  de tu ojos portándoles su luz;
Retando (¿) tu sedosa  domada cabellera
Sobre el cristal luciente de la celeste esfera

San Francisco, ABRIL 1884

( El Cronista, San Francisco, Cal 17-V-1884,pag.3)

 

Xicotencalt

Una lágrima

A MI DISTINGUIDO AMIGO
EL SR. ENRIQUE SCHAGHT.

Era una virgen inocente y pura.
Cual diáfano destello matutino,
Un ángel de los cielos peregrino,
La más perfecta y singular criatura.

Ya no existe…la flor de su hermosura
La destrozó la mano del destino
Cuando brindaba en el ereal camino
El ámbar de su cáliz, su ternura.

¡Ah! ¿por qué todo se acaba y palidece
En el mísero suelo del quebranto?
La sonrisa, el amor, todo fenece;

Es la existencia horrible desencanto;
Sólo para el que sufre, el que padece
Eterno es el dolor, eterno el llanto.

Tucson, Enero 15 de 1884

(El Fronterizo, Tucsón, Az., 18-I-1884, pág. 4)

 

José E. Estrella

Envidia

¡Oh qué amarga es la vida sin fortuna
Del que no halla consuelo en su mirada!
Y más triste es la vida desgraciada
Que corre así… .sin esperanza alguna.

Desespera mirar sin ilusión la luna
Escondida entre nubes, eclipsada,
Vertiendo su hermosura avergonzada
En las ondas de plácida laguna.

Así la envidia horrible en este suelo
La cualidad moteja de obras bellas
Queriéndolas cubrir de negro velo,

Pero inútiles son viles querellas
Pues mientras más opaco se ve el cielo
Más esplendentes se miran las estrellas.

(El Fronterizo, Tucsón, Az.,13-X-1888)

 

José M. Valenzuela

LA ÚLTIMA CENA.

Sabiendo el Salvador que ya el momento
De volver á su Padre se acercaba,
Y que de sus amados se ausentaba
Partiendo más allá del firmamento;

Por dejarle un tierno testamento
Del ardor con que tanto los amaba,
Y quedar con los suyos cual deseaba,
De su amor instituye el Sacramento.

En su divino cuerpo el pan convierte,
En sangre el vino mírase tornado,
Y se les da en sustento de esta suerte.

No bastando á su amor haberlos criado,
Acompañarlos quiere, hasta la muerte.
Quedando en el altar sacramentado.

(El Fronterizo, Tucson, Az., 29-III-1890)