Betty Sánchez LP 6

Sánchez, Betty

Norma Beatriz Sánchez Sánchez nació en Tepic, Nayarit, México. Aficionada a la lectura y escritura desde la niñez. Actualmente reside en el norte de California; dirige un centro que provee servicios a familias migrantes que trabajan en la agricultura. En su puesto de directora, defiende y apoya la alfabetización y promueve la lectura en la edad temprana. Es miembro activo del grupo literario Escritores del Nuevo Sol, lo cual le ha dado la oportunidad de participar en numerosos recitales poéticos tales como Poesía Revuelta, Honrando a Facundo Cabral, Noches de Voces Xicanas, entre otros. Finalista del concurso de poesía en español, Colectivo Verso Activo. Sus poemas se han publicado en la antología Voces y Cuentos del Nuevo Sol y en La Bloga, un sitio web que promueve la literatura chicana.

CARNE DE CAÑÓN

Soy un niño sin acompañante
Tengo que dejar mi tierra
Miraré siempre adelante
Lucharé mi propia guerra

Mi madre vendió un riñón
Para mandarme hacia el norte
Sabia que en cualquier rincón
El dinero es pasaporte

Mi tía Evelia empeñó
Lo que tenia de valor
A sus dos hijos envío
A buscar algo mejor

Rosita a sus ahorros dio uso
Lavó ajeno tres veranos
Para escapar del abuso
De su padrastro y hermanos

Rogelio el hijo del cerrajero
Era presa de pandillas
Vislumbraba ya su entierro
Ser un mara salvatrucha
Era su peor pesadilla
Quiero emprender otra lucha
Dijo a su padre llorando
Déjame ir al otro lado
Préstame lo que has guardado
Por ésta te juro viejo
Dijo besando la cruz
Que las lempiras que llevo
En dólares doblaré
No te preocupes por mi
Yo seguiré tus consejos
Y regresare por ti

Mercedes la de la esquina
No conoció a su mamá
Ella siempre se imagina
Que muy pronto volverá
Su abuela calla y la mira
Sabe que no es la verdad
Mas la anciana al enterarse
Que viajaríamos en grupo
Tuvo con ella una charla
Sacó dinero de un jarro
Y se lo entrego a la Meche
Para que fuera a buscarla

Con esperanza y con miedo
Nos brindaron triste adiós
Sin siquiera sospechar
Que al dejarnos ir solitos
Nos convertían sin querer
En ser carne de cañón
Enfrentando mil peligros
Vulnerables a la iniquidad
Y la vejación de extraños

Partimos de Honduras
Cargando en el morral
Sueños y demonios
Derramando lágrimas
Emprendimos la ruta migratoria
Ignorando el infortunio
Que nos seguiría
Por toda la trayectoria
Como una sombra funesta
Sobre nuestras cabezas

El calor de nuestro hogar
Se transformo en suelo hostil
Y actitudes áridas
Por nuestra osadía
De anhelar un futuro
Diferente al presente

Cada tramo de terreno
Que logramos recorrer
Arrastraba una historia
De miseria consigo

Cruzar las fronteras
No fue el desafío
Atravesarlas constituía
Un acto de fe y valentía

Guatemala y México ignoraron
Nuestra condición de niños
Aduaneros y civiles
Nos trataron por igual
La fatiga y la desdicha
Se filtraban por los poros
Buscábamos refugio
bajo los puentes
Nos escondíamos
En lugares solitarios y oscuros
Cubriendo nuestro dolor
Con cartones malolientes

Rosita y Mercedes
Vendieron su inocencia
Para saciar el hambre

Rogelio escapó de las pandillas
Pero no de la muerte
Por disentería y fiebre
En un albergue en Tabasco

Mis primos y yo
Canjeamos pintas de sangre
Por un par de mantas
Para cubrirnos del
Escalofriante temor
Que nos producía
Viajar en el tren la bestia
Un monstruo de múltiples cabezas
Semejantes a la nuestra
Que devoraba a los débiles
Y descuidados que se atrevían
A estirar la mano
Por un pedazo de pan
Que arrojaban
Los ángeles del camino

Perdimos cuenta del tiempo
Las semanas y los meses
Carecían de sentido
Eran solo alucinaciones
Repetidas y con creces

Los que corrimos con suerte
Alcanzamos la línea fronteriza
Junto a tantos otros miles
Queriendo cruzar de prisa
Para encontrar familiares
Otro hogar trabajo y visa

Pobres ilusos
Nosotros y nuestros padres
La bienvenida esperada
Se tornó en una réplica
Exacta de lo ya acontecido

Carne de cañón de nuevo
Hacinados en jaulas
Durmiendo en el piso
En condiciones precarias
Considerados indeseables
Objetos de escrutinio público
Temas de agendas políticas
Crisis nacional
Carga al presupuesto
Números casos estadísticas

Nos llaman niños sin acompañante
Nuestros derechos
Son un papel decorado
Con frases dignas sin valor alguno
La ley no nos protege ni nos acusa
Nuestros parientes no protestan

Temen a leyes confusas

Los que se perdieron
En el intento
Son olvidados
Yacen en fosas comunes
Nadie reclama
Sus huesos calcinados en el desierto
O bajo las vías de un ferrocarril
Que carga en sus lomos
Vidas engarzadas
Suertes similares

Otros mas se extravían
En la indiferencia de un mundo
Que no reconoce su humanidad

Tu que me lees
Y me ves a través de una pantalla
Que lloras al pensar en mi desgracia
Que me discutes en las redes sociales
Y me envías libros y juguetes para
Hacer mi estadía en esta prisión
Mas llevadera
Que harás cuando sea enviado
De regreso a mi patria
A enfrentar la parca
Que acecha en cada esquina
Disfrazada de pobreza
De desempleo
De violencia …

1 de Septiembre de 2014

En honor a los niños indocumentados y en recuerdo de mi propia travesía que recorrí cargando a cuestas sueños y demonios.

CASAS VIEJAS

Amo las casas viejas
barnizadas de olvido
con sus fachadas pálidas
polvorientas y añejas

Si osamos traspasar
sus umbrales vacíos
nos azota en el rostro
la ráfaga intangible
de ecos de un ayer
que se extravió
en el tiempo

De las paredes
desgastadas y grises
surgen sombras vetustas
somnolientas y frías
que intentan relatar
que en cada grieta oscura
quedaron atrapadas
mil historias
que en cada mancha
se impregnaron memorias
que la quietud y los silencios
en antaño fueron risas
y clamores de euforia

Amo las casas viejas
donde las lagartijas
escuálidas y hambrientas
corren desenfrenadas
a lo largo de techos
derruidos y tristes

En los rincones altos
se acurrucan cenzontles
en sus nidos de arce
y liquidámbar
que esperan impacientes
la claridad del alba
para iniciar su vuelo circular
recorriendo pasillos desnudos
entonando canciones de cuna
de infancias lejanas
suspiros profundos
de amores arcanos
y versos solemnes
letanías de ancianos

Amo las casas viejas
reminiscencia viva
de épocas remotas
donde habitan
las hojas marchitas
de otoños repetidos
que se han acumulado
en los resquicios
igual que los recuerdos.

1 de Septiembre de 2014