Sonia Guitiérrez LP 6

Gutiérrez, Sonia

Dividida por sus varias pasiones—Gutiérrez enseña inglés y asesora en Palomar Poets y Encuentros United en Palomar College y para el programa Upward Bound Program (CSUSM), fomenta la educación y justicia social vía la poesía incluyendo la traducción, disfruta  a su familia y amistades, y comparte la obra de artistas y poetas en su bloguita, Chicana in the Midst. Sonia se unió al Centro Cultural de la Raza en San Diego, California, en el cual planea fomentar la cultura y las artes con muchas ganas. Su manuscrito, Spider Woman/La Mujer Araña busca publicarse. Sonia dedicó el año 2012 a terminar su novela, Kissing Dreams from a Distance y continúa agregando traducciones a su tercer manuscrito Translating from Obsession: From a Witch’s Caldron/Traduciendo por obsesión: De la caldera de una bruja. La Bloga On-line Floricanto publica los poemas de Sonia en respuesta a  la SB 1070, incluyendo “Fishing Bait,” “Memografía”/“Memography,” “Mi bandera”/“My Flag,” “My Heart Is a Strawberry Field,” “The Passing,” y “La maza y cantera de una poeta”/“A Poet’s Mallet and Quarry.”

“EL CANTO HONDO DE FRANCISCO X. ALARCÓN EN TIEMPOS DE RACISMO Y XENOFOBIA: HOMENAJE A FEDERICO GARCÍA LORCA”

El libro, Canto Hondo, publicación de la Editorial de la Universidad de Arizona 2015, es el decimotercero libro bilingüe de Francisco X. Alarcón. Su portada presenta la obra, La voz del poeta, de Tino Rodríguez, artista méxico-americano nacido en Guadalajara, México. El lector observa que el poeta que dibuja Rodríguez bien pudiera ser Federico García Lorca o el mismo Francisco X. Alarcón. De la boca del poeta, brotan una diversidad de flores y mariposas coloridas—un floricanto mesoamericano. Al comenzar el libro, el lector encontrará un epígrafe de Federico García Lorca de su poema, “La guitarra”; y así, el título y el epígrafe anuncian a los lectores los sentimientos profundos que caracterizan al ser humano que Francisco X. Alarcón presentará en Canto Hondo.

Alarcón divide su libro en cuatro partes como las válvulas del corazón: I. “Canto Vivo” / “Life Song”, II. “Dialéctica del amor”, “Dialectics of Love” III.  “Canto Hondo” / “Deep Song”, y IV. “Árbol de la Vida” / “Tree of Life”. Con los siguientes tres poemas—“Vivo o muerto,” / “Alive or Dead”, “Sobreviviente” / “Survivor”, y “Sal de la Tierra” / “Salt of the Earth”— Francisco X. Alarcón presenta el estilo que lo define como el poeta Eduardo Corral lo describe en su reseña: “[U]n poeta brillante minimalista Francisco X. Alarcón escribe poemas tallados del cielo y la tierra”. Es precisamente un estilo de escritura que labora desde sus estudios en la Universidad de Stanford que el mismo Alarcón describe como “tatuajes sobre la piel”. Son unos versos cortos de dos a siete estrofas con una dicción concisa y precisa. El poema, “Lamentario”, presenta una métrica que consiste de tres a cuatro sílabas por verso.

Alarcón escribe:

    es triste
    ser vaso
    y nunca
    llenarse

    ser puerta
    y siempre
    quedarse
    atrancada (8).

Su poesía abunda imágenes simbólicas que asemejan la riqueza de literatura moderna de Norte América, por ejemplo, a Ezra Pound con su poema “En la estación del metro”:

La aparición de estos rostros en la multitud;

Pétalos en una rama oscura y húmeda.

En la segunda parte “Dialéctica del amor” / “Dialectics of Love”, a diferencia de la primera parte—la mayoría de estos poemas consisten de tres versos. Curiosamente, el lector observará que el poema empieza con el título: “Bésame / hasta hacer / a mis labios / florecer,” escribe Alarcón. Así la voz poética demuestra al lector que “El amor es el amor,” un sentimiento universal. “Dialéctica del amor” se convierte en el cuerpo, “continente humano”, donde el poeta aprecia y ama cada parte de su ser amado—el sentimiento hondo que une a dos personas. Y concluye con “ningún voto podrá / ya deshacer nuestra unión”.

La tercera parte presenta el poema titular, “Canto Hondo”, ese canto hondo, “cante jondo gitano,” de la portada que vacila entre dos seres Federico García Lorca y Francisco X. Alarcón, donde el lector escucha el canto hondo—el tributo—al dolor que siente “La guitarra” y alude también al simbolismo de la luna que Federico García Lorca tanto describe que siempre consuela al poeta. La temática de “Canto Hondo” presenta principalmente la problemática de las leyes anti-inmigrantes como SB 1070 y HB 2281 que afectan a los inmigrantes y chicanos en EE.UU. Estas son leyes que estigmatizan la piel morena y prohíbe los Estudios México-americanos, respectivamente. El lector se percata que el llanto de la voz poética es autobiográfico; es de fraternidad, alianza al feminismo, y hermandad entre poetas y activistas sociales chicanos. Al igual, el mismo Lorca fue fusilado por ser republicano y homosexual.  En esta parte de Canto Hondo, Alarcón también presenta paralelismos entre ambos poetas. El entorno de un poeta lo marca—como Granada a García Lorca y como San Francisco, California y sus alrededores a Francisco X. Alarcón; eso expresa el poema “California en Granada”. Es poeta zeigest como García Lorca; Alarcón graba en sus poemas lo dulce de San Francisco, pero también la tormenta interna de San Francisco y en todo Estados Unidos. Otro tema que enlaza a los poetas es el feminismo. Aparecen los poemas, “Mi madre y el mundo” y “Oda a Dolores Huerta”, respectivamente. Refiriéndose a la madre de la voz poética; Alarcón sugiere, “¡sí! ¡el mundo se salvará cuando / las mujeres reclamen su poder!” y denuncia el maltrato de Dolores Huerta durante el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos: “arrojada como / rosa cualquiera / al suelo de la calle / a macanazos / por la policía / de San Francisco” (39; 54). Ese es precisamente el significado del canto hondo al que alude Alarcón—el llanto del ser humano por el sufrimiento que lo asecha. En el poema “Canto hondo”, el poeta escribe, “¿por qué / me escupes / la cara?” (40).  Y también es precisamente en esta parte del libro con su poema “Canto hondo” donde aparece el estilo emblemático de Francisco Alarcón—poemas multidimensionales que consisten de tres columnas que se pueden leer verticalmente o horizontalmente—un estilo experimentalista que Alarcón descubrió. Entre estos poemas multidimensionales aparecen “Un poeta es un río” / “A Poet Is a River”,  poema dedicado al poeta laureado chicano, José Montoya.

Para concluir Canto Hondo, Alarcón presentaIV Árbol de la vida” / Tree of Life” el crecimiento del árbol, metáfora universal, de los seres humanos. En esta parte vemos el estilo que caracteriza a los poetas chicanos, donde Alarcón intercala el Náhuatl, porque esas son las raíces del árbol y todo lo que gira en torno al árbol, donde aparece el poema “Otro Curso de Historia”, donde el poeta hace uso de la repetición y prosa poética en un poema a Moctezuma Xocoyotzin. Y rememora acerca de los lugares que ha vivido y extraña como en el poema “México City Blues”, y alude al poemario de Federico García Lorca Poeta en Nueva York con  el poema de su autoría “Los pájaros de Nueva York”.

Los pájaros de Nueva York
hacen el amor volando
porque para ellos no hay
espacio reservado en el suelo (74).

Al igual que Lorca, Alarcón es intuitivo y onírico en sus descripciones de Nueva York. Ambos añoran un lugar donde los se sientan verdaderamente libres.

El libro Canto Hondo concluye con el estilo minimalista de Francisco X. Alarcón; los poemas son íntimos, donde el poeta logra que el lector lo siga; después lo suelta y lo invita a escribir con su antepenúltimo poema titulado  “Poema”: “Nos hace llorar por igual / nos susurra / cantando / al oído ‘dame vida—sí, comienza / a escribir. . .” y concluye con un llamado a la unión social en su último poema, “Una gran familia: “al final / todos somos / familia” (112; 113). Los lazos de familia que escribe Alarcón los traemos todos; es el cante jondo de Federico García por su Granada; es ese canto hondo—el floricanto de Francisco X. Alarcón—por la humanidad.