Norma A. Mouton LP 6

Mouton, Norma A.

“EXPRESIONES CULTURALES EN KLAIL CITY Y SUS ALREDEDORES DE ROLANDO HINOJOSA”

El propósito de esta ponencia es presentar un modelo de las características que componen la literatura escrita por autores bilingües y biculturales según los lectores de las distintas obras. Hay que empezar por definir las bases teóricas que se prestan para tal modelo. Aquí se consideraran teorías desarrolladas por las observaciones prácticas de misioneros tanto provenientes de la cultura norteamericana como otros de culturas asiáticas y europeas. Estas teorías se dan en el campo de la religión porque es allí donde las características de la cultura diádica versus la cultura mónada se definen primero incluyendo una perspectiva histórica/cultural. En otros campos tal como la ciencia, la filosofía y las ciencias sociales, estos términos se aplican estrictamente a las relaciones entre dos entidades, lo diádico, versus la existencia de organismos unicelulares o individuos sólos, la mónada. Este enfoque existe porque la metodología utilizada para conseguir pruebas científicas hasta ahora no ha encontrado forma de montar estudios que consideren las interacciones entre más de dos personas (Griffin and González, 573). Pero en el campo de la religión precisamente por su perspectiva histórica/cultural basada sobre observaciones y no sobre pruebas científicas basadas en experimentos, la definición se extiende más allá de los dos individuos para referirse a las interacciones que consideran el efecto de esas acciones sobre el grupo, lo diádico, versus las acciones de un individuo actuando sin prestar atención a la reacción del grupo, la mónada. Es decir, en una cultura diádica, el individuo no actúa sin tomar en consideración el efecto de sus acciones sobre el grupo. La cultura diádica se equivala a la cultura mexicana, además de otras cutluras. En una cultura mónada, se supone que las acciones del individuo no tienen que responder al grupo. La cultura mónada se equivala a la cultura norteamericana. Esta es una de las culturas en cual funciona el autor bilingüe y bicultural que habita en los Estados Unidos y/o el norte de México.

El trabajo de Meic Pearse, especialista en la historia eclesiástica, presenta las bases de las características de estos dos tipos de culturas, diádicas y mónadas, en su obra Why the Rest Hates the West. Cómo historiador, Pearse pregunta: “When did we Westerners start to change into individualists, and why? (p. 127)” Según Pearse, ese cambio radica en la revolución industrial. Esta revolución coincide con la aplicación del término Bildungsroman a un genero literario específico. Este trabajo funde los marcos utilizados para evaluar el Bildungsroman con las observaciones de Pearse y otros para producir un nuevo paradigma que se aplique a los escritos de autores bilingües/biculturales. Es más, aunque este autor se enfoque en una obra bilingüe inglés/español, ya que culturas diádicas y/o postcoloniales se encuentran entre poblaciones de otros idiomas, el trabajo aquí presentado se podría también aplicar a autores bilingües/biculturales de otros idiomas.

La teoría literaria del Bildungsroman también ha percibido esta diferencia entre las culturas diádicas y mónadas. En el Bildungsroman norteamericano un elemento muy importante de este género, y para un hispano tradicional algo desconcertante, es la necesidad de experimentar en el campo sexual antes de que el héroe pueda conseguir su independencia. Esta característica se elimina en el Bildungsroman hispano o del subalterno postcolonial y se reemplaza con la reacción del héroe al racismo y el prejuicio. En el Bildungsroman norteamericano también se le da mucha importancia al retorno triunfal del héroe mientras que en el Bildungsroman hispano ese elemento es de menos importancia y a veces se elimina del todo o el retorno con su consecuente  jactancia triunfal o simplemente se menciona que el héroe regresó a casa sin darle mayor importancia al evento. Aunque en las dos formas del Bildungsroman, norteamericano e hispano, el enfoque es el héroe y su formación, el Bildungsroman norteamericano hace hincapié en las decisiones hechas por el individuo sin considerar el efecto que tendrán esas decisiones cuando el héroe regrese a casa para reintegrarse a su comunidad ya formado y exitoso. Aquí el énfasis está en conseguir el éxito. En el Bildungsroman hispano al eliminar el elemento del encuentro romántico, el héroe se ve considerando los efectos del racismo y el prejuicio no sólo en si mismo pero también en la comunidad de la cual proviene y por consecuencia en como sus acciones afectarán a esa comunidad cuando él regrese. La formación de la persona en la cultura diádica necesita de la retroalimentación positiva de la comunidad. Viendo estas características se nota que el Bildungsroman norteamericano con su enfoque en el individuo marca a esa cultura como cultura mónada donde el héroe no se preocupa por como sus decisiones afectarán a su comunidad. En el Bildungroman hispano, el hecho que el héroe no sólo considera como sus acciones afectarán a su comunidad sino también le presta poca importancia en el hecho de jactarse a su regreso indica que esta persona proviene de una cultura diádica donde el individuo nunca pierde la perspectiva de su relación con su comunidad. De esta actitud también proviene la importancia de regresar a la tierra natal para poder reintegrarse al pueblo conocido y de mantener intactas las relaciones familiares. Estas dos características suelen encontrarse en todas culturas que no se enfocan en conseguir la independencia del individuo, cosa que contribuye a la desintegración de la familia.

La base teórica de esta discusión radica en la obra de Mikhail Bakhtin sobre la dialógica donde él habla de las relaciones entre el locutor y su audiencia ya que él reconoce que existen colecciones de discursos que definen a ciertas culturas (The Dialogic Imagination xxviii). También hay que considerar el trabajo de José Santiago Fernández Vázquez quien define las características del Bildungsroman hispano o subalterno postcolonial así como la obra de Jerome Buckley al definir las características clásicas del Bildungsroman norteamericano. Fernández Vázquez mantiene que los autores postcoloniales introducen innovaciones de forma y tema en el Bildungsroman para lograr adaptar este género literario a la realidad de sus propios países de origen con el propósito de contrarrestar la ideología imperialista intrínsica en la forma clásica del género (Reescrituras 115).

Las características del modelo clásico del Bildungsroman norteamericano según Buckey son las siguientes:

  1. un niño sensato nace y crece en un ambiente rural o de pueblo donde se encuentra con restricciones sociales e intelectuales
  2. su padres se presenta hostil a sus instintos creativos y toma una posición antagónica a las ambiciones del niño
  3. su primer encuentro con la educación aunque no le resulte completamente deficiente, si le resulta frustrante
  4. el niño huye para la ciudad
  5. empiezan su aprendizaje y sus experiencias en el ambiente urbano. Lo ultimo supone por lo menos dos encuentros románticos, el uno denigrante y el otro exaltante, experienceias que le provocan al héroe reoncisderar sus valores
  6. El héroe regresa a su antiguo hogar para demostrar su éxito (Buckley)

En cambio en el Bildungsroman hispano o postcolonial según Fernández

Vázquez, las características son las siguientes:

  1. la pretension de supercar la naturaleza individualista
  2. innovaciones con respect al modo en que se utiliza el motive del viaje
  3. la modificación del tema de la iniciación romantic
  4. la discriminación a la que son sometidos [los héroes]
  5. el objetivo de denunciar el character nocivo de los mecanismos de individuación promulgadas por las clases hegemónicas…[conduce a] la reescritura de los estereotipos colonialistas; o al uso de la ironía
  6. se aparta del triunfalismo
  7. la ausencia de evidencias que demuestren el éxito del proceso de Bildung, junto con la alteración de la estructura lineal y cronológica
  8. los autores…optan por subraryar la pertenencia del Bildungsheld a distintos ámbitos culturales, enfatizando así la condición híbrida o liminal que se atribuye al sujeto postcolonial
  9. cambios con relación a la estructura típica del Bildungsroman clásico…la separación no se debe a la rebeldía…, sino que es impuesta, bien por las circunstancias económicas, bien por unos padres deseosos de mejorar las condiciones de vida de sus hijos (Fernández Vázquez)

Con estas diferencias vemos que las más notables son las que ya hemos mencionado, la falta del encuentro romántico, la falta de triunfalismo y la reacción al racismo. Además tenemos la falta de secuencia cronológica en conjunto con la ausencia de evidencias que demuestren el éxito del proceso de formación, las circunstancias económicas que llevan al héroe a apartarse de su hogar y comunidad y el uso de la ironía que se ven en la obra del autor que a continuación analizaremos. Las diferencias aquí destacadas entre las dos formas del Bildungsroman también se encuentran al observar las diferencias entre la cultura diádica y la cultura mónada con algunas diferencias. Esta divergencia que radica en la polaridad entre una cultura diádica y una cultura mónada sirven para destacar las diferencias que veremos en la obra de Hinojosa. Pero antes de entrar en los escritos de Hinojosa, habrá que establecer el marco operativo para ese análisis. Tal marco funde el trabajo de Fernández Vázquez y Buckley con el de Pearse, Malina y Neyrey para llegar a un paradigma que nos permite aplicar este modelo en cuales casos se presenten donde un autor bilingüe y bicultural se suele expresar en idiomas provenientes tanto de culturas diádicas como mónadas.

En el trabajo de Pearse, Malina y Neyrey se encuentra un tema en común: el énfasis que se le da al honor y a la vergüenza. El campo de la religión, por su naturaleza, se enfoca en culturas antiguas. Esta tendencia a mantener una cultura diádica sólo vino a cambiar con la revolución industrial (1760-1840) cuando personas empezaron a salir de sus hogares en las aldeas para buscar trabajo en las ciudades (Pearse, 46-47). El género del Bildungsroman también surgió durante esta época con la obra de Goethe, Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister (1795-96), y el término “Bildungsroman” fue acuñado en 1819.

En comunidades aldeanas, el honor y la vergüenza son valores fundamentales (Malina, 58). En tales comunidades, una persona siempre se ve a si mismo por los ojos de los demás (Malina, 58). Este ambiente cultural acuñó la idea de pundonor. En comunidades pre-modernas Malina afirma que la persona honorable jamás revelaría su propia individualidad (59). De igual manera, personas en estas comunidades tratan de evitar situaciones vergonzosas porque la vergüenza del individuo se le aplicaría a la comunidad entera. Pearse está de acuerdo en decir “honor is about the avoidance of losing face. It is about the battle against shame (48).” Este énfasis sobre el honor y la vergüenza nos lleva al primer punto de nuestro marco: el ofender a la piedad o a la honra es asaltar a la sociedad entera; el pundonor se extiende más allá del individuo para incluir a la comunidad. La cultura diádica se enfoca sobre el bienestar de la comunidad y la interacción entre el individuo y la comunidad que se basa en estos valores.

Pearse también destaca otras actitudes que se diferencian entre las culturas diádicas y las culturas mónadas. Él afirma que la mayoría de las culturas diádicas se han definido por identificarse con alguna de las religiones principales (40). En cambio, la cultura mónada se empeña en rigurosamente excluir temas religiosos del ámbito público (Pearse, 40). La diferencia entre lo público y lo privado queda muy marcada y amenaza con despersonalizar la cultura mónada. Pearse afirma:

  • When we remember that the Enlightenment Project began, in part, as a reaction against the religioius wars of the seventeenth century, and so as a search for a rational, nonreligious basis for public policy, it is not hard to see how religion has retreated further and further into the private sphere of the home and personal devotion—if even there (40-41).

Tal actitud para con la religión compone el segundo punto y se nota en un tono serio al dirigirse a la cultura diádica sobre el tema especialmente tratándose del catolicismo. Esto es una característica quizá más destacada en escritores hispanos procedentes de México con su historia de la guerra cristera. Cuando un autor bilingüe y bicultural se dirige al lector de una cultura mónada, simplemente evita darle mayor importancia a la religión en el ámbito público o emplea la ironía al hablar de cristianos protestantes.

Según Pearse “only in Western ideals is ‘breaking with the past’ an admirable thing to do (38).” Esta actitud de menospreciar el pasado forma el tercer punto del marco. La fidelidad a las tradiciones así como los valores de los padres se descartan. El individuo se libera de su propio pasado en la cultura mónada. En cambio, en la cultura diádica, el pasado le proporciona dignidad a la vida y se refleja en el uso de refranes y frases hechas que no se pueden traducir fácilmente.

El cuarto punto en este marco es la actitud sobre el sexo. Pearse afirma “the fragility of families is an obvious corollary of sexual freedom (45).” Esta observación encuadra dos elementos de la cultura diádica, la actitud sobre el sexo y la actitud sobre la familia que forma parte de la definición misma de lo diádico al referirse al grupo comunitario. Para la cultura diádica es importante controlar la libertad sexual o arriesgar que la estructura familiar se debilite (Pearse, 45). En la cultura mónada, los encuentros románticos casuales se consideran formativos.

Pearse también presenta el quinto punto que se puede utilizar para analizar semejantes obras. Se trata de la obsesión en el oeste con la moda, los actores de Hollywood y todo tipo de novedad pasajera (Pearse, 42). Tales actitudes provenientes de la cultura mónada se consideran una amenaza para los valores tradicionales tan importantes para las culturas diádicas. Para culturas diádicas es más importante enfocarse en las cosas que aportan algo a la comunidad y sirven para perpetuar los valores de la comunidad hacia el futuro (Pearse, 42-43). Por contraste las obsesiones del oeste están enlazadas con las apariencias y cosas efímeras además de la comercialización del sexo.

Neyrey define el sexto punto en este marco al hablar del énfasis que se le da al individuo en la cultura mónada. Neyrey nos dice que en la cultura diádica “individual people are not known or valued because of their uniqueness (54).” Mientras que en la cultura mónada se favorece el individualismo único y peculiar (Neyrey, 56). Neyrey afirma que en los Estados Unidos “individuals cherish the right to be ‘captain of one’s soul and master of one’s fate’ quite independently of the assistance or opinions of others (56).” En la cultura mónada las innovaciones y la iniciativa son cualidades apreciadas. Neyrey destaca la diferencia entre la cultura diádica y la mónada al decir que la cultura diádica es una cultura dirigida hacia fuera (other-directed) mientras que la cultura mónada es una que suele interiorizar (inner-directed) las decisiones del individuo (55-56).

Malina nos indica la importancia de la familia nuclear a exclusión de la familia extendida en la cultura mónada y la consecuente importancia que se le da a la familia extendida en la cultura diádica (137-142). El autor que se permite el lujo de hablar de la familia extendida al dirigirse a lectores de la cultura mónada y darle un lugar de importancia suele indicar también la desintegración de la familia causada por influencias existentes en esa cultura y que afectan a las familias de culturas diádicas. Esta es una séptima característica de los escritos de autores bilingües y biculturales.

Las próximas características provienen casi directamente del Bildungsroman hispano o postcolonial que ya hemos visto. De la octava hasta la undécima consisten en 8) la discriminación que lleva al uso de la ironía, 9) la falta de estructura cronológica, 10) el énfasis sobre la hibridez y 11) el énfasis sobre el éxito tanto financiero como profesional del individuo. Utilizando estas diez características de obras producidas por autores bilingües y biculturales se analizará el trabajo de Hinojosa.

En Klail City y sus alrededores existe una gran diferencia en el orden de los capítulos y también en el contenido al comparar la versión inglés con la versión español. Esta diferencia en orden refleja la falta de estructura cronológica característica de obras postcoloniales. La primera diferencia en el contenido que resalta es el uso en la versión español de frases hechas y refranes que no se consiguen en la versión inglés. Tanto refranes como frases hechas tienen una fuerte relación con la tradición y por lo tanto, incluir tales elementos, además de ser difíciles de traducir, no encaja con la cultura mónada ya que esa cultura prefiere que se descarte el énfasis sobre el pasado. Estas frases anclan a la versión español en los valores y tradiciones de los padres. La cultura mónada enfatiza la independencia y la individualidad tanto que se busca que el individuo reforme y reescriba sus propios valores. Se prefiere la innovación por encima de la tradición.

El próximo ejemplo se puede apreciar en ambas versiones: “¿Qué chingaospasa cuando viene aquí Don Manuel? Se acaba el pedo, ¿verdá? Pos sí; pero

    Don Manuel se entra aquí y cuídate con cabronearle porque te da en la madre; pero lo hace cara a cara, y solo; y sin ayuda de nadie. Por las buenas o por las malas, pero te arreglas o te arreglas ¿Y con el otro? ¡Mierda, cuñao! Te pega allá. Afuera. En plena calle; pa avergonzar a uno y ¿para qué? Pa que lo vean. Pa que le diga a su vieja que allí andaba muy macho. ¡Chingue a su madre, Choche Markham (Hinojosa, 136)!”

Para comparar, veamos la versión en inglés: ¨Well? What happens when Don Manuel Guzmán comes into this or any other cantina in Klail? Well? That’s

    right: things get peaceful like, don’t they? And if they don’t, he’ll make damn sure they get quiet. But he won’t pull that gun out, and he sure as hell doesn’t take you outside, point his finger at you, embarrass you…Hell no! But what about our dear friend, Choche Markham? Piece of Texas rinche shit. Damright. Outside, where people’ll see him (Hinojosa, 12-13).”

Aquí tenemos a dos representantes del orden público, pero la forma en que se encargan de restablecer el orden público es muy distinta. En el caso de Don Manuel, representante de la cultura diádica, él trata a la gente con dignidad y respeto. En el caso de Choche Markham, su objetivo más que restablecer el orden público es de poder luego jactarse de su valentía y elevarse a si mismo en los ojos de los demás, característica de la cultura mónada. Don Manuel respeta la privacidad de la gente mientras que Choche Markham sólo se interesa por demostrar públicamente su coraje. La mayor diferencia entre las dos versiones es cuando el español aclara el porqué quiere Choche Markham que lo vean, para que le cuenten a su mujer lo valiente que es él. Una característica de la cultura diádica es la preocupación por el prójimo mientras que en la cultura mónada el único que cuenta es el individuo.

En el próximo ejemplo la versión en inglés presenta un énfasis en lo económico al destacar que los asesinos de Don Julían fueron mercenarios pagados por los Leguizamón. Hinojosa reitera que tipos como esos únicamente se interesan por la plata. Después el autor aclara que a Choche Markham no solo le paga su sueldo el estado sino también se le paga por debajo de la mesa por los Leguizamón. En la versión en español no hay mención del sueldo de Choche Markham pero sí se explica que Markham les debe favores a los Leguizamón. En la cultura mónada, el dinero es importante porque demuestra el éxito económico del individuo. En esta versión también se menciona que lo que Markham quiere es “quedarse con las tierras del Carmen.” Hablar aquí de la tierra es referirse a la cultura diádica que asocia la tierra con la comunidad que proviene de esa tierra.  En la versión en español no hay mención directa de dinero o sueldo y por otro lado hay sorpresa que Markham, un gringo se atreva a querer apoderarse de las tierras de un mexicano.

El segundo capítulo tanto en la versión inglés como en la versión español presenta a la familia Tamez. Se empieza con revelar que Joaquín Tamez y Jovita de Anda se tienen que casar porque Jovita está en cinta. En ambas versiones es obvio que Don Servando está muy molesto y no permitirá que se le lleve la contraria. La única solución según Don Servando es que Joaquín y Jovita se casen cuanto antes. La versión en inglés tiene a Don Servando hablando con Joaquín y Jovita en la cocina mientras que la versión en español los tiene hablando en la habitación que le pertenecía a su difunta esposa, donde nacieron todos sus hijos. Esta diferencia en habitaciones se ve porque en la cultura mónada, la cocina se considera el corazón del hogar, mientras que en la cultura diádica, el calor del hogar radica en la habitación donde se nace y se muere, donde la vida empieza y la vida termina. Es allí donde la familia se formó.

Otro aspecto que se destaca en este mismo capítulo es la actitud para con el encuentro romántico casual que se convierte en algo más serio. Para la cultura diádica, el concebir antes de casarse no se considera una experiencia formativa sino que se reconoce como el empiezo de la familia y por lo tanto una situación grave para unos jóvenes que no han pensado más allá del momento emocional. La diferencia entre la cultura mónada que considera el encuentro romántico casual una experiencia formativa deseable y la cultura diádica que se enfoca en la familia y por lo tanto considera el embarazo como algo serio se destaca en la actitud de Joaquín quien no puede entender porque es que su padre está tan enfadado y determinado a llevar a cabo la ceremonia del matrimonio lo antes posible. La generación joven tiende a dejarse influir por la cultura mónada que la rodea. La generación de Don Servando prefiere mantener las tradiciones reconociendo que sirven para anclar a la familia y darle el apoyo de la comunidad.

El capítulo titulado “el hermano Imás” en español y “Brother Imás” en inglés aunque ambas versiones se traten de los mismos personajes, Tomás Imás y el narrador, Jehu Malacara, las diferencias empiezan con el orden en que se presentan. En la versión en español este capítulo se consigue en cuarta posición mientras que en la versión en inglés, el capítulo queda en la segunda mitad del libro. De allí también se nota que la versión en español al presentar al personaje de Tomás Imás lo cita diciendo:

    En resumen, casi todo lo que decía se dirigía al mismo fin: 1) salvar del infierno al que se dejara; 2) comer caliente a lo menos una vez por día. Como se especializaba a trabajar con la raza la cosa se veía más que segura. Pocos de la raza se dejaban salvar pero casi todos nos daban de comer, algo que, al fin y al cabo, no es ninguna novedad. La raza resolvió el gran problema de la vida hace mucho no niegues comida ni albergo ni ayuda y sálvese el que pueda, amén (Hinojosa 146-147).

La versión en inglés es algo diferente:

    Brother Imás was keenly interested, first of all, in saving people from the Fiery Pits and, secondly, and on a dietary note, on eating at least one hot meal every day. Since he worked in the Valley and specialized in the mexicano branch of Christianity, the pickings were far from lean: the Valley mexicanos had already been stretched in the matters of credulity and belief and faith first in 1836, then in 1848, and subsequently, as well. As for feeding one’s fellow, well!, this is plain good manners and customs, isn’t it? The Valley mexicanos solved Life’s Great Problem years ago: Deny neither food nor comfort to anyone, and when it comes to salvation, women and children first. After that, it’s every man for himself (Hinojosa, 69-70).

En ambas versiones vemos el énfasis que le da la cultura diádica al extender la mano hospitalaria. La versión en inglés hace más hincapié sobre este punto ya que no forma parte importante de la cultura mónada.

Más adelante tenemos el capitulo titulado “With Brother Imás” en la versión en inglés. En el español, el título se reduce a una letra, “C,” y se sitúa en la tercera parte del libro, mucho más adelante que la versión en inglés. Aquí lo interesante es como el autor maneja a una situación de evangelización protestante. La versión inglés está a continuación: “So you don’t read English, is that what’s holding you back? Ha!, I say. Think of your salvation, friends; you need not understand what you read to be saved! Are you listening? Let me hear you say AMEN (Hinojosa 83)!” La versión en español es muy parecida pero las diferencias son importantes: ¿Qué no leen inglés? ¿Y qué? Leyendo las santas palabras del viejo—digo y repito—viejo y viejísimo testamento será lo suficiente para sentirse salvados. ¡El poder de la palabra escrita (Hinojosa, 220)!” En ambas versiones son las palabras de Jehu Malacara que nos presenta el autor. Aquí es Jehu quien trata de presentarles el evangelio al público. Sepan que por tan poca preparación que tenga el hermano Imás, Jehu tiene mucho menos. Sabiendo este detalle, el lector de cultura diádica reconoce el esfuerzo hecho por Jehu como algo más bien parecido a lo que haría un obrero de carnaval que un predicador de la palabra de Dios. Hasta el “amén” con que se cierra la cita y la esperada respuesta suenan como una versión teatral de un avivamiento religioso. En cambio en la versión en español no se encuentra uno con el “amén” porque el lector de cultura mónada tiene mucho menos conocimiento de un avivamiento protestante y no lo entendería de la misma forma. A lo contrario, en esta versión el autor más bien trata de elevar al lector con hablarle del “poder de la palabra escrita (Hinojosa, 220).” Usando esta táctica, el lector proveniente de la cultura mónada se siente alagado y respetado. Sobre los años la cultura mónada ha tratado de divorciarse de la religión en el ámbito público hasta tal punto que la separación ha llevado a la secularización de la sociedad. Presentando a Jehu como un joven no preparado para el púlpito y hablando de forma exagerada habla a esta secularización. Este tipo de alejamiento entre la iglesia y la cultura no se conoce en culturas diádicas. Es por eso que el autor en lugar de presentar a Jehu tanto como un payaso, como lo hace en la versión en inglés, elige mejor a presentarlo como el joven que es y que está tratando hacer lo mejor que pueda para que su amigo quede bien.

Aquí hemos apenas empezado a definir las características que diferencian las culturas mónadas de las culturas diádicas. El autor bilingüe y bicultural reconoce estos elementos porque convive con ambas culturas día a día y escoge sus palabras según el lector a cual se dirige sin tener que hacer un análisis profundo. El trabajo por hacerse es de analizar obras de otros autores bilingües y biculturales que escriben en ambos idiomas para establecer y convalidar este patrón. Hay que tomar en cuenta que al aplicársele este modelo a cualquier análisis, ese análisis no necesariamente incluirá ejemplos de todos los once puntos indicados. Sería suficiente si la mayoría se reflejaran en la obra vista. Dentro de este marco sería bueno analizar obras escrita por mujeres para ver si las características son las mismas o si varean en alguna forma.

Obras citadas

“Dyad.” Merriam-Webster. Merriam-Webster, Inc., 2015. Web. 6 Nov. 2015. <http://www.merriam-webster.com/dictionary/dyad>.

“Dyadic.” Dictionary. Dictionary.com, 2015. Web. 6 Nov. 2015. <http://dictionary.reference.com/browse/dyadic>.

Griffin, Dale, and Richard González. “Models of Dyadic Social Interaction.” The Royal Society of London 358 (2003): 573-81. Print.

Hinojosa, Rolando. Klail City: Klail City y sus alrededores. Houston: Arte Público, 2014. Print.

Malina, Bruce J. The New Testament World: Insights from Cultural Anthropology. Louisville: Westminster John Knox, 2001. Print.

Neyrey, Jerome H., SJ. “Dyadism.” Handbook of Biblical Social Values. Ed. John  J. Pilch and Bruce J. Malina. Peabody: Baker Academic, 1998. 53-56. Print.

Pearse, Meic. Why the Rest Hates the West: Understanding the Roots of Global Rage. Downers Grove: InterVarsity, 2004. Print.