Héctor Vargas LP 1

Vargas, Héctor
(Tampico, Tamaulipas, México), reside en Phoenix, Arizona, después de viajar por el mundo. Autor de varios
libros, cuentos y poemas, colaborador en varios periódicos, revistas y libros con artículos motivadores y poesías.
Coautor de una extensa colección de manuales de procedimientos para la estatal mexicana Pemex. Autor de Principles
of Oleohydraulics, libro técnico de consulta. Su cuentística refleja el estilo tradicional transmitido oralmente, de
generación en generación, con un alto contenido didáctico ofreciendo una moraleja en cada relato. Tales consejos
se aplican a las vivencias cotidianas, abarcando todas las edades.
Protesto contra quienes protestan
Ya con anterioridad, este sentimiento que se debate dentro de mí había sido diagnosticado como “INDIGNACIÓN
CRÓNICA’.
Dije que protesto contra quienes protestan porque poco o nada cambia aquello en lo que no estamos de acuerdo
en la vida, el “SE LOS DIJE” no basta, hay que actuar.
El sólo señalar tal o cual hecho que nuestra manera de pensar considere injusto, no cambiará de ninguna manera
esa situación. Las cosas van a seguir igual, o en muchas ocasiones, peor.
Al lavarse las manos, Pilatos nos legó una herencia amarga y nefasta, pues nos convirtió en indiferentes, carentes
de la consecución necesaria al análisis ante la razón intrínseca de nuestra protesta.
Otra circunstancia se colude en el referido efecto: la Madre Naturaleza dotó de riquezas a las regiones de donde
venimos la mayoría de los aquí reunidos, nos liberó del esfuerzo tenaz en que otros pueblos tienen que realizar
para hacer producir la tierra. A la nuestra la hizo pródiga, óptima, le regaló un sinnúmero de recursos. El trabajo
para hacerla producir es fácil, llevadero. En otros lugares, es arduo.. Esta molicie nos tornó en indolentes. Menguó
nuestra capacidad de acción.
Irónicamente, se usa como ejemplo a lo anterior, la enorme diferencia que prevalece entre la región de San Ignacio
contra el resto de la Península de Baja California, En San Ignacio abunda el agua, por tanto es fértil. El resto es
agreste, árido. Dado a ello, los lugareños no se esfuerzan tanto como el resto de los pobladores para obtener los
frutos de la tierra.
Relatan que una persona del lugar estaba, como de costumbre, echado en la cama descansando. De pronto, le grita
a su mujer” ¡Vieja, trae el remedio contra el piquete de alacrán, porque hay viene uno bajando por la pared y creo
que me va a picar! Se dice que son tan flojos, que son los únicos a quienes no se les requiere de visa para entrar a
los Estados Unidos, pues de antemano se sabe que no vienen a trabajar.
Volviendo a mi protesta por quienes protestan. Por ahora vivimos en un País en el cual la vida de sus habitantes se
regula por el sistema de la Democracia, es decir, por la participación del pueblo. Tenemos el derecho inalienable de
votar para escoger a quien nos represente y sobre todo, para establecer leyes.
Sin embargo, ahora nos estamos quejando de funcionarios que fueron elegidos por voto o de leyes que no van de
acuerdo a nuestro sentir. ¿Cuántos de nosotros deberíamos haber votado para que no se implementasen? En el
pecado llevamos la penitencia.
Cuántos de nosotros, incluyendo a los llamados “activistas”, han dejado oír su voz de protesta ante las atrocidades
perpetradas a los migrantes, tanto de México como de algunos países de Centro América durante su travesía hasta
la frontera de los Estados Unidos, No ignoremos tampoco lo mucho que igualmente sufren los migrantes africanos
al incursionar en similares condiciones a diversos países de Europa o migrantes de Asia a cualquier otro lugar. Tal
parece que eso no nos atañe.
Tenemos que despojarnos de esa apatía tan inerte que ocasiona que otros piensen y actúen por nosotros mismos.
Tratemos, en todos sentidos, de ser mejores cada día.
M I G R A C I Ó N Una visión anatómica.
Migrar: Cambiar de lugar de residencia
Inmigrar: Llegar a un país para residir en él. Para establecerse, se deben acatar las leyes pertinentes.
Las sempiternas condiciones económicas y sociales en América Latina han prevalecido casi inalterables en su concepción
al paso de los años, constituyendo un “modus vivendi” arraigado profundamente en sus diversos estratos de población.
Pese a los débiles, ante la urgente necesidad integral, esfuerzos de los gobiernos pasados y actuales, menguan al
pueblo de la oportunidad de acceso a una debida educación que les prepare eficientemente a enfrentar su futuro
desarrollo.
Incide en forma contundente en este problema, las condiciones de pobreza en que por tanto tiempo se han venido
debatiendo, obligando a los miembros de las familias a laborar desde temprana edad para solventar las necesidades
inherentes, resultando que debido a la atención de dichos menesteres, descuidan su preparación educacional, hábito
fehaciente convertido en círculo vicioso y en tales situaciones los ingresos que puedan alcanzar escasamente satisfacen
lo esencial…
El desarrollo industrial, particularmente en México, se inició a principio del siglo pasado en base a las principales
materias primas de la época.: la minería y el petróleo Ante la falta de recursos, tanto técnicos como financieros,
los gobiernos de entonces abrieron las puertas al inversionista extranjero, otorgando concesiones y prerrogativas
altamente ventajosas al capital y no al País.
Así vemos como la industria minera construye vías de ferrocarril destinadas exclusivamente a la transportación de
los materiales extraídos de las diversas minas a su refinación al exterior, dejando incomunicadas vastas zonas de
incipiente desarrollo industrial, agrícola, ganadero y cuencas lecheras. En lo referente al petróleo, la misma tónica
prevaleció en las concesiones otorgadas, se admitieron un cúmulo de canonjías sin obtener retribuciones justas al
País.
En el resto de América Latina el resultado ha sido similar. Los recursos naturales fueron y siguen siendo explotados
en forma inicua en cada nación. Disminuyéndoles en forma inexorable debido a la falta de una planeación ecológica
estructural sana y equitativa.
Dicha planificación ineficiente obedeció, principalmente, a la carencia de una tecnología adecuada en los diversos
departamentos gubernamentales involucrados y a la corrupción ejercida por algunos funcionarios en la elaboración
de tales programas de desarrollo.
Otro caso más que coadyuva al atraso en el desarrollo de los países de América, es la ignominiosa sangría establecida
por los Estados Unidos, principalmente de atraer, mediante acuerdos con instituciones de educación superior,
ofreciendo becas a los alumnos de las distintas facultades en que se hayan distinguido, para atender cursos de
posgrado en especialización académica, técnica o científica, dejando al país en donde esto ocurra, sin la élite avanzada
de su juventud, la cual constituye de manera innegable, la forja del futuro de ese lugar. Una vez terminados sus
estudios, los grandes consorcios les ofrecen empleos con una alta remuneración y se quedan. La carencia de un
verdadero sentido de nacionalidad y de patriotismo, inclusive, hace que esta juventud ya no regrese a difundir
los conocimientos adquiridos en el extranjero para ayudar al progreso de su nación. Ni sus propios gobiernos les
estimulan para que regresen. La juventud que permaneció, carece de tal preparación y el atraso continúa.
Todo ello conlleva al estado actual prevaleciente en América Latina. El pueblo, la masa, sufriendo los estragos
causados por políticas erróneas en diversos ámbitos, busca desesperadamente solución a sus problemas económicos
ingentes. Al no encontrar incentivos laborales ni comerciales, acude a la migración hacia los Estados Unidos de
América, donde, por tradición familiar desde antaño se ha recurrido para aliviar la pobreza endémica y el futuro
incierto que enfrentan.
Los migrantes de algunos países sudamericanos optan por buscar la solución en España, ya que la solidez del Euro,
su alto desarrollo económico, el mismo idioma, la fisonomía congénita, la exención de visado, y al costo del viaje
comparativamente menor, hacen más factible su cometido.
Dicha migración la realizan después de agotar la búsqueda a una solución local inmediata de su problema. Deciden,
sin más, que uno o varios miembros de la familia emprendan el viaje. Ello, la mayoría de las veces, sin el previo
conocimiento y estudio del idioma, geografía y costumbres. En muchos casos, igualmente, sin contar con una
especialización laboral. Venden o hipotecan las pocas pertenencias que aún retienen, o consiguen quien les preste
lo necesario. Reparten los fondos así obtenidos entre los que se quedan para su sustento durante el lapso en que
empiecen a remitir fondos resultantes de su trabajo y el resto se lo quedan para solventar los gastos de la travesía.
Esta decisión la alientan las noticias en el radio y la televisión así como la lectura fomentada en periódicos y revistas
por algunos “activistas” quienes les invitan a efectuar esta migración con la deslumbrante promesa de una inminente
“reforma integral” sin alertarles sobre los riesgos a que se someterán en una aventura de ésta índole. recalcando la
prerrogativa de “los derechos humanos” pero omitiendo mencionar las obligaciones sobre todo legales que se deben
cumplimentar en una verdadera inmigración. Tales obligaciones y requisitos no son privativos de los Estados
Unidos, sino de cualquier otro país institucionalmente establecido. Ello no obsta para que se arriesguen a entrar
sin la documentación correspondiente, ya que varios países tienen colmada la cuota de inmigración No contando
con los requisitos legales para inmigrar, durante el recorrido a la frontera con su país vecino al norte, tanto los centroamericanos
y mexicanos son objeto de vejaciones, peligros y exacciones tanto por grupos bandoleros o sicarios,
como por algunos funcionarios oficiales de policía, migración y aduanales.
Cuando al fin logran arribar a la frontera con los Estados Unidos, (algunos otros lo intentan vía marítima), buscan,
si no lo han contratado previamente, quién les ayude a penetrar subrepticiamente sin ser detectados por la Patrulla
Fronteriza. Hacen contacto, al azar o por recomendación con alguna persona dedicada al tráfico humano, vulgarmente
conocida como “Coyote” quien, mediante el precio adelantado de determinada cantidad, ofrece llevarles hasta la
ciudad elegida En la actualidad, los “Coyotes” están cobrando de 10 a 20 mil dólares por persona. En esa frontera,
aguardan el tiempo necesario en que el “Coyote” considere que las condiciones o arreglos prevalecientes sean los
adecuados para intentar el cruce. Dicho personaje elige los lugares y tiempo precisos, sin advertir, en muchos
ocasiones, sobre el equipo y bastimento necesarios en dicha travesía. Actualmente debido a los equipamientos de
numeroso personal calificado y a la alta tecnología establecidos por las autoridades de inmigración a lo largo de la
frontera, prefieren efectuar la aventura a través del desierto de Arizona por carecer de tanta vigilancia.
El “Coyote” en ocasiones les deja abandonados a su propia suerte en alguna etapa de la travesía, ante alguna situación
de peligro en la consecución de su cometido y el migrante queda a la deriva en el desierto y si la Patrulla Fronteriza
no les detecta a tiempo, el agua y sus alimentos precarios se agotan al extenderse el transcurso de la caminata. Cada
día aumenta el número de fallecidos por insolación, inanición, sed, etc. Si tienen la suerte de llegar hasta el punto
programado, el “Coyote” les retiene en las llamadas “Casas de seguridad”, exigiéndoles mayor cantidad por sus servicios,
acudiendo a sus familiares o amigos residentes en los Estados Unidos, hasta que satisfagan sus peticiones. En
ese cautiverio viven amontonados, algunas veces desnudos, bajo constante amenaza, con exiguos alimentos y sin
atención médica.
Una vez satisfechas las demandas del “Coyote”, y si no han sido descubiertos aún por los organismos encargados
de aplicar las leyes correspondientes al secuestro o por denuncia ante las autoridades de inmigración empieza otro
“Viacrucis” al buscar un empleo. Si cuentan con alguna profesión o especialidad, el mercado laboral les ofrece
pocas oportunidades al incurrir ante severas sanciones legales por emplear trabajadores sin la documentación
necesaria. Si encontrasen empleo con alguien que decida correr tal riesgo, lo hace ofreciendo un salario menor al
correspondiente y sin los beneficios laborales a que tiene derecho por ley.
Si logran pasar desapercibidos por las autoridades por largo tiempo, al paso de los años no pueden obtener los
beneficios que el Estado ofrece debido a su condición indocumentada. Tal problema pasa consecuentemente a los
hijos no nacidos en los Estados Unidos, truncando sus aspiraciones colegiales y laborales por igual.
Un recurso usado con mucha frecuencia, es el que mujeres , tanto esposas como hijas de los migrantes mencionados,
se embaracen con objeto de obtener la residencia por medio del recién nacido en este país. Es bastante doloroso
ver a tanta adolescentes con sus crías, perdiendo su etapa juvenil al contraer la maternidad, no con el objeto fundamental
de formar una familia, basada en principios éticos y morales, sino el tener un hijo con propósito diferente. Es
decepcionante e indignante el ver que algunas instituciones, oficiales y particulares se vean precisadas a recoger
niños abandonados por madres jóvenes al no aceptar la responsabilidad que impone la maternidad. Una de tales
instituciones tiene un compartimento en su pared exterior en forma de cajón con tapadera móvil, en donde la
madre que quiera abandonar a su hijo recién nacido lo pueda hacer subrepticiamente. Una alarma interior se acciona
al depositar la criatura con objeto de que el personal de dicha institución se aboque a su cuidado. Tal hecho es
verdaderamente triste y desgarrador.
Los “Activistas” incitan a estos migrantes a protestar por la ausencia de beneficios que si se otorgan a residentes
legales en el país aduciendo los “Derechos Humanos”, realizando marchas y plantones exigiendo una “Reforma
integral humanitaria”, enarbolando banderas de sus respectivos países de origen, boicoteando la ya de por si magra
economía al negarse a efectuar compras o negocios en determinada fecha. Durante el último Censo se propagó
el temor a participar en su realización, ni proporcionar los datos requeridos indispensables para la elaboración de
los diversos programas gubernamentales. La consecuencia de tales acciones reacciona una actitud más rigurosa y
tirante por parte de los organismos involucrados en la solución del problema migratorio en que viven varios millones
de extranjeros.
En particular, en el estado de Arizona se ha recurrido a las autoridades, no sólo del Departamento de Inmigración,
para efectuar redadas en negocios comerciales e industriales y arrestar a los trabajadores bajo el cargo de suplantación
o robo de identidad y a efectuar detenciones bajo el cargo de infracciones al reglamento de tránsito, etc.
En la actualidad, Arizona es uno de los estados de la Unión quien ha sufrido mayores consecuencias por la falta
de una reglamentación adecuada, ya que miles de personas han sido forzadas al éxodo, tanto a su lugar de origen,
como para probar suerte en otro Estado , dejando desolado al comercio en general, principalmente en la ciudad
de Phoenix.
Este problema, que afecta no sólo a la Nación, sino que provoca un caos muy grave en el seno social y espiritual de
la familia, desestabilizado con tal desintegración de los principios fundamentalmente morales. ya que el padre y la
madre tienen ambos que trabajar ante lo magro de su sueldos relegando, por falta de tiempo, la atención y cuidado
eficiente en la educación y comportamiento de los hijos quienes al carecer de la supervisión adecuada, se dedican,
en multitud de casos, a actividades negativas perdiendo el respeto a sus progenitores. Se han dado casos en que
el hijo o la hija, al recibir restricciones a tal o cual actividad que se les ocurra realizar, han llegado al extremo de
amenazar a sus padres con denunciarles ante el Departamento de Inmigración referente a su calidad indocumentada,
con el fin de lograr su capricho.
Últimamente, un hecho desafortunado ha venido a empeorar la situación migrante en general: el desenfrenado
tráfico de drogas. Pese a tenaces esfuerzos en su lucha en contra de su propagación, día a día el problema se torna
más grave, pues los migrantes son presa fácil de involucrarse en ello debido al atractivo ofrecimiento económico
por su participación, ya que al lograr llegar a la frontera, se encuentran con que durante la travesía fueron despojados de
los fondos de viaje. Ahí les aborda una persona que les resuelve tal problema al ofrecerles jugosa paga por transportar un
bulto con la droga. La Patrulla Fronteriza, apoyada por elementos de la Guardia Nacional, escrupulosamente evitan
el contrabando de droga en la frontera Y en consecuencia, actúan con mayor recelo, ya que los narcotraficantes
obran desalmadamente con tal saña que a todo aquel migrante que decline tal ofrecimiento, lo ejecutan en el acto
evitando posible delación. Obvio es hacer notar que al migrante sorprendido en tal delito, su situación legal se
agrava enormemente.
Esperemos en que en un plazo no más lejano, dada la importancia inherente en la totalidad de esta problemática,
los integrantes de las diversas dependencias gubernamentales se comprometan a encontrar la solución idónea a
este flagelo.