Fernando Tapia Grijalva LP 1

Tapia Grijalva, Fernando
(Rayón, Sonora, México). Es egresado del Doctorado del Departamento de Español y Portugués de la Universidad
de Arizona, en Tucson. Investiga la cultura y la literatura mexicana y chicana en la frontera México Estados Unidos.
Actualmente es Profesor en el Departamento de Psicología y Ciencias de la Comunicación, en la Universidad de
Sonora, México. Su tesis, Ideología y poesía en el exilio: cuatro poetas mexicanos en el suroeste norteamericano
(1900-1920), es uno de los primeros estudios relacionados con la cultura del primer exilio mexicano del siglo XX.
Enrique Flores Magón y la poesía romántica anarquista en el exilio norteamericano
Introducción
El propósito de este ensayo es identificar algunos rasgos y características de la poesía romántica anarquista del
escritor mexicano Enrique Flores Magón. Asimismo, se explora el ambiente social y político que dio lugar a este
tipo de expresión literaria. Sin duda alguna, se trata de una manifestación poética diferente a la que se producía en
suelo mexicano, ya que el exilio generó su propio discurso y su propia ideología. Del estudio de esta poesía se desprende
que las contribuciones de este escritor exiliado estaban íntimamente relacionadas con las exigencias que le
imponían las comunidades de mexicanos y latinos, que habitaban mayoritariamente en las ciudades fronterizas del
suroeste norteamericano. Asimismo, debido a las corrientes del pensamiento que florecían en Norteamérica, Enrique
Flores Magón pudo exponerse a las nuevas tendencias internacionalistas que lo distanciaron de los grupos culturales
que operaban en su patria. El análisis de su producción poética nos indicará, que a través de la parodia, el yo
lírico enriquece el discurso popular y desacraliza las producciones poéticas promovidas por el canon nacionalista.
Por otra parte, su visión ideológica de anarquista combatiente, lo llevará a criticar el romanticismo acomodaticio
imperante en suelo mexicano, el cual, promovía los valores de los poderosos y pretendía justificar el orden social existente.
Breve Biografía
Enrique Flores Magón nació el año 1877 en San Antonio Teotitlán, Oaxaca. Desde muy temprana edad participó
con sus hermanos Jesús y Ricardo, así como con otros liberales, en actividades políticas en contra de la dictadura
de Porfirio Díaz . Fue principalmente a través de la prensa escrita, que los Flores Magón ejercieron una crítica
sistemática contra el régimen de Díaz. El dictador terminó por expatriar a Ricardo y a Enrique a los Estados
Unidos en 1904, junto con algunos miembros fundadores del Partido Liberal Mexicano. Ya en el exilio, volvieron
a publicar el periódico Regeneración, que habían fundado en México en 1900. Gracias a este periódico, pudieron
mantener informada a la comunidad mexicana y mexicoamericana, sobre los acontecimientos políticos y sociales
que tenían lugar en México y el mundo.
Aunque la fama de Enrique fue menos notoria que la de Ricardo, su producción literaria no deja de ser importante
para evaluar las dimensiones y tendencias que el romanticismo tardío alcanzó, durante el primer exilio mexicano
del siglo XX. Como bien se ha documentado, la cultura de este primer exilio se debilitó con el triunfo de la revolución
y con el regreso de los expatriados a partir de 1920 . Enrique Flores Magón, aprovechó el llamado del nuevo gobierno
de la revolución para regresar a México el día 4 de marzo de 1923. En esta última etapa de su vida, contribuyó con
el movimiento campesino y obrero mexicano. Murió en la ciudad de México el 28 de octubre de 1954.
Anarquismo y romanticismo en el exilio
En relación a la producción de la cultura del exilio, Oscar Somoza y Armando Miguélez concluyen en su importante
investigación sobre las aportaciones de los exilados durante la revolución mexicana, que en este período de 1910 a
1920, los escritores se inclinaron por los temas patrióticos y revolucionarios (1-39). En este marco, Enrique Flores
Magón, claramente se perfila como un escritor que reúne las características mencionadas. En un estudio posterior
sobre la expresión poética del anarquismo al norte del Río Bravo durante el periodo de 1904 a 1918, Miguélez
señala que Enrique Flores Magón fue el que cultivó con más éxito la poesía paródica, ya que “Él usó en sus creaciones
literarias cuando quería enseñar y contribuir a la concienciación de los trabajadores, diálogos, apólogos, alegorías,
cuentos y también poesías” (161).
Es indudable que el activismo político de este escritor limitó sus posibilidades creativas; aun así, su poesía y sus
cuentos no dejan de ser importantes, pues aportan elementos ideológicos y estéticos que caracterizan una literatura
partidista dentro de la historia literaria de México. La poética que determinó y sujetó su producción es de carácter
romántico y lo afilió a lo que Andre Reszler llama estética anarquista, en la cual, el arte es una experiencia donde
el concepto de la acción directa obliga al artista a comprometerse con los cambios sociales (8).
La poética anarquista es de carácter romántico debido a que tanto el socialismo como el anarquismo, son doctrinas
afiliadas a los movimientos románticos, pues como bien opina Antonio Manclús: “van a coincidir, aunque no lo
quieran, en un ambiente que se expresa románticamente, en un estilo y en una actitud que une la liberación del
sentimentalismo a la idea de un cambio revolucionario, a la idea de la aparición de una situación específicamente
revolucionaria” (42). Los principios anarquistas profesados por Enrique Flores Magón, lo hermanan con un
romanticismo periférico cuya poética estuvo apegada a la ideología del magonismo. Es importante señalar, que Ricardo
Flores Magón, el líder del grupo, estableció los lineamientos para que la creación verbal de los colaboradores del
periódico Regeneración, se apegaran a la ideología del partido. Él fue el responsable de fijar las bases de un programa
político al cual se debería sujetar lo estético. También favoreció la idea de que el arte debía desempeñar una función
homogenizadora y la obligación del artista debía consistir en hacer sentir a otros lo que ellos como creadores
sentían y pensaban. Ese afán propagandístico y de comunicación directa del arte encamina a Ricardo a declararse
por un arte comprometido con los cambios sociales, actitud que lo distancia de la corriente modernista. En una
carta enviada a Elena White, Ricardo Flores Magón manifestaba su oposición a la corriente modernista que defendía
el concepto del Arte por el Arte:
“Eso del Arte por el Arte mismo es un absurdo y sus defensores han crispado siempre mis nervios. Siento por el
arte tan reverente admiración y amor que me lastima verlo prostituido por personas que no teniendo el poder de
hacer sentir a otras lo que ellas sienten ni hacerlas pensar lo que ellas piensan, ocultan su impotencia bajo el mote
de “Arte por el Arte mismo” (22-28).
Las ideas estéticas de Ricardo Flores Magón fueron compartidas por su hermano, quien sujetó su poesía a los
lineamientos del romanticismo anarquista defendido por su hermano. El romanticismo anarquista de los hermanos
Flores Magón los alejó de la corriente modernista, la cual ellos rechazaron por considerarla ausente de compromiso
social. Es evidente que tanto Enrique como Ricardo, no alcanzaron a percibir que el modernismo ya era en sí mismo
un movimiento de protesta y que, aunque este movimiento en su primera etapa se consideró escapista, como bien
lo señala Max Henríquez Ureña (33), no dejó de ser una reacción en contra de un romanticismo conservador,
tedioso y repetitivo arraigado en el alma colectiva. Ciertamente, los Flores Magón no lograron comprender que
el Arte por el Arte de los modernistas, como señala Ernest Fischer, fue un movimiento que surgió en el período
posrevolucionario del mundo burgués, junto con la corriente realista y constituyó una airada protesta contra el
utilitarismo vulgar y mercantil de los capitalistas (28).
La crítica de Ricardo y Enrique Flores Magón al movimiento modernista parte de sus actitudes como luchadores
sociales, en donde el artista es visto como un revolucionario. Todo parece indicar que los Flores Magón desconocían
que el movimiento del Arte por el Arte ya se oponía al mundo materialista del capitalismo.
Una vez establecida la posición partidista de la estética del magonismo, es importante describir brevemente la
evolución política del grupo y específicamente de Enrique. Por la lectura de Regeneración se concluye, que uno de
los principales objetivos de los magonistas consistía en terminar con la dictadura porfirista a través de las armas,
y una vez logrado el triunfo, establecer un gobierno que respetara la libertad individual. El grupo, encabezado por
Ricardo, fue el forjador de la insurrección que habría de estallar en 1910 y que terminó prácticamente en 1920.
En 1917 y 1918, los líderes del Partido Liberal realizaron un balance de la lucha, declarando que la revolución se
había quedado a medio camino. En esos años, los magonistas formaban parte de los grupos liberales que llevaron
al poder a Francisco I. Madero, el primer presidente electo de México después de la caída de Díaz. Estos grupos
buscaban cambios basados en la doctrina del liberalismo económico, que consistía en permitir la absoluta libertad
individual para realizar negocios y actividades sociales y económicas, sin que el estado limitara en alguna forma
esas libertades. Ya desde 1901, cuando se fundó el Partido Liberal Mexicano para luchar contra la dictadura porfirista,
los miembros fundadores decidieron que el periódico Regeneración, sería el órgano de comunicación masiva del
partido. La dictadura, que estaba en desacuerdo con las demandas de los liberales, reaccionó con violencia, hasta
llegar a clausurar el periódico y expatriar a sus fundadores en 1904. Es en el exilio norteamericano, cuando el grupo
encabezado por Ricardo Flores Magón, funda la corriente ideológica que se conoce como magonismo.
En 1911, y en suelo norteamericano, la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano, a través del periódico
Regeneración, se definió ideológicamente como anarco-comunista. Es la primera muestra de simpatía del magonismo
con la corriente anarquista. Este viraje de los magonistas los va a separar para siempre de las ideas liberales con
las que iniciaron el movimiento, aunque decidieron mantener el nombre original del partido que ellos fundaron.
Esta nueva filiación política de los magonistas es explicable por su situación de exiliados, pues el exilio los separó
del suelo patrio y los desvinculó de la realidad política del momento, como bien lo señala Armando Bartra: “En
un movimiento esencialmente espontáneo encabezado por caudillos, como fue la revolución mexicana, es
materialmente imposible pretender jugar un papel de dirección real mediante el solo recurso de lanzar consignas
y directivas a partir de un centro puramente político, y, además, en el exilio” (33).
Un factor que debe tomarse en cuenta al analizar el papel del magonismo en el exilio, es el hecho que a través del
periódico, los magonistas contribuyeron a la creación de un sentimiento antiporfirista, al mismo tiempo que se
creaba una gran red de simpatizantes y lectores. Regeneración, que siguió publicándose en el exilio, primero se
publicó en San Antonio, Texas, después en Saint Louis, Missouri, y finalmente en Los Ángeles, California. En
1904 empezó con un tiraje de 11,000 ejemplares semanales, pronto aumentó hasta 22,000, de los cuales se enviaban a
México más de la mitad y el resto se distribuía entre la población del suroeste americano, como bien señala Bartra
(41). A. Ojeda y C. Millán comentan que el receptor del mensaje del periódico no era únicamente aquél que sabía
leer y escribir, sino que tan pronto como un periódico caía en manos de alguien, tanto en México como en el suroeste
americano, se aglutinaban a su alrededor grupos de personas que deseaban escuchar el mensaje:
“Valiéndose de no sé que medios que siempre son distintos pero siempre eficaces, el semanario se filtraba por todas
partes, y aparecía de la manera más inopinada. Se ocurría a la introducción en latas que aparentemente tenían
conservas, a colocarlo como papel de envoltura, o ponerlo hasta en las valijas diplomáticas. Bastaba que un número
llegase a un pueblo para que pasara de mano en mano, se copiara o refiriera en contenido a cuanto ser anida en
cada clima (94).
La simpatía de los magonistas hacia el anarquismo fue una consecuencia lógica de su liberalismo, pues esta última
corriente tan arraigada en México debido al trabajo realizado por los juaristas, buscaba la creación de leyes más justas
que protegieran la libertad individual, y en esa forma, restringieran el poder estatal. En los Flores Magón esta
restricción al poder estatal se transformó en una oposición a la existencia misma del estado. Eduardo Blanquel, un
conocido estudioso del magonismo, interpreta muy bien ese viraje de los Flores Magón hacia el anarquismo. Al explicar la
relación entre liberalismo y anarquismo, Blanquel señala cómo este último es una variante de la libertad individual
que no admite ninguna forma externa de gobierno: “De la forma clásica liberal de que el mejor es el gobierno que
gobierna menos, el anarquismo, sin graduación alguna, concluye que el mejor gobierno es el que no existe” (31-32).
La poesía de Enrique Flores Magón
La franca afiliación de los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón hacia el anarquismo, está bien documentada
en el periódico del partido. En las páginas de Regeneración, la poesía de Enrique es un buen indicador de los
cambios ideológicos de los magonistas hacia esa corriente ideológica. La poesía de Enrique es partidista porque
responde a las necesidades del partido. La expresión de los ideales anarquistas en la creación verbal de Enrique
Flores Magón está íntimamente relacionada con la expresión de las ideas anarquistas del grupo magonista dirigido
por su hermano Ricardo.
Esta tendencia de convertir la literatura en un arma del partido fue explicada por V.I. Lenin, quien había identificado
la literatura partidista como aquélla que debía de ser rueda y tornillo de un solo y gran mecanismo socialdemócrata,
puesto en movimiento por la vanguardia consciente de toda la clase obrera. La labor literaria debía ser una parte
integrante del trabajo organizado, coordinado y unificado del Partido Social Demócrata (19).
Aunque la poesía de Enrique entra dentro de esta categoría, no es únicamente por su carácter propagandístico
que se distingue de la literatura partidista, sino por su intención de desprestigiar las formas estéticas de la sociedad
dominante a través de la parodia.
Es de singular importancia la poesía paródica partidista de Enrique Flores Magón, pues no tiene precedentes en la
historia del exilio mexicano. Esta poesía paródica partidista está asociada a un concepto de la acción revolucionaria que
transformaría el viejo orden de la dictadura. Dos etapas se distinguen en la evolución creativa de Enrique Flores
Magón: en la primera, su poesía es paródica partidista nacional, porque su tema es México; en la segunda, su poesía
adquiere un carácter partidista internacionalista, porque su tema son todos los habitantes de la tierra.
El objetivo de la primera etapa estuvo encaminado a la creación de una ideología contestataria cercana a la problemática
concreta del pueblo mexicano. En este sentido el mensaje poético estuvo dirigido a un lector perteneciente a
las clases trabajadoras a las cuales se buscaba transformar y desideologizar; es decir, la intención era educar a las
masas para que dejaran de creer en la ideología burguesa dominante y se declararan partidarias de los valores del
anarquismo. Para el éxito del plan propagandístico utilizaban como vehículo de comunicación las formas artísticas
dominantes promovidas por el romanticismo. En otras palabras, se utilizaban las formas populares dominantes de
la corriente romántica, con el fin de introducir un nuevo contenido.
El objetivo de la segunda etapa consistió en propagar las ideas anarquistas a todo el mundo. La intención del
hablante poético era buscar un mundo mejor para todos los seres humanos que abrazaran la doctrina del anarquismo.
En esta etapa el tema de la patria se diluye en abstracciones de hermandad universal.
Dos poemas paródicos
Los poemas paródicos rescatados de Regeneración, que ameritan un comentario textual y que corresponden a la
primera etapa creativa de Enrique Flores Magón, son: “Tierra y libertad, himno revolucionario”, parodia del himno
nacional mexicano que se escribió con el objeto de ser cantado en lugar del himno nacional promovido por el
gobierno, y “Tu reino concluyó”. Esta última es una parodia de “Las “Golondrinas” del poeta romántico español
Gustavo Adolfo Bécquer.
Himno Nacional Mexicano Tierra y libertad
Francisco González Bocanegra Himno revolucionario: Enrique Flores Magón
Mejicanos, al grito de guerra Proletarios al grito de guerra
el acero aprestad y el bridón, por ideales luchad con valor;
y retiemble en sus centros la tierra, y expropiad, atrevidos, la tierra
al sonoro rugir del cañón. que detenta nuestro explotador
Estrofa I Estrofa I
¡Ciña oh patria!, tus sienes de oliva, Proletarios precisa que unidos,
de la paz el arcángel divino, derrumbemos la vil construcción
que en el cielo tu eterno destino, del sistema burgués que oprimidos
por el dedo de Dios se escribió. nos sujeta con la explotación;
Mas si osare un extraño enemigo que ya es tiempo que libres seamos
profanar con su planta tu suelo, y dejemos también de sufrir,
piensa ¡oh Patria querida! que el cielo siendo todos iguales y hermanos
un soldado en cada hijo te dio. con el mismo derecho a vivir
Coro Coro
Estrofa II Estrofa II
En sangrientos combates los viste Demostremos que somos conscientes,
por tu amor palpitando sus senos, y que amamos la idea de verdad,
arrostrar la metralla serenos, combatiendo tenaces de frente
y la muerte o la gloria buscar. al rico, al fraile y a la autoridad;
Si el recuerdo de antiguas hazañas pues si libres queremos, hermanos,
de tus hijos inflama la mente, encontrarnos algún bello día,
los laureles del triunfo, tu frente es preciso apretar nuestras manos
volverán inmortales a ornar en los cuellos de tal trilogía
Coro Proletarios. ..( se repite)
Estrofa III
Como al golpe del rayo la encina, Al que sufra en los duros presidios
se derrumba hasta el hondo torrente, por la causa de la humanidad,
la discordia vencida, impotente, demos pruebas de ser sus amigos
a los pies del arcángel, cayó. y luchemos por su libertad.
Ya no más, de tus hijos la sangre, Que es deber arrancar de las garras
se derrama en contienda de hermanos; de los buitres del gran capital
sólo encuentra el acero en sus manos a los buenos que, tras de las barras,
quien tu nombre sagrado insultó amenaza una prueba mortal.
Coro Proletarios… (se repite)
Estrofa IV
Del guerrero inmortal de Zempoala Si en la lucha emprendida queremos
te defienda la espada terrible, conquistar nuestra emancipación,
y sostiene su brazo invencible ningún jefe imponerse dejemos,
tu sagrado pendón tricolor. e impidamos así una traición.
El será del feliz mejicano Pues los hombres que adquieren un puesto
en la paz y en la guerra el caudillo, en el cual ejercer un poder,
porque él supo sus armas, de brillo se transforman tiranos bien presto
circundar, en los campos de honor. porque el miedo los echa a perder.
Coro Proletarios… (se repite)
Estrofa V
¡Guerra! ¡guerra! sin tregua al que intente, Proletarios: alzad vuestras frentes,
de la Patria manchar los blasones! las cadenas de esclavos romped,
¡Guerra! ¡guerra! los patrios pendones despojad de prejuicios las mentes
en las olas de sangre empapad. y las nuevas ideas aprended.
¡Guerra! ¡guerra! en el monte, en el valle, y al llamar del clarín a la guerra,
los cañones horrísonos truenan, con arrojo al combate marchad
y los ecos sonoros resuenen a tomar para siempre la tierra
con las voces de ¡Unión! ¡Libertad! y también a ganar libertad.
Coro Proletarios…(se repite)
Regeneración del 14 de febrero de 1914. (1)
Himno nacional mexicano
Del libro
Francisco González Bocanegra,
su Vida y Su obra,
de Joaquín A. Peñalosa (271-272)
LIII
Gustavo Adolfo Bécquer Enrique Flores Magón
Tu reino concluyó
Canción revolucionaria
Volverán las oscuras golondrinas Volverá por los campos mexicanos
a tu balcón sus nidos a colgar, nuevamente a reinar tranquilidad;
y otra vez con el ala a sus cristales: volveremos a ser todos hermanos,
jugando llamarán; bajo el lema de “Tierra y Libertad”
pero aquéllas que el vuelo refrenaban, pero el reino de los malvados ricos
tu hermosura y mi dicha al contemplar; ése, no volverá
aquéllas que aprendieron nuestros nombres, Volverán los bribones de bonete
ésas…no volverán! pero el reino de los malvados ricos
Volverán las tupidas madreselvas pretendiendo a los peones embaucar;
de tu jardín las tapias a escalar, volverán los bandidos de sorbete
y otra vez a la tarde, aun más hermosa, tras de incautos que puedan explotar;
sus flores se abrirán; pero aquéllos que fueron inconscientes,
pero aquéllas cuajadas de rocío, ésos no volverán.
cuyas gotas mirábamos temblar Volverán los obreros rebelados
y caer, como lágrimas del día… la herramienta con ánimo a empuñar;
ésas… no volverán! volverán muchos peones al arado
Volverán del amor en tus oídos y a la tierra amorosa a cultivar;
las palabras ardientes a sonar; pero aquéllos que fueron tan esclavos,
tu corazón, de su profundo sueño burgués, no volverán.
tal vez despertará; Volverán las entrañas de la tierra
pero mudo y absorto y de rodillas, mil riquezas de nuevo a producir;
como se adora a Dios ante su altar, volverán de talleres y de fábricas
como yo te he querido…, desengáñate: variedades de objetos a surgir;
así no te querrán! pero…toda esa riqueza inmensa,
Bécquer, G. A., Obras Completas (428). burgués, no es para ti.
Porque nada será ya producido
para el uso del pillo explotador;
pues quien quiera vivir y ser querido
tendrá que hacerse honrado productor,
ya ves pues, parásito, que en México,
tu reino concluyó.
pero…toda esa riqueza inmensa,
burgués, no es para ti.
Porque nada será ya producido
para el uso del pillo explotador;
pues quien quiera vivir y ser querido
tendrá que hacerse honrado productor,
ya ves pues, parásito, que en México,
tu reino concluyó.
Regeneración del 23 de octubre
De 1915. (2)
Dos poemas internacionalistas
De los poemas de carácter partidista que corresponden a la etapa anarquista internacionalista de Enrique Flores
Magón, ameritan comentarse: “El servil y el digno”, y un poema llamado “Invocación”.
El servil y el digno Invocación
El esclavo Madre anarquía, que al irredento
Esclavo soy que por el mundo vago esclavo
arrastrando cadenas y grilletes, prestas alientos y esperanzas nuevas,
prejuicios y atavismos en mi traigo que llevas por los campos y poblados
y la espalda sangrando por el fuete sueños de redención para la gleba
sin embargo, contento en ser esclavo,
la mano beso del que trae bonete, Dale a mi pluma los fulgentes rayos
me doblego ante el oro del malvado del ideal prodigioso que en ti llevas,
y respeto al mandón y su machete para tornar, a los cobardes, bravos
que se lancen con ánimo a la brega.
Esclavo soy y sudoroso extraigo Altas las frentes, descubierto el pecho,
los tesoros y frutos de la tierra empuñando en las manos atrevidas
que presuroso y diligente traigo el fusil redentor que su derecho
a las plantas del amo que me aterra innegable que tienen a la vida,
Y cuyo cariño para mí no atraigo les ayude a implementarlo
Por más que, servil, no le hago guerra. como un hecho
que haga a la humanidad
manumitida.
De Regeneración del 30 de
Septiembre de 1916 (2)
El rebelde
Rebelde soy que por las sierras vago
rotas ya mis cadenas y grilletes,
pues libre la mente, por fortuna, traigo
y me subleva el fustigar del fuete.
y dispuesto a dejar de ser esclavo,
me afrento contra el pillo del bonete,
arremeto contra el amo azás malvado,
y contra ellos y el mandón uso el machete
trabajo, sí; y sudoroso extraigo
los tesoros y frutos de la tierra;
mas nunca presuroso se los traigo
a sus plantas al amo que a otro aterra;
pues aunque sus iras sobre mí me atraigo,
he declarado al amo abierta guerra.
De Regeneración del 19 de febrero de 1916. (3)
Los cuatro poemas son claros ejemplos de las dos etapas en la evolución del pensamiento de Enrique Flores
Magón. Los poemas paródicos corresponden al período partidista mexicano y los dos últimos, corresponden al
período partidista universalista del poeta.
El himno revolucionario “Tierra y Libertad” está escrito en octavas italianas que fue la versificación utilizada por
el romántico mexicano Francisco González Bocanegra, al escribir himno nacional.
Enrique escogió el “Himno Nacional Mexicano” por ser uno de los cantos más populares entre sus compatriotas.
Aprovechó la popularidad del himno para utilizarlo como vehículo de comunicación, con el fin de dirigir su
mensaje propagandístico a los lectores de Regeneración. Como parodia de un himno que respondía al proyecto
nacionalista del nuevo liberalismo mexicano nacido de los movimientos de independencia y revolución, buscaba el
desprestigio de las formas nacional-burguesas que se afianzaron en México en la época del general Antonio López
Santa Ana . Fue precisamente bajo el gobierno de este militar, en 1854, cuando se organizó el certamen del himno.
El triunfador del certamen fue el poeta romántico Francisco González Bocanegra. En los años subsiguientes, el
himno se distribuyó por órdenes expresas del presidente López de Santana a todas las oficinas públicas, para que
se interpretara y se cantara por la población que asistía a eventos cívicos en todo el territorio nacional. Para 1914,
fecha en la que Flores Magón escribió la parodia, el himno era parte del alma colectiva del pueblo mexicano. Las
estrofas del himno glorificaban a los héroes que habían forjado el destino de la patria y a esta última, como ente
abstracto, se dirigen los versos de la composición. La patria no sabe de divisiones de clase; todos los mexicanos son
iguales, pues se responde al principio liberal y romántico de que el individuo por sí solo es capaz de lograr vencer
todos los obstáculos para conseguir su cometido. Todos por igual tienen la obligación de luchar por la patria, por el
Estado, por sus instituciones y símbolos. Ese es el mensaje medular del “Himno Nacional Mexicano”.
La parodia de Flores Magón, por lo contrario, busca cantarle al auténtico héroe que ha forjado con su trabajo
material la riqueza de la patria: el proletario. En el himno paródico de Magón aparece la división de clases como
una sombra de injusticia sobre la realidad nacional. La patria ya no es un ente abstracto, sino que es la patria del
explotador quien, con su himno, ha convencido a los demás de que su sistema social es justo y que por tal razón, el
pobre, el campesino, el proletario, tiene la obligación de defenderlo. En el himno paródico “Tierra y Libertad”, el
grito de tierra y libertad opaca al grito oficial de unión, libertad. El hablante en el himno de Flores Magón busca la
destrucción de la unión promovida por el gobierno burgués partidario de los explotadores. El hablante en “Tierra
y libertad” busca desmantelar una unidad ideológica abstracta que quiere aparecer como inocente y portadora de
la verdad: el burgués, el clero y el gobierno. El hablante paródico descubre la ideología oculta del himno nacional.
Es así como la parodia desempeña una función satírica descubridora de lo oculto.
Se podría argumentar que el valor estético de la composición de Magón es insignificante, pero aun así, está apegada
a los lineamientos teóricos de la estética anarquista, en el sentido de ser una estética que celebra el poder creador
de la comunidad o del pueblo. En cierta medida buscaba fomentar el renacimiento de una arte popular que se
proclamara contra la autoridad prestigiosa de la clase dominante. Desde el exilio, este tipo de composiciones buscaba
desentrañar la verdad nacional, verdad que creía verse en la desigualdad social ocasionada por la explotación y que,
a pesar de esto, era posible destruir, para poder establecer un reinado de la utopía donde desaparecieran las contradicciones
sociales. La no aceptación de la voz lírica de un gobierno que restringiera sus actos a través de leyes, lo llevó al
terreno de la utopía. Esta utopía que el hablante poético pretende construir, sólo sería posible alcanzar con la desaparición
de las desigualdades. Para lograr construir esa sociedad ideal, era indispensable destruir a los tres poderes responsables
de la opresión y de la inequidad: el gobierno, el clero y el burgués. La creencia en ese mundo utópico, sitúa a Enrique
Flores Magón dentro de la corriente romántica.
En la misma línea romántica y utópica, el poema “Tu reino concluyó” reúne similares características paródico- partidistas
del anterior. Este último es una parodia de “Las Golondrinas” del gran romántico español Gustavo Adolfo Bécquer.
“Las Golondrinas” o la “Rima LIII”, una de las rimas más populares de Bécquer fue popularizada por los románticos
mexicanos, al grado tal, que fue musicalizada para ser cantada y así se dio a conocer a la mayoría de la población
de México. La popularidad de la rima ha sido reconocida por estudiosos de la poesía del poeta español. El crítico
Joaquín Entrambasaguas menciona que el amor platónico de Bécquer por Julia Espín “le llevó a escribir una de las
más bellas y populares rimas, en que queda, como recuerdo inefable de tanto sueño sin realidad, pero sin posible
olvido, el balcón originario y evocador de tanto goce y dolor (99).
La intención de Flores Magón al parodiar la rima de Bécquer fue sin duda satirizar a la burguesía mexicana, la
cual no tendría un lugar en su reino utópico. Todas aquellas situaciones negativas perturbadoras de la paz de los
trabajadores, ésas no volverán. Todo lo negativo del mundo burgués es desterrado por la voz lírica. El reino de los
malvados ricos, los inconscientes y los esclavos no formarán parte de la utopía magonista. Esta parodia buscaba
la satirización de las formas artísticas dominantes y, con esto, la creación de una estética alternativa al servicio de
la nueva sociedad. Es clara la pretensión de la voz lírica al pretender implantar la doctrina anarquista, y con ello,
la desaparición del estado burgués. Una vez eliminando la trilogía del poder: el clero, el burgués y el gobierno, el
pueblo podía dirigir su destino organizado en pequeñas comunidades. La risa satírica que despertaba la parodia
pretendía demoler la petrificación de las formas utilizadas por la clase dominante, y en alguna forma, empezar a
resquebrajar y a desmantelar el discurso ideológico oculto, que sostenía el prestigio de un mundo desigual e injusto.
Mijail Bajtin, quien estudió la parodia a profundidad, identificó la importancia de la misma y escribió:
…el poema paródico no es, en ningún caso, un poema. Tales géneros especiales de la palabra paródico-transformista,
como los enumerados por nosotros, son inestables, imperfectos desde el punto de vista compositivo, carentes de
esqueleto determinado y firme del género. En el campo de la antigüedad, la palabra paródico-transformista no
contaba con ningún género que la pudiese albergar. Todas esas variadas formas paródico-transformistas constituían
algo así como un universo aparte, fuera de los géneros o entre los géneros. Pero ese universo estaba unido, en primer
lugar, por un objetivo común: crear un correctivo cómico y crítico de todos los géneros directos existentes, de todos
los lenguajes, estilos y voces; obligar a ver, más allá de estos, otra realidad contradictoria, o inaprensible para ellos (427).
Existe una diferencia fundamental entre la parodia transformista que describe Bajtin y la parodia partidista de
Flores Magón. La primera no está determinada por la ideología política y es una forma libre que se da espontáneamente
en la sociedad. Esta parodia es la que funciona como un mecanismo crítico contra cualquier limitante de la expresión
artística, ya sea el estado u otras instituciones; por lo contrario, necesita de la libertad para poder sobrevivir. Es un
género que logra construir espacios fuera de las limitaciones ideológicas de la realidad.
Por lo contrario, la parodia partidista es una parodia limitada por la ideología del partido. Aunque esta ideología
sea contestataria, no deja de limitar la creatividad. Sin embargo, esta parodia partidista tiene puntos de contacto con
la transformista. Ambos son géneros que buscan el desprestigio de las formas artísticas dominantes, y al hacerlo,
buscan espacios en lo inefable, en lo indefinible, en el futuro. Estos espacios que sugiere la parodia son contradictorios
porque llevan dentro de sí un modelo de la realidad. Este modelo de la realidad es más claro en la parodia partidista
porque lo sugiere el plan político del partido; de tal forma, que si se parte del modelo de la sociedad que se critica
donde existen explotados y explotadores, en el espacio utópico se invertirá el orden y serán los explotados los que
detenten el poder. Es un modelo contradictorio porque destierra de su reino al explotador, así como el modelo del
que parte, que es el modelo de la sociedad capitalista, margina al explotado. En la parodia partidista de Magón
únicamente se invierte el orden.
Ahora bien, en la parodia transformista lo que se revoluciona es la expresión, y a través de ésta, se buscaban correctivos
a los géneros dominantes. El modelo de la realidad inmediata que se criticaba era también el modelo del futuro.
En otras palabras, los correctivos a los géneros dominantes sugerían un espacio inefable que tampoco se definía.
En eso estriba la contradicción del género paródico-transformista.
La realidad contradictoria de los espacios poéticos del futuro dominado por la ideología del partido es presentada por
Flores Magón en los poemas que se comentan. En ellos puede identificarse una realidad inaprensible, un proyecto
que buscaba concretizarse bajo los auspicios de una nueva sociedad.
En el exilio no se pudieron encontrar alternativas concretas para el establecimiento de una sociedad utópica en
suelo mexicano, y es posible que esa sea la razón por la cual Flores Magón abandonó su proyecto nacionalista y
entró en una segunda etapa de carácter universal en donde ya no se utiliza la parodia, sino una técnica que describe
situaciones políticas e ideológicas del internacionalismo anarquista. “El servil y el digno” es un buen ejemplo de
estas composiciones que tocan temas más abstractos y generales en relación con la explotación, la rebeldía y la
esclavitud. En la descripción del esclavo, la voz poética procura la identificación del lector con la situación descrita.
Una vez lograda la atención y el interés del lector, se pretende que éste pase a ser un rebelde, el cual es descrito en
la segunda parte del poema como un ser libre y trabajador que hará buen uso de los frutos del trabajo. Finalmente,
la meta del rebelde es la destrucción de la opresión para construir un mundo placentero sin desigualdades.
El mismo sentido partidista contiene el poema “Invocación”. Aunque claramente el poema presenta una serie de
valores relacionados con la ideología anarquista la cual contiene como elementos fundamentales los siguientes:
a) La esperanza de una nueva sociedad donde no existiría la división de clases, esperanza que trata de llegar al
campesinado y a los sectores oprimidos de la sociedad en general; b) La anarquía es el Dios al cual se dirige la voz
poética como un ser abstracto que brinda inspiración, para que se cumplan sus designios de guerra y en esa forma
establecer una sociedad sin gobiernos y sin jefes, una sociedad manumitida.
Como se mencionó anteriormente, en estos poemas el tema ya no es México, sino los ideales de una sociedad
universal. El aislamiento al que se sometió al grupo magonista en el exilio, distrajo la atención de Enrique sobre
los problemas mexicanos. En el año 1916, se publicaron los dos últimos poemas que se comentan. En ese año se
sentían los vientos de la Primera Guerra Mundial, y el periódico Regeneración dedicó sus últimos números a este
problema que era de interés general. Ricardo Flores Magón, escribió el último manifiesto sobre la sociedad utópica.
En éste hablaba de una nueva etapa donde la humanidad toda sería testigo del advenimiento de esa nueva sociedad. Es
la etapa en que Ricardo se había desvinculado de México debido a que como señala Gómez Quiñones: “En México,
él no tenía mucha audiencia. Los últimos números de Regeneración fueron de dos páginas, y había perdido sus
privilegios postales, incluso su buzón postal (59). Claramente, así como en los inicios del programa del Partido Liberal
Mexicano, Enrique siguió fiel a la ideología promovida por el grupo magonista. Las ideas internacionalistas promovidas
por Ricardo, fueron apoyadas por su poesía anarquista internacionalista. Con esta producción última, el poeta
muestra una nueva faceta del exilio: el internacionalismo. Un internacionalismo que abandona el proyecto utópico
nacional y lo sitúa en el terreno de la universalidad.
Con la exposición anterior se ha pretendido ofrecer un ejemplo de la poesía de tendencia en el exilio. Esta poesía
no floreció en México debido a que la corriente anarquista que lo fomentó tuvo que producirla fuera del país. Por
ser una poesía de carácter paródico y partidista, es reveladora de una posición contraria a la ideología dominante de
los grupos hegemónicos del liberalismo mexicano. Es una posición poética ligada al pensamiento anarquista que se
ofrecía como alternativa política contra el liberalismo burgués, que por esos años dominaba la política de México.
Aunque la poesía de Flores Magón es escueta, no deja de ofrecer las primeras muestras de una creación verbal
que por haberse producido en el exilio, pertenece al esquema ideológico de la poética de los desterrados. Es una
poesía que buscaba espacios poéticos a partir de los lineamientos del magonismo. La creación de Enrique Flores
Magón es un buen ejemplo de lo que aportó el exilio mexicano al campo de la estética literaria. La síntesis entre
ideología partidista y espacio estético está presente en los últimos dos poemas comentados. Aquí la voz poética no
se propone parodiar, sino únicamente ofrecer un espacio utópico para toda la humanidad.
Curiosamente, con la parodia se critica la ideología liberal dominante del país mexicano, pero con la intención de
imponer otra. De nuevo, el espacio poético es determinado por la ideología del magonismo. No es una parodia
transformista en el sentido estético, sino que está determinada por los valores del partido. Se trata de un espacio
estético controlado por una ideología que no puede alcanzar altos vuelos. Esta falta de libertad determina el arte y
lo somete al interés de los grupos de poder. Es por eso que en la síntesis poético-ideológica se impone una jerarquía
donde predominan los esquemas del poder político, restándole valor estético a la libertad creadora.
Contrario es el espacio poético ideológico donde se mantiene una jerarquía en la cual lo artístico predomina. En
la parodia de carácter transformista se manifiesta el predominio de lo estético. Lo estético apunta hacia lo inefable,
hacia lo indefinible, es un mundo sin seguridad ideológica, sin determinismo, es el espacio de la libertad.
Ahora bien, el mérito de Enrique Flores Magón al escribir esas parodias, estribó en haber desmantelado la realidad
de la sociedad dominante, la cual pretendía ocultar tras el manto ideológico, los valores de las clases dominantes.
Sus parodias cuestionan el valor del arte manipulado por el grupo en el poder que presentaba la realidad de una
sociedad igualitaria donde igualdad no había. Desde el exilio, el poeta logró percibir las contradicciones de la sociedad
mexicana y fue capaz de crear una poesía que respondía a su visión de exiliado. La poesía de Enrique Flores Magón
es un claro ejemplo de las contribuciones estético-ideológicas del exilio mexicano. Estas contribuciones se manifestaron
de la siguiente manera: en el campo estético aparece la parodia como elemento perturbador de la ideología estética
dominante; y en lo social, la propuesta de un modelo anarquista, para construir una nueva sociedad universal sin
desigualdades sociales.
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