Francisco X. Alarcón LP 2

Alarcón, Francisco X.

Poeta y educador chicano, nació en 1954 en Los Ángeles y de niño vivió en Guadalajara, México, pero desde los dieciocho años reside en California. Es autor de doce volúmenes de poesía, entre ellos: From the Other Side of Night / Del otro lado de la noche: New and Selected Poems (University of Arizona Press 2002).  Su libro más reciente de poesía es Ce Uno One: Poemas para el Nuevo Sol / Poems for the New Sun (Swan Scythe Press 2010).  Sus libros de poesía bilingüe para niños han sido galardonados con muchos premios y reconocimientos. Actualmente enseña en la Universidad de California en Davis.  Como respuesa a la leyes xenofóbicas anti-inmigrantes de Arizona y otros estados, creó la página de Facebook “Poets Reponding to SB 1070” que es visitada por miles al mes e incluye más de 2 000 poemas de todo el mundo: https://www.facebook.com/PoetryOfResistance?fref=ts.

Abuelita Elvira – Luna llena mía

tenía yo seis años
cuando te conocí,
Abuelita Elvira

yo, un pochito del
Norte buscando sus
raíces tormentosas

Papá, salvándonos.
al llevar su familia al Sur,
a México lleno de Sol

y tú, una Luna llena
brillando en el cielo
oscuro de mi niñez

oh, Gran Madre de
susurros y suspiros
venciendo las noches

hasta los helechos
se inclinaban ante
tu poder, tu esplendor

contigo aprendí
el alfabeto mágico
de hechizos y plegarias

el poder curativo
de plantas, remedios
para cuerpo y alma

tu maravillosa casona
era como el laberinto
de Tauro en Creta

abrir el gran portón
de tu casona era traspasar
un mágico portal

una selva crecía
en tu patio central
junto al pozo a China

oh, Abuelita Elvira,
me tomabas de la mano
junto a la tuya cada vez

que me bendecías,
me santiguabas,
me besabas en la frente

pero hiciste el error
de darle tu casona
en testamento en vida

a tu hijo, mi padre,
quien en naipes perdió
nuestra casa y la tuya

yo me tuve que ir
al Norte solo en busca
de un nuevo inicio

dieciocho años tenía
cuando en Los Ángeles
me dieron aviso

que tú, Abuela, habías
muerto sin casa, desolada,
en Guadalajara, México

tu destino fue el de una
verdadera Cihua-Coatl,
una Mujer Serpiente

tu tierra, tu vida
te las arrebataron
la perfidia, la maldad

tu nagual volador,
tu sabio tecolote batido
en pleno vuelo sin piedad

tú, Llorona curandera,
me llamas sin tregua
desde el Arroyo del Olvido

oigo, Abuela, tu llanto
junto con tu canto
dándome vida otra vez

y cuando te veo
en la pantalla de cine
encarnada como Última

comienzo a llorar,
sintiendo a través
de barreras del tiempo

tus bendiciones
de bondad, compasión
tolerancia y belleza…

oh, Abuelita Elvira,
Luna llena de plenitud
en el cielo oscuro mío

3 Comments

  1. Reply

    […] Sue en Revista la Palabra […]

  2. Reply
    Hector F. García March 4, 2014

    Pocas palabras describiendo elocuentemente una gran tragedia universal. Está ahí el cuadro de la madre generosa y heroica entregando su todo a su hijo. El cuadro de un hombre que hunde el barco en que él y sus hijos navegan. Me hiciste llorar Francisco, pues yo mismo salí de Guadalajara un día de 1947, vertiendo lágrimas con el mismo sabor de las tuyas. Un Abrazo afectuoso Francisco.

    Héctor García Armenta.

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