Francisco César Ibarra LP 4

Ibarra, Francisco César

18 de julio, 1952, Empalme, Sonora, México

Primer empleo en prensa: 1972, diario Avance de Nogales. En Radio en 1973, en el programa Primera Plana en Radio XENY y XEHN.

ME AUTONOMBRA: “Desertor” del sistema educativo. Traté en la Ciudad de México, “amoldarme” al Instituto de Derecho, donde estuve poco tiempo, debido a irregularidades con mis estudios anteriores.

Al paso de los años, -sin título de nada-, he participado como conferenciante ante alumnos de escuelas o facultades de Derecho, Periodismo, Filosofía e Historia. Lo único logrado, son algunos modestos diplomados sobre Antropología, Historia y Filosofía.

MI MAYOR ORGULLO: Haber sido -de niño y adolescente-, vendedor de periódicos por las calles de mi Pueblo Mágico, Empalme, Sonora.

TRABAJOS: Radio, TV y prensa escrita. Fui el primer reportero en Canal 33 -Univisión-, en Phoenix, en 1979, y fui el fundador de Noticiero 41 y Director de Noticias de ese canal afiliado a Univisión, en Albuquerque, en 1985. Participé en algunas de las etapas de las giras presidenciales de José López Portillo y Miguel De La Madrid.

Escribí para TV (24 Horas de Jacobo Zabludovsky / Televisa / 1974), “La Historia de las Entrevistas de presidentes de EEUU y México”, con motivo del encuentro de los presidentes Gerald Ford y Luis Echeverria. En 1980, escribí para el programa Siempre en Domingo, “La Historia de los Hispanos en el Suroeste de EEUU”, producido en Phoenix.

CORRESPONSALÍAS: En Arizona, de la Agencia de Noticias United Press International, UPI Radio Noticias Noticieros Televisa y CNN Radio en Español.

Ha escrito, producido y presentado, -en 1986-, “Afuera de las Sombras un Nuevo Comienzo”, ( dos de media hora ) para Canal 41 de Albuquerque, sobre la amnistía de indocumentados, “Mi Lucha por la Tierra”, sobre la vida de Reies López Tixerina, “Los 25 años de Manuel Luján en el Congreso”, filmado y producido en la Capital de EEUU, y asistiendo a Sari Bermúdez ( ex jefa de CONACULTA ) y Paco Morris, en la producción del programa “Nuevo México: Encuentro de Culturas”, que se transmitió por Univisión en 1989, varios más.

PREMIO: Algunos pero el que llevo en mi sentimiento, es “El Premio de Oro de la Poesía”, en 1989.

Mis modestos trabajos han sido incluidos en algunos libros, entre ellos, “La Burguesía en la Opresión de la Noticia” y “León de Galán”, ambos del Vate Oscar Monroy Rivera, en la época de la formación de las primeras mafias, incluyendo organizaciones principiantes de narcotraficantes en Sonora.

LA IGLESIA DE FACEBOOK DE LOS ÚLTIMOS DÍAS

TUCSON, ARIZONA—Recuerdo en mi niñez, las señoras del barrio en mi Pueblo Mágico Empalme, Sonora, México, vestidas de negro, plomo, blanco y rebozos oscuros con un lado al frente y el otro, envolviendo sus caras, colgando hacia la espalda, caminando con pasos cortos por las calles sin pavimentar, hacia la Iglesia de Cristo Rey con sus cabezas agachadas, -como procesión de almas sin pena-, a la misa de las 7 de la mañana. Por las tardes, al Rosario, y luego a “Misa de 5”.

Era una costumbre buscar el aliento divino y los mensajes positivos, a través de las ceremonias religiosas, -en este caso católicas-, y en muchas ocasiones les seguí, incluyendo a la Dama de la Cara Iluminada, mi madre.

Una media cuadra antes del templo, empezaban a sacar el rosario de sus propias manos ocultas entre el rebozo, como en un acto de magia, y lo alineaban alistándolo para la acción en el templo, del que me pregunté desde niño, por qué fue construido en forma de tumba, visto de Oeste a Este.

Pasaron los años y desde hace relativamente poco tiempo, me doy cuenta, que la acción matutina, vespertina, nocturna, en fin, a toda hora, se busca en La Iglesia de Facebook de los Últimos Días, incluyendo a este aprendiz de reportero, aunque prefiero hacerlo por las noches.

Y es tan fácil su manejo y uso, que hasta Peña Nieto tiene su paginita que, con el efecto digital, se le nota mejor la brillantina, crema para el cabello, o “moose”, y parece que se la lleva en esta iglesia, pues sabemos que no tiene tiempo para la lectura.

En muchos casos, -según veo en muchos de los mensajes recibidos- es en busca de consuelo divino y solidaridad con “el círculo de amigos”, con bellas gráficas, mensajes bíblicos, figuras de El Cristo y Ángeles, oraciones, buenos deseos, en fin, casi todo lo que nuestras abuelitas y madres salían bien arropadas a escuchar de los labios del Cura.

Ahora, se me figura que desde el sitio donde estaba la estufa de leña o petróleo, se puede mirar al cruzar la estancia, una computadora, conectada al o la internet, que a la vez comunica a la “Iglesia” mencionada.

Facebook, como todos sabemos, se inició hace menos de una década, como experimento de comunicación entre estudiantes en la Universidad de Harvard, y no era algo nuevo. El primer intento, en ese sentido, fue el sitio Geocities.

Y los jóvenes fundadores de Facebook, Eduardo Saverin, Chris Hughes, Dustin Moskovitz y quien se quedó con el proyecto y lo expandió, Mark Zuckenberg, siguieron ese ejemplo.

La analogía que utilizo de Facebook con una Iglesia es debido a que, cuando uno acepta “el contrato de términos”, uno cede, endosa y transfiere la propiedad exclusiva y perpetua, de toda la información e imágenes que uno agregue. O sea, igual que en muchas Iglesias, la entrega de la fe, es por siempre, a no ser por alguna u otra decepción. Y en Facebook, aun cuando el usuario fallezca, la cuenta se mantiene activa bajo un código de, “en memoria”. Así, después de fallecidos, algunos de mis amigos, han “recibido” mis mensajes. En otras palabras, en ese sentido, no hay “tiempo ni límite”.

Y ese es uno de los cambios que hace poco fuimos forzados a aceptar, el llamado “timeline”, que consiste en mostrar retroactivamente la historia de todos los usuarios, y que combina, en un solo sitio, todo lo que tenemos ahora en “el muro” o “wall” y el “perfil” o “profile”.

Este cambio es hecho por Facebook, para controlar la privacidad. Pero también le significará algunos miles de millones de dólares en publicidad y el alcance de las tendencias y gustos de los usuarios, vendiendo información nuestra.

Y en noches solitarias, tristes, nostálgicas, el leer y releer “cosas” en esta “iglesia” electrónica, se cumple el mensaje del poema de Manuel María Flores, erróneamente adjudicado por algunos a José Alfredo: “Como en la Sacra soledad del templo, sin ver a Dios, se siente su presencia….”

Y sí, en efecto, se siente su presencia a través principalmente de los mensajes de amigos y familiares, que claman desde sus almas, el título del poema hecho canción: “Amémonos”.

* * *

Y los dejo. Tengo que abrir la puerta y entrar en unos minutos… a La Iglesia de Facebook de los Últimos Días, a ver qué hay de nuevo en mi “muro” o “wall”, confiando leer un bello pensamiento, buenas noticias, gráficas bellas, o saber qué va a cenar alguno de mis amigos… mientras imagino escuchar a lo lejos, con nostalgia, el sonar de las campanas de la iglesia de mi pueblo….

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