Emilio Barraza LP 4

Barraza, Emilio

En mi calidad de maestro, considero importante la literatura en general y la poesía, en particular. En especial, me interesa el proceso creativo en la escritura. Escribo desde adolescente, cuando un grave accidente me mantuvo en cama por varios años, y la lectura y la escritura fueron mis compañeras inseparables. En el año 2013 publiqué mi primer libro “El Callejón de los Corderos” editado por Editorial Mago Editores Santiago de Chile. El 2014, resulté finalista del concurso

CINCO POEMAS

Bares de mala muerte

Me invitaron a emborracharme
En el Bar de la Morgue.

No me gustó mucho el lugar
El trago que me sirvieron
Tenía gusto a sangre
Y todos los mozos vestían
Con mascarilla y guantes.

La carne estaba fría
Recién sacada del congelador
Los reservados silenciosos
Y la única música que se oía
Era el aullido del viento afuera.

Como se hacía tarde
Me invitaron a quedarme
En una de las camas desocupadas
Del local
Pero la palabra Autopsias
Despertó mis sospechas
Y salí disparado de allí.

Ahora cabrones:

Está bien que yo sea
Un ebrio consuetudinario
Que beba todos los días
Para olvidar mis trancas
Pero por favor
Jamás me inviten
A un lugar como ese.

Los bares silenciosos
Me deprimen terriblemente
Vamos mejor
A “La Piojera”
O al “Chancho con Chaleco”.

Ahí sí que hay bulla.
Cuidadito con invitarme de nuevo
Al Bar de la Morgue
Mejor dejemos ese lugar
Para que el Presidente
Y sus invitados
Puedan disfrutar
La comida típica
Del país…

Páginas amarillas

Llegamos al motel.
Hay un teléfono al lado de la cama
“llama al deseo”, me pediste
Con voz suplicante
De mujer ardiente.

Y yo, parado como un imbécil
Al medio de la pieza
Me quedo mirando la guía
Y pensando
Que es una lástima
Que el orgasmo
No esté registrado
En las páginas amarillas…

Resurrección

Estoy aburrido de la tinta carcelaria
De los dioses.

Sus códigos llenos de rejas
Me tienen espantado.

Si doy un paso
De inmediato aparece
La represión patibularia.

Si escribo algo
La guillotina cuelga
De cada una de mis sílabas.

Un día de estos
Voy a quemar el cielo y el infierno
Y sálvese quien pueda.

Me cansé de ser
Un simple código de barras
En esta maquinaria
Productora de plástico.

Un día de estos
Voy a resucitar de las cecinas
Y seré el cerdo
Más feliz de la tierra…

Sacrificio diario

Todos los días hago una cruz
Con el cepillo de dientes
Y la máquina de afeitar
Mientras miro mi rostro
Sin tiempo
En el río profundo
Del espejo.

Todos los días
El desodorante endulza
Los salmos escritos en mi piel
Y me leo en griego y en latín
Antes de decir Buenos Días en castellano.

El enjuague bucal
No hace otra cosa que repetir
Las lenguas sagradas
Habladas en La Biblia.

La voz de Juan Bautista
Retumba directamente
Desde las cañerías
Mientras me bautizo
Yo mismo
En el nombre del padre que soy
Y del hijo que tengo.

El Espíritu Santo
Me cubre amorosamente
Con colonia
Para borrar el olor a pecado
De mis sueños profanos
En la noche anterior.

Preparo mi desayuno con las 30 monedas
Que los Fariseos me pagan
Por traicionar
Al Maestro que hay en mí.

Soy Profesor
Todos los días enseño
Con los brazos abiertos
Y una corona de espinas
En la frente…

Shopping center

Es tarde.

En la galería comercial del centro
Unos bellos y elegantes esqueletos
Se revuelcan en basuras metafísicas
En podridas ecuaciones de concreto.

Es tarde.

El sol de mermelada está muriendo
Su muerte me sonríe en el café
Con ligeros espasmos epilépticos.

“Dios mío, mis bluyines ya están viejos
Ni siquiera la venida de un Mesías
Podría alentarme de los nervios”.

Mozo, páguese, me voy
Con la esperanza de volver
Convertido en cuervo
O en otro animal menos escabroso
Que un esqueleto podrido
En un Shopping Center…

 

 

 

 

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